Invertir en Suecia, la economía sueca.

Svezia-invertirEl Reino de Suecia, es un país escandinavo de Europa del Norte que forma parte de la Unión Europea (UE). Limita al norte con Noruega y Finlandia, al este con Finlandia y el golfo de Botnia, al sur con el mar Báltico y al oeste con el mar del Norte y Noruega. Tiene fronteras terrestres con Noruega y Finlandia, y está conectado a Dinamarca por el puente de Oresund. Su ciudad más poblada es Estocolmo, que es también su capital. Sus principales ciudades son Gotemburgo, Malmö, Uppsala. El país tiene 2.233 Km. de fronteras y 3.218 Km. de costas.
Con una extensión de 449.964 Km.², Suecia es el quinto país más extenso de Europa. El censo de 2014 arrojó 9.723.809 habitantes, con un crecimiento poblacional de 0,79% y una densidad demográfica 21,6 hab/km². En dicho año se estimó una pirámide de edad de: 0-14, 16,9%; 15-64, 63,2%; y +65: 19,8%, de ellos el 50,07% hembras. En sentido étnico, el país está compuesto por suecos, fineses y una minoría sami, donde la gran mayoría profesa la religión luterana.
Según un estudio del Banco Mundial (BM), actualmente el Reino de Suecia es uno de los países con más alto Índice de Desarrollo Humano (IDH), figurando entre las 20 economías más grandes del mundo y las diez primeras en términos de facilidad al momento de hacer negocios. La investigación del BM incluyó los siguientes factores: creación de empresas propias, contratación y despido de empleados, ejecución de contratos, posibilidad de conseguir un crédito y seguridad para la inversión extranjera directa (IED).
Suecia es el doceavo inversor mundial y el veinteavo país receptor de inversión extranjera directa, y sobresale entre los que reciben mayor flujo de IED por habitante del mundo. A pesar de un contexto internacional que aún en el 2014 continuó siendo desfavorable, el país conserva un notable atractivo para los inversores extranjeros debido a la presencia de una mano de obra políglota y muy cualificada, al alto poder adquisitivo por habitante, a su economía de vanguardia en cuanto a las nuevas tecnologías e innovación, y a sus ventajas fiscales.
El gobierno se ha comprometido a continuar apoyando el desarrollo de las inversiones, basadas en los principales sectores de crecimiento (biotecnología y agroalimentario), y en los mercados de rápido crecimiento como son los Países Bálticos, India y Brasil, entre otros. Hay nichos de mercado en el sector alimentario, pero también en el de la construcción de viviendas y en la decoración de inmuebles. Los puntos fuertes para la inversión extranjera en Suecia siguen apoyándose en su favorable situación económica y política, y un entorno para los negocios de elevada calidad. Este entorno influye notablemente sobre el comportamiento de pago de las empresas, pues la probabilidad media de impago es escasa. En la actualidad, el país cuenta con más de 14.000 empresas extranjeras donde laboran alrededor de 600.000 personas.
El sistema impositivo sueco es directo y el impuesto sobre sociedades se encuentra entre los más bajos de Europa. El país practica la exención de participación, autoriza la deducción fiscal para los intereses y carece de reglas estrictas en cuanto a capitalización. El sistema legal es muy equilibrado y facilita las acciones seguras y fiables. Los contratos están estandarizados y los documentos se usan a menudo para procedimientos simples, en especial para las hipotecas.
La calidad de la dirección y los servicios de consultoría es muy elevada, y las formalidades comerciales y procedimientos son viables de ejecutar. Entre los puntos débiles para la IED, aparecen el alto coste de la mano de obra, una legislación laboral rígida, una fuerte imposición a los individuos y, de manera general, el elevado costo de la vida.
Desde su incorporación a la Unión Europea (UE), el gobierno sueco ha implementado un número de reformas para mejorar el entorno legal de los negocios, cuestión que ha incentivado a la inversión extranjera e incrementado la competitividad.
Vale revelar que Suecia encabeza la tabla de gasto público mundial, especialmente a favor del desarrollo. Precisamente para la protección y buena marcha de la IED, Suecia pertenece a varios organismos, como por ejemplo la Corte Internacional de Arbitraje, la Cámara de Comercio Internacional (ICSID, por sus siglas en inglés) o la Agencia Multilateral de las Inversiones (MIGA), de la cual es firmante de su Convención.
Para establecer un negocio en Suecia debe primero enviar su solicitud escrita a la Oficina Sueca de Registro, la que demora de dos a tres semanas en tramitarla. Asimismo, la Agencia para la Promoción de inversiones extranjeras brinda toda la información requerida para fundar una empresa en el país.
En Suecia la expropiación solo es posible a favor de objetivos públicos, no es discriminatoria y ofrece compensaciones razonables de conformidad con los principios establecidos en la legislación internacional. También la ley permite poseer a una empresa sueca una participación mayoritaria del capital.
En cuanto a la ayuda a la IED, existen figuras como financiación de las inversiones, subsidios, préstamos, avales, menores impuestos profesionales sin retención en los dividendos, y un régimen favorable para las empresas en holding. En este contexto resultan priorizados los sectores de la construcción, electricidad y el mercado de productos alimenticios al por mayor. En cuanto a las zonas privilegiadas, los subsidios se distribuyen según la región donde la empresa esté establecida. Suecia está dividida en dos zonas: en la número 1, los subsidios están limitados al 35%, mientras que en la número 2 lo están al 20%. El país es una zona libre de pago de derechos aduanales excepto para los Holdings.
La crisis económica de la UE ha afectado sus importaciones y exportaciones debido a que sus principales socios comerciales son Alemania, Noruega, Dinamarca, Inglaterra y Holanda. Del total de las exportaciones suecas, el 57% va a países de la UE, 16% a otros países europeos, 14% destinados a Asia, 7% a Norteamérica y un 3% a Sudamérica. Suecia es un país bastante pequeño y depende mayormente de sus exportaciones; cada año se exportan productos y servicios correspondientes al 49% del PIB. Un total de 1,3 millones de habitantes trabajan en empresas exportadoras tanto de capital sueco como foráneo.
La gran mayoría de las exportaciones están constituidas por maquinarias y equipos de transporte incluido automóviles (48%), químicos y bienes manufacturados, incluido papel y productos de madera, como a su vez equipos de telecomunicaciones (40%). Suecia exporta fundamentalmente a países dentro de la UE (57%).
Por su parte, el sector industrial aporta algo más de un cuarto del PIB y en él sobresalen empresas líderes como Volvo, Ericsson, ABB, AstraZeneca, Electrolux, Ikea, H&M, etc. Su industria es en gran medida de ensamblaje, dependiendo fuertemente de materias primas y componentes importados. Aproximadamente el 70% de los productos importados son destinados a esta industria. De igual manera uno de los sectores más relevantes y que cuenta con el 33% del valor exportado total es el de servicios, del cual se espera que siga en aumento durante los próximos años.
Las principales importaciones a Suecia son maquinarias y equipos de transporte (47%), químicos (12%) y minerales (8%). El 68% de las importaciones provienen desde la UE.
El 14% de las exportaciones totales suecas se dirigen a Alemania, y a pesar de la crisis económica iniciada en el 2008, la corona sueca se ha fortalecido, lo que implica que los productos y servicios exportables cuentan con un precio más elevado. Hasta la fecha, las principales exportaciones suecas son a países como Alemania y Noruega (con un 14% cada uno en relación con las exportaciones totales), seguido por Inglaterra (11%) y por Dinamarca y Finlandia con un 9% respectivamente. En cuanto a la clasificación riesgo-país de COFACE se encuentra en el nivel A1.
