derechos doble nacionalidadLa doble nacionalidad resulta cada vez más habitual hoy en día., vea todas las ventajas de tener un doble pasaporte legal

Las personas han entendido que el hecho de ser ciudadano de dos países al mismo tiempo tiene muchas ventajas, aunque con los derechos también llegan obligaciones legales, aplicables a ambos países.

Por tanto, antes de aplicar a una doble nacionalidad es muy recomendable recibir ayuda para resolver temas sobre ciudadanía y residencia de un abogado especializado. Este profesional no solo podrá explicar todas las opciones y posibles riesgos, sino que también buscará la forma de agilizar el proceso de aplicación que suele ser muy complicado.

Ventajas de la doble nacionalidad

La doble ciudadanía le facilita a la persona la residencia en los países de los que sea nacional. Además podrá viajar sin necesidad de visado por todo el mundo. Esta ventaja la aplican muchos latinoamericanos que, al obtener la nacionalidad española, utilizan ese pasaporte para entrar sin problemas al espacio Schengen, así como a Estados Unidos y Canadá.

La doble ciudadanía también abre la puerta para que esa persona logre el acceso a programas gubernamentales en los dos países. Por ejemplo, a los sistemas de salud y educación y las pensiones por jubilación.

Con la doble nacionalidad existen más opciones de realizar inversiones, ya que algunos países limitan las inversiones a extranjeros.

Otra ventaja muy importante de la doble ciudadanía es que esa persona recibe una protección extra. En caso de un desastre natural, una fuerte crisis económica, un conflicto armado o político en su país de residencia sencillamente la persona puede salir y establecerse en el territorio donde tiene la segunda nacionalidad.

Un tema ciertamente complicado es el de los impuestos. ¿Los que disfrutan de la doble ciudadanía tienen dos cargas fiscales? La respuesta a esa pregunta varía de país en país. Para asegurarse por completo de esto reiteramos la necesidad de trabajar con un abogado especializado que pueda orientar bien en esta materia. No pocos países han firmado tratados de doble tributación. Esto significa que los países acuerdan evitar que a sus ciudadanos se les coloquen varios impuestos por un mismo hecho.

Posibles desventajas de la doble nacionalidad

El hecho de que una persona sea nacional de dos países no significa que esté sometido a las dos legislaciones de manera simultánea. Las leyes están articuladas para que exista “preferencia de una de las nacionalidades”. Esto quiere decir que la gran mayoría de los convenios de doble nacionalidad establecen, como punto de referencia, el domicilio de la persona. De esta forma no estará sometido a ambas legislaciones, solo a las del país en que haya formalizado su domicilio.

El tema fiscal ya lo abordamos. Por ejemplo, los ciudadanos estadounidenses que residan en países donde Washington no haya firmado tratados de doble imposición tendrán que pagar impuestos donde residan y también al IRS.

Otra desventaja de la doble ciudadanía es que la persona se vea obligada a cumplir con requisitos exigidos en ambos países. El caso más habitual es el del voto, en aquellas naciones donde sea obligatorio. Mayor es el problema con el servicio militar. Varios países todavía contemplan el servicio militar a los 18 años. Por tanto, la persona con esa nacionalidad, aunque no resida formalmente allí, se verá afectada por ese llamado al Ejército.

Una desventaja difícil de sortear es que los procesos de doble nacionalidad no son sencillos y sí muy costosos y demorados. Esto se debe a la gran cantidad de documentos apostillados que suelen exigir las autoridades. La burocracia incide en que el proceso sea dilatado, aunque con el apoyo de un abogado especializado es posible apresurar algunos pasos.

Cómo obtener la doble nacionalidad

Las leyes de nacionalidad son muy diferentes entre los países. Muchos permiten a sus ciudadanos acceder a otra ciudadanía, sin tener que renunciar a la nacionalidad preexistente. Así sucede con España, Reino Unido, EEUU, Canadá y Australia.

Mientras, otros países como India, China y Alemania obligan a la persona a renunciar a su ciudadanía anterior antes de entregar el certificado de naturalización.

Por ejemplo, en el caso de España, el Código Civil establece que los ciudadanos de países iberoamericanos, Filipinas, Andorra, Portugal o Guinea Ecuatorial no tienen que renunciar a su nacionalidad para recibir la ciudadanía española. 

Los requisitos para obtener la doble ciudadanía también son muy variables. En España, para aplicar a la ciudadanía la variante más utilizada es la nacionalidad por residencia. Para aplicar las autoridades exigen que la persona haya residido, de manera legal, en España, durante un mínimo de diez años. No obstante, ese período de residencia puede ser menor. Por ejemplo, para los nacionales de países iberoamericanos y de Filipinas, Andorra, Guinea Ecuatorial o Portugal el período es de solo dos años.

Otra forma de adquirir la nacionalidad española es mediante una “carta de naturaleza”. En este caso el Gobierno otorga la ciudadanía a personas en “circunstancias excepcionales”, como ha sucedido con atletas y artistas.

Además, también pueden aplicar a la nacionalidad española las personas que son españolas de origen, como los nacidos de madre o padre español o los nacidos en España, aunque sean de padres extranjeros. No obstante, en este caso uno de los padres tiene que haber nacido en España. También está la nacionalidad por posesión de estado y la nacionalidad por opción.

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