Los nuevos mini paraísos fiscales

Shanghai-frre-zoneNo pocos expertos consideran que la nueva generación de puertos libres será la solución para el desarrollo de diversos negocios que se efectuarán en estos “mini paraísos fiscales”. Los puertos libres o zonas libres son áreas con jurisdicción flexible con respecto al país en que están situados y han evolucionado como centros de intercambios comerciales y de manufacturas.

La nueva generación de puertos libres por lo general se construye cerca de los aeropuertos y se dedica a almacenar bienes pequeños, portables, de alto valor, como por ejemplo, lingotes de oro, piezas antiguas de arte, documentos, microships, entre otros. La mejor definición para entender el funcionamiento de los nuevos puertos sería pensar en un depósito de un banco tradicional; pero, en lugar de estar en las bóvedas de una de estas instalaciones, ahora están en esas zonas libres y así usted puede disponer de ellos de la manera que le resulte más conveniente, sin tener que declararlo a la aduana.

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Desde el punto de vista fiscal, los puertos libres caen en “territorio de nadie”. Lo de “libre” se refiere a la suspensión de los deberes de aduana y el pago de impuestos. Muchos de los bienes guardados en estos puertos se mantienen allí por décadas, sin que esto resulte un problema o atraiga la mirada de los investigadores. Además, las ventas de bienes en los puertos libres no incluyen impuesto al valor agregado ni impuestos a las ganancias de capital. Estos bienes son, técnicamente, pagables en el país de destino cuando el artículo abandona este llamado “universo fiscal paralelo”.

Una de las principales ventajas de los puertos libres es la posibilidad que ofrecen de realizar negocios, es decir, vender, comprar, cambiar bienes y los operadores de puertos libres han sido lo suficientemente sagaces para comprender que existe una amplia demanda. En estos puertos libres se han creado diversas comodidades y los servicios de telecomunicaciones suelen ser excelentes.
Uno de los ejemplos más conocidos en el mundo es la Zona de Libre Comercio de Colón, en Panamá, situada al final del Canal donde los bienes pueden descargarse libremente en esta zona libre sin pasar por la aduana panameña. Estos bienes pueden ser comercializados y cargados directamente a los barcos o transferidos al aeropuerto internacional de Tocumen para su exportación.

Mientras Colón solo se utiliza para el intercambio, otras zonas libres se emplean para la manufactura. Cerca del 70% de las exportaciones de República Dominicana, sobre todo las textiles, se fabrican en zonas de este tipo. Esto fue posible porque el gobierno de ese país permitió una legislación para que las zonas libres también funcionen como centros financieros.

La mayoría de los analistas consideran que mientras las fronteras sean cada vez menos importantes en el futuro, más negocios podrán realizarse en los “universos fiscales paralelos” y ante esta realidad, es posible pronosticar que se construirán más puertos libres en todo el mundo. Esto creará una red vinculada por rutas aéreas y así los negocios internacionales tendrán una mejor salida.