Suecia se considera como un país con un excelente clima para invertir, ofreciendo una economía altamente competitiva y libre de corrupción, con acceso a nuevos productos y tecnologías, capacidades e innovación. Al no hallarse en la zona euro durante la crisis económica de la UE, varias empresas extranjeras demostraron más interés en invertir en Suecia, tendencia que se mantuvo durante todo el 2014. Su población goza de un poder adquisitivo medio más elevado que los ciudadanos de otros países europeos y su propensión al gasto también suele ser más alta. Estos factores lo convierten en un mercado interesante para la exportación.
La nación es rica en minerales: cobre, zinc, plomo, piritas y hierro, y deviene principal productor de Europa de uranio, con el 80% de las reservas de la UE, de hierro (89,4%) y oro (36,9%). Es el segundo productor de europeo de zinc (26,9%) y plomo (36,3%) después de Irlanda y el tercer productor europeo de cobre (12%) después de Polonia y Portugal.
La industria sueca ha cambiado desde las formas industriales tradicionales, con bajo contenido de transformación, a industrias con un alto valor añadido. Este proceso fue particularmente intenso durante la década de los 90, cuando la investigación y el desarrollo de industrias intensivas en I+D, tales como la industria farmacéutica y la de nuevas tecnologías informáticas, reemplazaron a las más tradicionales.
En la actualidad Suecia cuenta con algunas de las empresas de ingeniería más sofisticadas y diversificadas del mundo. La industria de biotecnología es una de las mayores de Europa, situadas principalmente en tres clusters geográficos: Estocolmo/Uppsala, Lund-Malmo (Medicon Valley) y Gotemburgo. Una de las industrias más importantes para Suecia, es la del sector automovilístico. Dentro del sector terciario, el comercio resulta ser uno de los más importantes junto con los servicios financieros.
Económicamente hablando, Suecia ocupa el 35ª peldaño del mundo en términos de PIB, con un crecimiento económico previsto para el año 2014 del 2,4%. Tiene una economía abierta, diversificada y competitiva, especializada en productos de alta tecnología y de economía verde. Su producción forestal es fuerte, pues el 52% del territorio está formado por bosques, lo que equivale a 22,9 millones de hectáreas. Es una esfera importante para la economía sueca, representando aproximadamente el 4% del PIB, el 12% del total del valor añadido en la industria y un 11% de las exportaciones totales del país.
En noviembre del 2013, el gobierno anuncio la intención de construir nueve estaciones de metro y 78.000 viviendas, previsto todo para concluir entre 2021-2025, lo cual está atrayendo a numerosos inversores extranjeros.
La influencia estratégica y económica de Suecia en su región es un factor a tener muy en cuenta a la hora de valorar las oportunidades de negocio. Sin embargo, es un mercado de difícil acceso en el que existen marcas muy fuertes y competitivas. Al apostar por Suecia, es necesario tener presente el esfuerzo adicional que supone para los empresarios entrar en un mercado tan consolidado, saturado de oferta y con unos niveles muy elevados de exigencia y profesionalidad.
No obstante, expuesta a las perturbaciones externas debido a su dependencia del comercio internacional, la economía sueca se contrajo con la crisis financiera internacional y, luego, con la recesión de la zona euro. En 2013, el crecimiento se estabilizó en torno a 0,9%, y debiera seguir débil en 2014, considerando que el contexto económico seguirá siendo incierto.
A diferencia de sus vecinos europeos, Suecia presenta unas finanzas públicas saneadas. La deuda pública se eleva a más-menos un tercio del PIB, la inflación es controlada, el sector bancario está bien capitalizado y poco expuesto al riesgo soberano de los Estados de Europa del Sur. El 2013 fue un año de transición, caracterizado por un contracción del crecimiento y un retroceso de la producción industrial en 2,5%. Para prevenir la aparición de una burbuja financiera y limitar el endeudamiento, se busca regular el crédito. El presupuesto de 2014 buscó apoyar el crecimiento y el empleo, reforzar los conocimientos y capacidades de los estudiantes, aumentar la competitividad de las empresas, reforzar la cohesión y el bienestar social, y proteger el medio ambiente y el clima. También prevé bajas de impuestos para respaldar el consumo de los hogares y está en debate la ley minera (que favorece las industrias extractivas a costa de los intereses turísticos y medioambientales del país), y sobre los beneficios obtenidos por las empresas privadas que entregan servicios públicos financiados por impuestos.
Ahora bien, si desea visitar Suecia y no es ciudadano de la Unión Europea/EEE usted necesita una visa que puede ser válida o no para todos los países en el espacio Schengen, pero usted debe solicitar una visa en el país que es el destino principal de su viaje. El plazo máximo para solicitar la visa es de tres meses antes de la fecha del viaje. Presente su solicitud lo antes posible, especialmente durante la temporada alta y normalmente se le notificará la decisión en un plazo de dos semanas.
Una visa puede expedirse para un plazo máximo de 90 días. Los días pueden utilizarse durante un período de tiempo determinado (plazo de vigencia), que es de 6 meses como máximo. El número máximo de días que puede permanecer en los países del espacio Schengen y el plazo de vigencia se indican en el visado que se incluye en su documento de viaje.
Sin embargo, para obtener una visa de negocios o de cualquier otro tipo debe llenar un formulario de solicitud y firmarlo. Un formulario -Apéndice D- de familia; el recibo del pago de la solicitud; un pasaporte u otro documento de viaje válido. El mismo deberá ser válido como mínimo durante tres meses después de la fecha de salida del espacio Schengen, tener como mínimo dos hojas en blanco y haber sido expedido durante los últimos diez años. Foto tamaño pasaporte, tomada de frente y que no sea más antigua que seis meses; un seguro médico de viaje individual que cubra los gastos de asistencia de urgencia y transporte al país de origen por razones médicas. Un pasaje o una reserva de ida y vuelta; suficiente dinero para su estadía. Un importe de referencia para Suecia son 450 coronas por día y persona. El importe puede ser inferior si usted ha pagado por anticipado los gastos de alojamiento y alimentación o vive con familiares y amigos.
En el caso de visa de negocio debe certificar sus medios financieros mediante un extracto de cuenta de su banco, comprobante de sueldo o recibo por honorarios, tarjeta de crédito etc. de los últimos tres meses. Si la persona que le invitó a Suecia va a pagar sus gastos, usted debe mostrar que dicha persona tiene suficiente dinero de una manera similar. Asimismo, los documentos que son específicos para el tipo de visita que usted va a realizar. A esto se añade el anexo A -Frågeformulär till ansökan om visum (Cuestionario para la solicitud de visa), nº 210021, y presentar el original de la invitación de la empresa u organización en Suecia que indique la duración de la visita y su finalidad, así como quién pagará sus gastos durante su estadía, un extracto de registro de la Oficina de Impuestos (Registerbevis, Skatteverket) de la empresa en Suecia que invita y la reserva de Hotel.
Por último, veamos algunos datos económicos que dan fe del estado actual de la economía sueca (1er semestre del 2014): PIB, 190.000 millones de dólares; PIB per cápita, 20.000 dólares; PIB por sectores: Agricultura: 2%; Industria: 31,3%; Servicios: 66,8%.
Población ocupada por sectores: Agricultura y pesca: 1,1%; Industria: 28,2%; Servicios: 70,7%. Tasa de paro (2013): 8,1%; Tasa de inflación: 0%

Por qué invertir en Suecia
El pueblo sueco es muy disciplinado: puntualidad, rigor en la negociaciones, cumplimiento de los compromisos, etc.; los suecos esperan lo mismo de aquellos que desean trabajar con ellos. Es el país europeo con mayor influencia de Estados Unidos en la forma de hacer negocios. De hecho algunas multinacionales europeas lo utilizan como mercado test antes de acudir a Estados Unidos. Constituye la economía más socializada de Occidente pues el 65% del PIB procede del sector público. Para dinamizar la economía se ha reformado el sistema de seguridad social (folkhemmet) y reducido los impuestos.
