prestamos onlineLa crisis financiera que vivió buena parte del mundo a partir de 2008 como consecuencia de la también crisis de las hipotecas subprime en EEUU se tradujo en un proceso de varios años de recesión económica que afectó de manera desigual a distintos países.

En Europa, por ejemplo, los estados miembros de la Unión Europea del arco mediterráneo, como Italia, Grecia y España, vieron especialmente mermada su capacidad de crecimiento. Este panorama se puede extender hasta Portugal e Irlanda. De hecho, de manera peyorativa se comenzó a utilizar el acrónimo PIGS para hablar de algunos de estos países, con la inclusión de Irlanda. PIGS son las iniciales de Portugal, Ireland, Greece y Spain.

Algunos de estos estados fueron rescatados de manera más o menos dura, el peor papel lo jugó Grecia, que prácticamente entró en quiebra, a cambio de llevar a cabo reformas estructurales para reducir la cuantía de su deuda pública.

El despertar de los minicréditos

2008 y años posteriores marcaron también un cambio radical en la política de las entidades financieras en cuanto a la concesión de créditos. Conscientes de los riesgos que suponía no poder ver devueltos los préstamos que concedían, la decisión que tomaron estas entidades fue cerrar el grifo de la liquidez.

Dificultaron en gran medida la concesión de créditos y préstamos, luego muchas familias y empresas se vieron imposibilitados para iniciar proyectos. En ese escenario, que se potenció a partir de 2010 y 2011, dio paso a una nueva fórmula de financiación que ha ido creciendo de la mano de internet, los préstamos rápidos.

Esta vía consiste en ofrecer sumas de dinero variables a través de plataformas crediticias en internet que son entregadas de manera rápida, sin apenas trámites y, en ocasiones sin nómina y sin aval. Existe incluso la posibilidad de solicitar estas cuantías estando registrados en listados de morosos.

De hecho, para personas físicas y empresas en listados tipo ASNEF, los préstamos rápidos son una de las pocas opciones para conseguir financiación. Este proceso se ve de manera muy visible en el comparador Finatino, que tiene como objetivo establecer puntos positivos y negativos de estas plataformas para que el solicitante aclare sus dudas y tome la mejor decisión.

Facilidad de acceder al crédito pero a cambio de pagar intereses más elevados

El impulso que han vivido los microcréditos se debe en gran medida a la sencillez a la hora de solicitarlos y la posibilidad de hacerlo directamente a través de internet, sin necesidad de tener que desplazarse a ninguna entidad bancaria.

Por norma general estas plataformas presentan una dinámica muy similar, un portal web muy intuitivo en el que el usuario determina qué cantidad de dinero necesita en función de las opciones disponibles y el tiempo de devolución.

La contrapartida del sistema es que los intereses a pagar son más elevados que los que puede ofrecer una entidad financiera al uso. Por ello desde el Banco de España aconsejan prestar atención con estos detalles.

En caso de no poder devolver la cuantía solicitada a tiempo, más los intereses generados, el resultado puede ser entrar en una espiral de deudas peligrosa. No obstante, la proliferación de estas plataformas también ha acabado siendo una buena noticia para los usuarios que necesitan financiación, pues ha obligado a las plataformas a competir por cuota de mercado ofreciendo así condiciones más ventajosas.

Además, algunas de estas plataformas benefician a los usuarios que repiten en las solicitudes de crédito ofreciendo condiciones más ventajosas, ya sea en el tiempo de devolución, los intereses o la cuantía de dinero a prestar.

Con los microcréditos también aparecen los comparadores web

Si sumamos que las entidades financieras no eran tan “generosas” en su política de liquidez y que solicitar estos créditos es bastante cómodo por poder hacerlo desde internet, el resultado es un interés cada vez más creciente en estas soluciones.

Por ello, y también debido a la recuperación económica iniciada a mediados de la década pasada, muchas entidades financieras tradicionales iniciaron un proceso de digitalización. A pesar de que muchos créditos que ofrecen los bancos no son comparables a los microcréditos, poder pedirlos a través de internet sí es algo que es cada vez más fácil.

Con todas las plataformas que han ido inundando internet llegan también los comparadores web. Finaton, por ejemplo, permite buscar entre muchas opciones seleccionando importes desde uno hasta un millón de euros, y con ello también la cantidad de tiempo, que va desde un día a los 20 años.

Esta vía de financiación, aunque puede ser solicitada para grandes cantidades, es más habitual que se ponga en marcha cuando lo que hay que cubrir son problemas de urgencia inmediata, por su comodidad para recibir el dinero en poco tiempo.

Los préstamos rápidos son una muestra más de que internet está cada vez más presente en nuestras vidas y que es el principal canal para establecer interrelaciones con empresas y la sociedad en general.

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