En Suecia predomina el espíritu nacional frente a intereses particulares. Igualmente son muy nacionalistas en sus hábitos de compra: consideran que los productos suecos son los mejores. Solo se podrá tener éxito con productos que no entren en competencia con la oferta local o bien aporten originalidad e innovación. El acceso al mercado sueco es lento y complejo ya que, además de tratarse de un mercado maduro, las empresas difícilmente cambian de proveedores o socios. En principio, no es complejo concertar una cita de negocios, pues sus ejecutivos son bastante accesibles. Eso sí, hay que solicitarla con, al menos, tres semanas de antelación y previo el envío de un dossier de la empresa interesada; incluso, en ocasiones piden directamente una propuesta para compararla con la de sus proveedores y no perder el tiempo recibiendo a empresas cuyas ofertas están fuera de mercado.
Suecia es el país del mundo que más invierte en I+D (3,8% del PIB). La IED que busque socios en sectores de ingeniería, biotecnología o tecnologías de la información tiene muchas oportunidades. Ahora bien, la puntualidad es fundamental: se considera como una prueba del funcionamiento de la empresa; si no se es capaz de acudir puntual a una cita tampoco se cumplirán los compromisos que se adquieran en un contrato.
Otro factor a valorar por el inversionista extranjero es el elevado conocimiento del inglés, aunque fuera de los principales núcleos urbanos el alemán también es factible. Las reuniones se desarrollan de forma rápida y precisa. Se entra directamente en materia y es preferible mantener una actitud reservada, incluso de cierta timidez.
Los suecos tienen una buena preparación técnica y empresarial. El inversionista extranjero debe efectuar presentaciones realistas y detalladas, con abundante empleo de datos y gráficos, pues los argumentos emocionales no surtirán efecto alguno. Asimismo el inversor extranjero debe extremar todo lo relacionado con la historia de la empresa y la imagen de marca. Es más fácil acceder al mercado si se transmite una imagen de empresa conocida y de buena reputación que de una empresa desconocida aunque tenga buenos productos o servicios innovadores.
Otro aspecto que no puede obviar la IED es el siguiente: los suecos son duros negociadores, aunque no les gusta regatear. Su estrategia es permanecer en su posición y analizar detalladamente la propuesta de la otra parte para detectar dónde pueden obtenerse mejoras. El poder de decisión está muy descentralizado y los altos directivos delegan buena parte de las decisiones en los cuadros medios, que tienen un perfil técnico excelente. Será con ellos con los que se negocie. Una buena táctica es invitarles a viajar al país para visitar las instalaciones propias. Si aceptan, es muy posible que la operación se realice.
En los mercados de consumo hay que tener en cuenta que los precios finales son bastante más altos que los precios a los que compran las empresas importadoras, pues hay que añadir unos elevados márgenes de distribución y el IVA. Los contratos son muy detallados. Esperan que se cumplan a rajatabla todas las cláusulas que figuren en ellos. Por el contrario, a los temas que no figuran en el contrato no se les prestará atención.
Todo inversionista extranjero debe saber que las empresas suecas buscan establecer relaciones a largo plazo más que operaciones puntuales que impliquen un beneficio inmediato. Son muy fieles a los proveedores que han conquistado su confianza, la que viene determinada, en gran parte, por los servicios logísticos ofrecidos. Suecia es un país grande con núcleos de población pequeños, por lo que las tiendas dependen de los suministros organizados por los proveedores. A veces, aunque la oferta sea buena, no comprarán si no se incluye el transporte. Y otro rasgo a valorar por la IED: penetrar el mercado sueco, deviene buena tarjeta de presentación para acceder a otros mercados escandinavos.
Como estrategia, también debe saber que gran parte de las importaciones suecas se realizan y comercializan a través de importadores, mayoristas y agentes. Los bienes de consumo y las materias primas industriales se importan normalmente a través de los mencionados canales, en tanto los más importantes centros de distribución radican en Estocolmo, Gotemburgo, Malmö y Helsingborg.
El sistema de distribución comercial en Suecia, al igual que en el resto de los países escandinavos, se caracteriza por su concentración y centralización y está dominado por cuatro grupos que conjuntamente controlan el 80% del mercado mayorista: ICA Gruppen, COOP Norden, Axfood (United Nordic) y Bergendahlsgruppen. La distribución de productos alimenticios se lleva a cabo por mayoristas especializados de los cuales algunos están integrados en las grandes cadenas de distribución minorista y algunos son independientes. También están presentes en el mercado otras cadenas europeas como la danesa Netto, la noruega Reitangruppen (a través de 7-Eleven y Pressbyrån) y la alemana LIDL.
Aunque pueda parecer pura retórica, resulta conveniente para el futuro inversionista que aspire a ingresar en los negocios de Suecia, prestar especial atención a las siguientes recomendaciones, fruto de la experiencia de quienes le antecedieron en el empeño.
En Suecia, un apretón de manos fuerte y breve es la forma de saludo más usual, tanto para hombres como para mujeres. En un entorno empresarial, casi nunca se besa a las mujeres. Las expresiones de saludo típicas son: God dag (Buen día) y God morgon (Buenos días), y de forma más informal se dice Hej (pronunciado jei) que significa “Hola”. Para despedirse se suele decir también Hej (o Hej dä), lo cual puede confundir al visitante ya que se utiliza “Hola” para saludarse y despedirse. “Gracias” se dice Tack y la respuesta es también Tack o Ingen orsak (“No hay de qué”). Se aprecia mucho que el visitante extranjero diga algo en sueco.
Las personas de más edad o de elevada posición social tienden a utilizar la forma impersonal cuando se dirigen a otras personas. Así por ejemplo cuando hablan en inglés saludan con la expresión How is Mr. Olsen today? Entre la gente más joven, lo más normal es el tuteo y llamar por el nombre a las personas. En el trabajo, lo más habitual es dirigirse a los superiores por el apellido pero sin el Mr. o Mrs. delante.
Hay que adoptar una postura de moderación permanente: mantener un tono de voz bajo y gesticular poco -se dice que el idioma sueco se habla. Los suecos son muy regionalistas: no se debe alabar las bellezas de una región o ciudad en comparación con otras. Tampoco hay que hacer preguntas personales acerca del trabajo, la familia, etcétera. La privacidad es una característica esencial de la sociedad sueca.
Por el contrario, les gusta hablar de la naturaleza, la tradición de los premios Nóbel y las diferencias con otros países escandinavos. El deporte, preferentemente el fútbol, el tenis y el golf, son también un buen tema de conversación.
Un aspecto clave es que no hay costumbre de realizar comidas de negocios –se consideran una pérdida de tiempo-, excepto para celebrar el logro de un acuerdo. Los almuerzos son muy rápidos, generalmente en un selfservice. La comida más típica es el smörgasbord (un buffet de platos fríos y calientes) que se sirve en todas las épocas del año. Se inicia con un surtido de arenques, más o menos crudos, cuya degustación es de rigor.
Los brindis se reservan para ocasiones muy especiales. Hay que esperar a que el anfitrión pronuncie la palabra Skäl (¡A su salud!) para chocar las copas. Si se sirve vino u otra bebida alcohólica no se debe probar hasta que el anfitrión haya bebido primero. Son muy formales en este aspecto.
Contrariamente a lo que podría pensarse en el país que es paradigma de la igualdad de sexos, los suecos tienen una actitud muy cortés en el trato con las mujeres: abren las puertas a su paso, se levantan cuando una mujer entra en la habitación y le acomodan la silla en los restaurantes.
Crear un ambiente relajado es importante en Suecia -recuérdese que el uso de las saunas está muy generalizado, aunque no en las relaciones de negocios como ocurre en Finlandia-. No se les debe apremiar para que finalicen un coffee-break o acaben de comer, aunque se tenga prisa. De todas formas, lo más probable es que ellos hayan terminado antes ya que comen muy rápido.
No existe demasiada tradición de regalos entre empresas. Para ciertas ocasiones un regalo muy apreciado son licores o vinos del país del visitante. Hay que tener cuidado con el valor de los regalos ya que existen unas normas muy estrictas contra el soborno.
Suecia es un país en el cual la forma de vestir tiene importancia. Conviene ir bien vestido para causar buena impresión. Es preferible utilizar tonos y diseños conservadores.
Para el futuro inversionista esto es vital: Una de las fiestas más tradicionales, el midsummer, se celebra el 6 de junio. A partir de esa fecha y hasta el final de julio la mayoría de los suecos toman sus vacaciones. Por tanto, no es buena época para viajar al país en asuntos de negocios.
Y una última cuestión que tampoco debe obviar quien desee invertir en Suecia: la nación muestra hoy uno de los estándar de vida más altos del mundo, a pesar de que la tasa de desempleo (8,1%) haya alcanzado un nivel históricamente alto y que más de un quinto de los jóvenes de 15-24 años estén afectados por esto.

Sistema bancario
Entre los años 1991-1992, la burbuja inmobiliaria de Suecia se desinfló, dando lugar a una severa crisis crediticia y la insolvencia bancaria generalizada. Las causas fueron similares a las de la más reciente crisis (2007-2008) que estalló en Estados Unidos. En aquel momento el gobierno de Suecia asumió las deudas de los bancos. Este rescate inicialmente costó alrededor del 4% del PIB nacional, pero más tarde bajó a menos del 2% cuando los bancos nacionalizados fueron reprivatizados.
La Ley Bancaria de 1987, revisada posteriormente en varias ocasiones, contiene las disposiciones relativas a las actividades que puede desarrollar en Suecia una entidad bancaria y otras normas referidas a la operatividad bancaria que son comunes a todo tipo de entidades.
El Sveriges Riksbank es la institución clave del sistema financiero sueco. Entre sus funciones están las normalmente atribuibles a un banco central. Además, una entidad bancaria que quiera hacer transacciones en divisas debe obtener un permiso especial del Sveriges Riksbank.
En Suecia operan los siguientes bancos con permiso especial: Aareal Bank; Danske Bank Sweden; Deutsche Bank; ForeningsSparbanken (Swedbank); Ge Money Goldman Sachs International; Hypo Real Estate Bank International; ING IM Sweden; JP Bank; Nordea Bank Sverige Ab; Postgirot Bank; Riksba S-E-Banken; Schroder Investment Management Fondsm?ersgelskab A/S; Sparbanken Sverige-Swedbank; Stadshypotek; Svenska Handelsbanken; Swedbank; Swedbank Nettrade; Trygg Hansa; UBS Investment Bank in Stockholm; y United Credit and Savings of Sweden.
En el sistema crediticio de Suecia actúan tres grupos principales de entidades de crédito: las de depósito o bancarias, las sociedades financieras y las sociedades hipotecarias. En la categoría de entidades de depósito –formada por los bancos comerciales y las cajas de ahorro–, un total de 111 instituciones controlan el 51,5% de los activos del sistema y el 88,3% de los depósitos, pues son las únicas autorizadas a captar los depósitos procedentes de particulares, empresas y administraciones locales.
Las sociedades financieras son compañías anónimas que llevan a cabo una actividad de financiación, sobre todo de leasing, factoring, tarjetas de crédito, pagarés y préstamos tradicionales, dirigida tanto a empresas como a particulares. En la actualidad, unas 40 sociedades financieras brindan servicios en el país. Desglosadas, el 35% corresponde a entidades controladas por bancos, un 18% a sociedades propiedad de grandes compañías industriales o comerciales, y un 37% de sociedades de liquidación. La financiación interbancaria constituye el principal recurso de las sociedades financieras.
En cuanto al activo, las inversiones crediticias representan un 75,8% del balance. El 43,3% del crédito a clientes corresponde a operaciones de leasing.
Una característica importante del sistema crediticio sueco es el predominio de grupos estructurados en torno a uno de los grandes bancos y que comprenden básicamente sociedades financieras, sociedades hipotecarias y, desde 1991, compañías de seguros.
Ahora bien, para entender la situación actual del sistema bancario en Suecia hay que remitirse a la crisis financiera de los años 1991-1993 y a los factores que condujeron a ella (desregulación de mediados de los ochenta, reacción expansiva de las entidades de crédito ante la liberalización y posterior caída de precios en el sector inmobiliario), ya que es la causa de los importantes cambios estructurales de los últimos años (más concentración, mayor intervencionismo del Estado, cambios en el régimen de propiedad y refuerzo de la supervisión bancaria).
A principios de los años ochenta, el sistema crediticio sueco estaba estrictamente regulado, tanto en lo que se refiere a la tipificación de las funciones propias de cada categoría de entidad de crédito como a las medidas de control monetario y cambiario. Como resultado, la competencia dentro del sector era bastante limitada.
Hacia mediados de esa década, las autoridades monetarias suecas iniciaron el proceso de desregulación que, a pesar de iniciarse relativamente tarde en relación con la mayoría de países de la Comunidad Europea, se hizo de forma acelerada y representó una reforma completa del marco regulador de la actividad de las entidades de crédito. La consecuencia inmediata fue un incremento del clima competitivo en el sector.
Así, en 1985 se liberalizaron los tipos de interés activos y se abolieron los límites al crédito bancario. Por otra parte, la renovación en 1987 de toda la legislación bancaria significó un gran paso hacia la homogeneización de las capacidades operativas, requisitos de solvencia, normativa contable y supervisión de los distintos tipos de entidades de crédito. Ese año se autorizó a los bancos extranjeros a establecer filiales en Suecia, y las restricciones a la presencia de capital extranjero en sus entidades se derogaron en 1990, año en que también se permitió a los bancos extranjeros operar en el mercado sueco a través de sucursales.
Con la lección aprendida tras la crisis bancaria de los países nórdicos a principios de la década de los 90, En Suecia las normas de capital son más estrictas que en otros países europeos, como medida preventiva para intentar que sean menos vulnerables a la caída de los precios inmobiliarios.
El modelo puesto en marcha durante esa crisis, a diferencia de lo que se está haciendo ahora en otros países europeos, penalizó a los acreedores, a los accionistas, destituyó a la gerencia de los principales bancos y prácticamente no costó nada a los contribuyentes. El resultado final ha sido un sistema bancario saneado después de la nacionalización y todos los activos tóxicos vendidos por una agencia estatal.
Dicho con más claridad: el Estado exigió a las instituciones cuantificar sus pérdidas, antes de ir a pedir fondos para recapitalizarse. La siguiente fase fue la de exprimir a los accionistas, exigiendo que por cada corona invertida en la banca, el Estado al menos recuperaría la misma cantidad. Esta posición tan firme hizo que, por ejemplo, el mayor banco sueco de la época (el SEB) prefiriese inyectar sus propios fondos para evitar caer en la nacionalización.
Al final de la crisis, el Estado sueco era dueño de buena parte del sistema financiero nacional y la agencia pública había extraído todo el capital social antes de inyectarles dinero. Una vez estabilizados los mercados, el Estado vendió las entidades y cosechó beneficios, reduciendo a casi un 0% sobre el PIB el gasto neto efectuado.
Hoy los reguladores suecos están imponiendo normas más estrictas de capital para sus cuatro mayores bancos que los propuestos por la UE y el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria. Los bancos tendrán que cumplir con los ratios de capital de Tier 1 de al menos el 10% desde 2013 y un 12% dos años después frente al mínimo de Basilea, de 7%, que entrará en vigor en 2019.
Los reguladores suecos afirman que los estándares son más estrictos porque los bancos representan aproximadamente cuatro veces el tamaño de la economía de 540.000 millones de dólares. Suecia ha visto su economía resistir una contracción en la zona euro.
A consecuencia del Tratado sobre el Área Económica Europea, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, los países de la EFTA, y por lo tanto Suecia, tuvieron que adaptar sus regulaciones financieras a las directivas de la UE. La entrada de Suecia, a principios de 1995, en dicho bloque no ha implicado, por lo tanto, grandes cambios legislativos para el país, pues la armonización con las directivas europeas ya se había iniciado en años anteriores.
En el último decenio, los principales bancos suecos han devenido grupos financieros con extensas actividades internacionales debido principalmente al amplio desarrollo de los seguros de vida, gestión de fondos y préstamos hipotecarios. Estas actividades se han convertido en una parte importante de los negocios de los grupos junto a la tradicional actividad bancaria.
En la actualidad existen 128 bancos establecidos en el país: 27 comerciales, 22 extranjeros, 77 cajas de ahorro y 2 bancos cooperativos. Los principales grupos bancarios suecos son Nordea, Svenska, Handelsbanken, SEB y FöreningsSparbanken, y en general se encuentran entre los más avanzados del mundo en la prestación de servicios bancarios por Internet, estimándose que asciende entre un 35% y 40% la proporción de la población que utiliza Internet como canal principal de comunicación con su banco.
Cabe recordar que en una céntrica plaza de Estocolmo radican los tres bancos más rentables de Suecia: Svenska Handelsbanken, Nordea Bank y AB SEB. Junto con Swedbank, estas tres entidades tienen el honor de figurar entre los 10 principales bancos europeos por rentabilidad ajustada al riesgo en la última década, según el ranking de rentabilidad sin riesgo de Bloomberg. Handelsbanken registra los segundos mejores rendimientos y Nordea, el mayor banco de la región nórdica, ocupa el cuarto lugar entre los 38 bancos que forman el índice de servicios financieros de Bloomberg y el tercero en la eurozona.
En 2003, Suecia rechazó el euro como moneda a través de un referéndum, por lo que actualmente la moneda oficial del país es la corona sueca (SEK). El banco central de Suecia es Sveriges Riksbank, que fue fundado en 1668, lo que lo hace el banco central más antiguo del mundo. Además de ser la casa emisora de moneda, Sveriges Riksbank se ocupa de la estabilidad de los precios, manteniendo la inflación en un 2% anual, una de las más bajas entre los países europeos. Dicha entidad cuenta entre sus principales socios financieros a Alemania, Estados Unidos, Noruega, Reino Unido, Dinamarca y Finlandia. El Foro Económico Mundial de 2010 la consideró como el segundo país más competitivo del mundo, solo por debajo de Suiza, mientras que el Índice de Libertad Económica la ubicó en el número 21 entre 179 países evaluados y en el décimo entre los 41 países de Europa.
El desempeño de los bancos de Suecia es "principalmente un resultado de experiencias y conocimientos útiles durante la crisis bancaria de los países nórdicos", reconoce Anders Nyren, director ejecutivo de la compañía de inversión sueco AB Industrivaerden, que posee el 11% de Handelsbanken. Agregó que hay "un entorno macroeconómico sólido en la región Nórdica y el hecho de que el negocio de venta al por menor más estable es sinónimo de una mayor parte de las operaciones de los bancos nórdicos".
"Los riesgos en los bancos suecos son mucho menores que en nuestros compañeros europeos", argumentó por su parte Goran Bronner, director financiero de Swedbank, y apostilló: "Suecia es un mercado muy homogéneo. Las experiencias de la década de 1990 son muy importantes".
Nordea ha utilizado su fuerza para convertirse en el tercer banco más grande de Europa entre los 20 bancos nórdicos, alemán, francés, español, italiano, austriaco y de Reino Unido en términos de capitalización de mercado.
Otra cualidad que se impone en Suecia es el “todo pagado con tarjeta o con móvil”, pues prácticamente nadie usa el efectivo. Hoy, cuatro de cada cinco compras se pagan electrónicamente o con tarjeta de débito o crédito. Y no es un cambio meramente económico, sino que está revirtiéndose en un verdadero cambio social: los mercadillos se han tenido que adaptar, los robos a mano armada en bancos casi han desaparecido, las transacciones en negro se convierten en algo marginal porque queda registro de casi todo y Hacienda controla mejor los movimientos de los contribuyentes.
Ahora los suecos son los campeones en el uso de las tarjetas de débito y de crédito: Las utilizan casi cada día, en concreto realizan un promedio de 260 transacciones anuales por persona. La propagación de tarjetas y pagos electrónicos ha sido vertiginosa incluso en la calle, incluyendo a los vendedores de frutas y verduras o a los comerciantes sin techo que operan en mercadillos organizados. Además, la irrupción de sistemas de pago electrónicos, como Swish es una nueva vuelta de tuerca a la implantación de mecanismos para transferir pequeñas sumas sin tener que recurrir a los cajeros.
El panorama es muy diferente en el sur de Europa. En Italia, por ejemplo, tres cuartas partes de todas las compras de los consumidores están siendo pagadas en efectivo, según un nuevo informe de la Federación de Comercio de Suecia (Svensk Handel).
Suecia está, por tanto, casi preparada para liberarse por completo del dinero físico, pero un paso tan drástico no es fácil, aún tardará en llegar. Sin embargo, una sociedad libre de efectivo crea un entorno más seguro para trabajadores y clientes y reduciría los costos derivados del manejo de dinero, estimados en alrededor de 8.700 millones de coronas (1,2 millones de dólares), alrededor del 0,3% del PIB sueco. Desde el punto de vista de la seguridad, la bancarización de los pagos ha permitido que se produzca un fuerte descenso de los atracos. En 2012, tan solo se perpetraron cinco asaltos a bancos, y según la Asociación de Banqueros de Suecia, es la cifra más baja en 30 años.
El Reino de Suecia pertenece a organizaciones comerciales y económicas tales como: Unión Europea, Banco Europeo de reconstrucción y desarrollo (BERD); Consejo Nórdico Banco Nórdico de Inversiones (NIB); Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE); Organización Mundial del Comercio (OMC); Banco Mundial (BM); Fondo Monetario Internacional (FMI); Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD); Banco Asiático de Desarrollo (BAsD); Banco Africano de Desarrollo (BAfD); y Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Sistema impositivo
En Suecia los impuestos derivados de los ingresos del trabajo y del capital se calculan por separado. Estos últimos se gravan a un tipo fijo del 30%. En enero de 2013 entró en vigor la medida que reduce el tipo del impuesto de sociedades de un 26,3% a un 22%. El IVA se aplica tanto a bienes como a servicios. El tipo general es del 25%, al que se han añadido dos tipos reducidos del 12% y el 6%.
Desde el 1 de enero de 1995, fecha de adhesión de Suecia a la UE, se aplica el régimen de comercio exterior comunitario así como el arancel común. Por tanto, la introducción de mercancías originarias de los países miembros de la
UE o procedentes de terceros países que se encuentren en libre práctica en los Estados miembros, no está sujeta a restricciones cuantitativas ni a licencias de importación. Tampoco lo está la expedición de mercancías suecas a los Estados miembros de la UE.
La importación de productos agrarios procedentes de terceros países se realiza en régimen de libertad comercial, sin restricciones nacionales ni comunitarias al respecto. Solo se exige la presentación de un certificado de importación (AGRIM) para despachar a libre práctica determinados productos, conforme a la normativa comunitaria del sector agrario correspondiente.
La importación de productos industriales de terceros países se efectúa igualmente en régimen de libertad comercial con algunas excepciones: la importación de ciertas mercancías (textiles y confección, calzado, objetos de porcelana y cerámica, y ciertos productos siderúrgicos) de determinados países se encuentra sometida a restricciones cuantitativas o a medidas de vigilancia; y la de otras mercancías específicas (drogas, explosivos, armas de fuego y municiones) está sujeta a licencias especiales y arancelarias. La introducción de mercancías originarias de otros países comunitarios está exenta del pago de aranceles.
Ahora bien, las mercancías procedentes de terceros países quedan sometidas a los derechos del Arancel Aduanero Común de la UE. No existen free trade zones y solo hay free trade warehouse en el puerto de Estocolmo y en el aeropuerto de Arlanda, también en la capital noruega.
El sistema impositivo sueco establece una distinción entre sociedad residente y sociedad extranjera. A las empresas residentes se les tasa sobre sus ingresos globales mientras que a las empresas extranjeras se les tasa sobre los beneficios que tienen en Suecia, aunque no existe una tasa de impuesto especial para las empresas o sociedades extranjeras. El impuesto sobre sociedades es de 22%, el de solidaridad del 5,5%, y el impuesto sobre bienes inmuebles (anual) fluctúa entre 0,2 y 2,8%.
Imposición de plusvalías. Las ganancias imponibles de capitales tienen un tipo del 22%. En el caso de las deducciones y créditos de impuestos, los gastos deducibles deben realizarse en el marco de la actividad empresarial. Para las asociaciones y las sociedades comanditarias, el ingreso imponible es determinado de la misma manera que para las sociedades.
Las empresas están autorizadas a tomar medidas preventivas de subsidio de impuesto de hasta 25% del ingreso imponible. Este subsidio debe ser disuelto después de seis años. Otros impuestos a las sociedades son el impuesto sobre la propiedad, del 0,2% hasta el 2,8% del valor de las premisas comerciales y de las propiedades industriales.
Las empresas deben solicitar a la FAR SRS (Asociación Sueca de Auditores) el servicio de un comisario de cuentas certificado para efectuar una auditoría anual de sus estados financieros. Veamos algunos otros impuestos vigentes en Suecia: MOMS (mervardesskart) Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). En su Tasa estándar es de 25%. La Tasa reducida del 12% para: productos alimenticios, servicios hoteleros, campamentos e importaciones de obras artísticas. La tasa más baja del 6%: periódicos, transporte de pasajeros y eventos culturales. Están exentos de IVA los sectores médico y dental, las ayudas sociales, la venta de inmuebles, la educación, el sistema bancario, los seguros y algunas actividades culturales y deportivas.
Otros impuestos al consumo rigen sobre los productos energéticos, diversos tipos de timbres fiscales (el mayor es del 2% y se aplica a las transacciones inmobiliarias), impuesto sobre la venta de acciones (30%), impuestos a los vehículos (varía según el peso del vehículo, es más caro para los coches diesel), impuesto de consumo (muy alto, elevado sobre el alcohol y el tabaco). En cuanto a normas contables, los estándares suecos se encuentran en consonancia con las normas IAS mediante las entidades de regulación contable BFN, Bokföringsnämnden y Consejo de Normas Contables. La legislación contable la definen tres leyes: La ley de contabilidad de 1976; la ley de los estados financieros de 1995, que conforma la legislación contable con la 4ª directiva Europea (Ley Anual de cuentas); y la ley de informes anuales de 1999 (Book-keeping Act). En general, las normas nacionales e internacionales suecas se parecen mucho a las normas IAS/IFRS.
El año fiscal en Suecia comienza el 1 de Enero y finaliza el 31 de Diciembre del mismo año. No obstante, también son posibles los siguientes periodos: desde el 1 de Mayo al 30 de Abril; desde el 1 de Julio al 30 de Junio o desde el 1 de Septiembre al 31 de Agosto.
Al estructurar las cuentas con vistas a cumplir con el sistema impositivo, el informe anual debe contener una cuenta de resultados, un balance, un anexo y un informe de gestión. Las grandes empresas y las sociedades que cotizan en bolsa deben además ofrecer un cuadro financiero.
El inversionista extranjero debe conocer que el IVA repercute en el precio de los bienes y servicios que se ofrecen a los consumidores. La suma a pagar a los servicios fiscales corresponde a la diferencia entre el IVA pagado y el devengado en los clientes. En el caso del impuesto sobre la renta existe una distinción: A los residentes se les cobra impuestos sobre todos sus ingresos (nacionales e internacionales), mientras que los no residentes solo pagan impuestos de los ingresos adquiridos en Suecia.
En cuanto al impuesto sobre la renta, de 18.800 hasta 433.900 SEK es del 30%; de 433.901 a 615.700 SEK, del 30%, y más de 615.700 SEK del 57%. Hay una tasa de impuesto única para los no residentes del 20%.
El sistema impositivo también contempla lo siguiente: Deducciones para los gastos de viajes de negocio y sobre el ascenso del coste de la vida (aumento del alquiler, por ejemplo). Regímenes especiales para los expatriados: Reducciones fiscales para extranjeros con ciertos puestos de responsabilidad (duración limitada de 5 años) mediante la tarifa fija de un 25%. Esta medida solo es posible durante los tres primeros años de trabajo y está reservada exclusivamente para personas sin la nacionalidad sueca. Los beneficios netos sobre la inversión de capital, dividendos y ganancias capitales se tasan generalmente al 30%.
Algo muy importante es que en Suecia el tiempo requerido para las formalidades administrativas en horas es de 122, mientras que entre los miembros de la OCDE es de 176 y en Estados Unidos de 175.
En aras de mantener una buena relación con el fisco, las empresas radicadas en suelo sueco deben auxiliarse con entidades profesionales de contabilidad como Foreningen Auktoriserade Revisorer (Instituto sueco de expertos contables), Bokforingsnamanden (Consejo nacional de normas contables (en inglés), y Svenska Revisorsamfundet (Auditores asociados suecos (en inglés), todos miembros de la IFAC (International Federation of Accountants).
En este capítulo vale la pena referirse a que la ley sueca protege todos los derechos derivados de la propiedad intelectual. Como miembro de la UE, Suecia se ha adherido a una serie de convenios multilaterales sobre propiedad industrial, intelectual y comercial. En el tema de Marcas, el país firmó el 1 de enero de 1995 el Protocolo de Madrid de 1989 sobre registro internacional de marcas. Del mismo modo las patentes se encuentran debidamente protegidas según los términos del acuerdo de la UE, por el que los estados miembros han decidido cumplir con las disposiciones del Convenio sobre la Patente Europea de 1973 que Suecia ratificó en 1980.
Otro de los aspectos que pueden interesar al inversionista extranjero es que Suecia pertenece a la Organización Internacional para la Normalización (ISO), a la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) y a los organismos europeos de normalización CEN, CENELEC y ETSI. Las normas técnicas nacionales son a menudo comunes para los países nórdicos y, en algunas áreas, mucho más estrictas que las equivalentes europeas. Las directivas y normas europeas armonizadas son aplicables, por lo que una gran mayoría de las normas suecas son transposiciones de las anteriores y, por lo tanto, comunes a toda la UE.
El organismo encargado de la coordinación de las actividades de normalización es el Instituto Sueco de Normalización (Standardiseringen i Sverige (SIS) www.sis.se). Otros organismos como la Administración Nacional de Alimentación (Livsmedelverket), la Comisión Eléctrica Sueca (Svenska
Elektriska Comisionen, SEK) o el Instituto Nacional de Prueba de los Materiales
(Sveriges Provnings och Forskninginstitut) están acreditados para expedir certificaciones de conformidad, según el sector.

Mercado inmobiliario
Suecia, pues, ya ha sufrido en sus carnes lo que supone el pinchazo de una burbuja inmobiliaria. En los años 90 tuvo que nacionalizar dos de sus principales bancos tras una brusca caída de los precios de la vivienda y, aunque las consecuencias se dejaron sentir largo tiempo, la lección podría no haber calado lo suficiente. Dos décadas después, el mercado inmobiliario se enfrenta de nuevo a un “ladrillo” y una deuda inflados en exceso y a la amenaza en ciernes de otro crash inmobiliario.
El origen del problema que planea sobre la economía sueca es de manual: un reducido stock de viviendas disponibles y unos bajos intereses que disparan la demanda y dan alas a unos precios que llegan a elevar hasta un 70% el importe de salida de un piso en una puja entre potenciales compradores.
Según los últimos datos disponibles, correspondientes al mes de agosto del 2014, en los últimos doce meses la vivienda se ha encarecido el 14%, y los precios se han duplicado desde el año 2000, según apunta Bloomberg. A su vez, la deuda hipotecaria se ha situado en niveles de récord, superando con creces las cotas alcanzadas en su anterior burbuja inmobiliaria.
El siguiente comentario lo evidencia: "Estoy fascinada con lo poco que consigo con mi dinero. He buscado casas con necesidad de reformas y apartamentos realmente pequeños, pero se vendían por más de 2 millones de coronas suecas (alrededor de 229.000 euros). He visto muchas casas, algunas muy viejas pero los precios subían rápido", explica una profesora que ahora vive en un piso de 63 metros cuadrados en un edificio de los años 50 al sur de Estocolmo, que compró por 1,7 millones de coronas suecas (cerca de 195.000 euros).
Desde analistas de entidades financieras hasta expertos del sector del “ladrillo”, pasando por el FMI han lanzado ya un mensaje alertando del riesgo que entraña esta tendencia y han reclamado al Gobierno de Suecia que tome medidas para frenar los precios de la vivienda y el endeudamiento de los hogares suecos.
Entre sus peticiones figura la de eliminar o recortar las deducciones fiscales a la compra de una casa, así como la propuesta de obligar a una amortización general de los préstamos. "El mercado inmobiliario sueco está sustancialmente sobrevalorado", apunta Bengt Hansson, del Consejo Nacional de la Vivienda y Garantía de Crédito. "La gente aprovechas los intereses realmente bajos y si pueden aplazar el pago de la vivienda, lo hacen. Es un patrón que hemos visto en todos los países que han tenido problemas", añade el experto.
Hasta ahora, la única medida introducida por las autoridades suecas para tratar de frenar la afluencia de crédito data de octubre de 2010, cuando el Banco de Suecia impuso la limitación a la banca de no conceder hipotecas que superasen el 85% del valor de la vivienda. Este tope logró reducir al 4,5% la tasa de crecimiento del crédito a cierre de 2012, su mínimo en 20 años. Pero a lo largo del 2013 y mitad del 2014 el ritmo de concesión de financiación a las familias se volvió a acelerar para dar cobertura a una demanda que no da visos de descender.
El precio medio de una vivienda en Estocolmo alcanzó los 10.126 dólares por metro cuadrado en agosto, recoge Bloomberg con datos del organismo estadístico Svensk Maeklarstatistik, una cifra que no se aleja de los 12.800 dólares de Londres, la capital europea con los precios más altos. La necesidad de más viviendas, que eleva los precios, coincide con el estímulo monetario sin precedentes y la política de tipos de interés bajos del BCE. El tipo medio de hipoteca a un año ofrecido por el Swedbank, uno de los mayores grupos bancarios del país, se sitúa en el 2,89%.
Más de 20 años después, parece que Suecia está caminando hacia el mismo abismo. La crisis de la década de los 90 fue causada por un abrupto descenso de los precios y un incremento de la morosidad que desembocó en una crisis económica que duró varios años. Entre las repercusiones, un aumento del desempleo, que pasó del 2% en 1989 hasta el 7,5% en 1995, la depreciación de la moneda y el rescate de dos de los principales bancos del país. Hace veinte años, el estallido de la burbuja inmobiliaria hizo que zozobraran las finanzas públicas. Pero en lugar de imponerse una cura de austeridad radical, los suecos se adaptaron a un pesado déficit presupuestario para saldar la deuda privada.
Coste de vida en Suecia
Suecia es uno de los países de Europa menos afectado por la crisis que ha asolado en los últimos años al continente europeo. Con un sueldo medio de casi 2.500€ (unos 3.000 dólares) y una calidad de vida muy favorable con gastos básicos no muy “inflados”, la fría Suecia se ha convertido en un apetitoso lugar en el que vivir y trabajar cómodamente. Actualmente estos son algunos de los precios y costes básicos que rigen en Estocolmo y en las principales ciudades suecas, sobre la base promedio de 1.00 dólar ≈ 0.80€ Restaurantes suecos: una comida en un restaurante barato, USD 12,63; comida en McDonalds o Burger King USD 9,18; cervezas nacionales (0,5 l) USD 7,34, cerveza extranjera de 0,33l, USD 6,70. Café capuchino USD 4,17; Coca cola/Pepsi (botella de 0,33 l) USD 2,25; Agua (botella de 0,33 l) USD 2,15. Precios de algunos alimentos: 1 litro de leche 1USD ,18; hogaza de pan blanco fresco (500 g) USD 2,77; 12 Huevos USD 3,32; queso fresco (1 kg) USD 11,10; pechuga de pollo sin hueso, sin piel (1 kg) USD 11,12; manzanas (1 kg) USD 2,76; naranjas (1 kg) USD 2,60; patata (1 kg) USD 1,02; lechuga (1 cabeza) USD 1,92; agua (botella de 1.5 l) USD 1,95; botella de vino (gama media) USD 11; paquete de cigarrillos (Marlboro) USD 7,13. Transporte (taxis y autobuses; Boleto de ida (transporte local) USD 3,48; billete mensual USD 89; Taxi (tarifa Normal) USD 6,14; Taxi, coste de 1 km (tarifa Normal) USD 1,68; Taxi, 1 hora esperando (tarifa Normal) USD 57: combustible (1 litro) USD 1,98; Coste de un Volkswagen Golf 1.4 de 90 KW (o coche equivalente) USD 25.905.
Gastos básicos normales (mensuales): Básico (electricidad, gas, agua, desechos) para un piso normal USD 154; 1 minuto de tarifa móvil local (sin descuentos) USD 0,11; Internet (6 Mbps, datos sin límite, Cable/ADSL) USD 30.
Deporte y recreación: Club de fitness, cuota al mes para adulto USD 47,40; alquiler de una pista de tenis (1 hora, fin de semana) USD 27; cine, 1 asiento para una película de estreno USD 15.
Ropa y complementos: Pantalones vaqueros Levis 501 (o equivalente) USD 124; 1 vestido de verano en tiendas Zara o H&M USD 47; 1 par de deportivas marca Nike USD 120; 1 par de zapatos de cuero de hombre USD 140.
Precio de los alquileres (mensual): Apartamento (1 dormitorio) en el centro USD 792; apartamento (1 dormitorio) fuera del centro USD 542; apartamento (3 habitaciones) en el centro USD 1.422; apartamento (3 habitaciones) fuera del centro USD 974.
Comprar un piso o una casa: Precio por metro ² para comprar casa en el Centro USD 6.476; Precio por metro ² para comprar casa en las afueras USD 3.535.
Sueldo mensual en Suecia (después de impuestos): USD 2.829.

Informaciones generales sobre el país
Suecia contaba con una población total de poco más de 10 millones de personas, de las cuales el 93% tenía acceso a Internet, convirtiéndola desde entonces en el país con la mayor penetración del servicio en el mundo. Cerca del 84% de la población vive en zonas urbanas. Los suecos disfrutan de un alto nivel de vida, y el país es generalmente percibido como moderno y liberal, con una organización y cultura corporativa que no es jerárquica, y colectivista en comparación con sus homólogos anglosajones.
La conservación de la naturaleza, la protección del medio ambiente y la eficacia energética son por lo general una prioridad en la formulación de políticas y cuentan con acogida por gran parte del público. En la década de 1980, la escolarización universal y la industrialización permitieron al país desarrollar una exitosa industria manufacturera. Tiene una rica oferta de energía hidráulica, pero carece de petróleo y de yacimientos de carbón importantes. En el siglo XX se ubicó constantemente entre los países con mejor Índice de Desarrollo Humano (IDH).
Como otros países del mundo, entró en un periodo de declive económico luego de los embargos petroleros de 1973-1974 y 1978–1979. En la década de 1980, los pilares de la industria sueca fueron reestructurados en gran medida, luego de paralizarse la construcción naval y desarrollar aún más la tala de bosques al proceso de producción moderna de papel; paralelamente se centralizó y especializó la industria del acero y la ingeniería mecánica se orientó hacia la robótica.
A principios de la década de 1990, como el resto de países occidentales, el país cayó en una crisis fiscal. La respuesta del gobierno conservador fue reducir los gastos e instituir una serie de reformas para, según la derecha, impulsar la competitividad, entre las que se encontraban reducir el Estado de bienestar sueco y privatizar bienes y servicios públicos. Las reformas le permitieron entrar en la Unión Europea, a la cual Suecia pertenece desde el 1 de enero de 1995, aunque sin adoptar el euro, pues decidió mantener la corona sueca como su moneda nacional.
Actualmente es uno de los países con más alto Índice de Desarrollo Humano, encontrándose entre las veinte economías mayores del mundo. También suele participar en operaciones militares internacionales, incluyendo la guerra de Afganistán, donde las tropas suecas están bajo el mando de la OTAN; y en la Unión Europea apoyando operaciones de las “fuerzas de paz” en lugares como Kosovo, Bosnia-Herzegovina y Chipre. Además, el armamento utilizado por el ejército estadounidense en Irak es producido por varias empresas suecas.
En el orden político, Carlos XVI Gustavo es el jefe de Estado del Reino de Suecia, una de las monarquías constitucionales más antiguas del planeta, basada en una democracia parlamentaria. La Monarquía es hereditaria pero el Rey solo tiene un papel simbólico o ceremonial.
Su gobierno está dividido en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. Después de unas elecciones generales, el Primer Ministro es nombrado por el portavoz del Parlamento, antes de ser confirmado por el propio Parlamento, para un periodo de 4 años. El Rey no desempeña ningún papel en este proceso. El Primer Ministro es el jefe de gobierno y posee el poder ejecutivo. El Consejo de Ministros es nombrado por el Primer Ministro, y entonces se somete a la aprobación del Parlamento.
El poder legislativo sueco es unicameral. El Parlamento, llamado Riskdag, cuenta con 349 asientos y sus miembros son elegidos por sufragio universal sobre la base de una representación proporcional para un período de 4 años. La rama ejecutiva del gobierno depende del apoyo del Parlamento, a menudo expresado por un voto de confianza. El Primer Ministro puede disolver el Parlamento, incluso después de recibir una moción de censura, a menos que las elecciones tuvieran lugar menos de tres meses antes. El poder legislativo pertenece tanto al gobierno como al Parlamento. Los ciudadanos suecos disfrutan de derechos políticos considerables.
Suecia tiene un sistema multipartidista en el cual ningún partido puede alcanzar el poder en solitario. Esta es la razón por la que los partidos están condenados a entenderse para formar gobiernos de coalición. Los principales partidos políticos del país son: El SAP (Partido social-demócrata sueco), cuyo electorado se encuentra entre los empleados del sector público, los inmigrantes y los obreros; el Partido Centrista, liberales sociales que están concentrados en las cuestiones relacionadas con la agricultura, el medio ambiente y el campo; el Partido Cristiano Democrático, que se preocupa por las personas mayores y los valores familiares; el Partido Verde (partido ecológico), que atrae a los jóvenes y se opone a la pertenencia de Suecia a la UE; los Partidos de izquierdas (socialista y feminista), opuestos a la privatización y a la pertenencia a la UE; el Partido Liberal, cuya plataforma pregona el liberalismo social y está considerado un partido de centro-derecha; y el Partido Moderado (liberal conservador).
Las elecciones parlamentarias se llevan a cabo cada cuatro años, en el tercer domingo de septiembre. La constitución puede ser modificada por el Parlamento, para lo cual se requiere que la decisión sea aprobada por una mayoría absoluta entre periodos de elecciones generales. Además de los estatutos gubernamentales, tiene otras tres leyes constitucionales fundamentales: el Acta de Sucesión Real, el Acta de Libertad de Prensa y la Ley Fundamental para la Libertad de Expresión.
En materia de derechos humanos, respecto a la pertenencia en los siete organismos de la Carta Internacional de Derechos Humanos, que incluyen al Comité de Derechos Humanos(HRC).
Pero quien desee hacer negocios o asentarse en Suecia, debe primero conocer su nacimiento como potencia europea durante el siglo XVII. Antes de esto era un país muy pobre, escasamente poblado, y con escasa participación en asuntos internacionales. A partir de entonces fue repentinamente convertido en una de las naciones líderes en Europa por Axel Oxenstierna y el rey Gustavo II Adolfo de Suecia, gracias a la conquista de territorios de Rusia y Polonia-Lituania, pero también gracias a su participación en la Guerra de los Treinta Años, la cual la convirtió en el líder continental del protestantismo hasta el colapso del imperio en 1721.
Geográfica e históricamente, Suecia puede dividirse en tres grandes regiones: el norte Norrland, el centro Svealand y el sur Götaland. Norland abarca más de la mitad del territorio y es la menos poblada. Además, cerca del 15% del territorio se ubica dentro del Círculo Polar Ártico. El sur es predominantemente agrícola, mientras en el norte la actividad forestal es la industria más importante. Las regiones más densamente pobladas son Öresund en el sur y el valle del lago Mälaren cerca de Estocolmo.
La temperatura varía del norte al sur. Las regiones de Svealand y Gotland tienen veranos cálidos e inviernos fríos, con temperaturas máximas entre 20 a 25° C y mínimas de entre 6 y 15° C durante el verano; y una temperatura promedio de -6 a 2° C en el invierno. Por su parte, la Norrland tiene veranos más cortos y frescos, e inviernos más largos y fríos, con temperaturas usualmente bajo cero desde octubre hasta junio. Su temperatura más alta registrada fue de 38° C en Målilla, en 1947, mientras la temperatura más baja ha sido de -52,6° C en Vuoggatjålme en 1966.
En Suecia hay 572.900 kilómetros de caminos pavimentados y 1.855 de autopistas, las que corren a través de Suecia, Dinamarca y sobre esa maravilla de la arquitectura nombrada Puente de Oresund, que enlaza a Estocolmo, Gotemburgo, Upsala y Uddevalla.
El ferrocarril ha sido privatizado en parte, pero existen varias compañías operadas por los condados y municipios, y entre los principales operadores están SJ AB, Veolia Transportation, Connex, Green Cargo, Tågkompaniet, Inlandsbanan. Los ferrocarriles que aún no han sido privatizados son propiedad de Banverket. Existen cerca de 11.633 kilómetros de vías férreas, de las cuales 7.596 están electrificadas.
En Suecia operan más de 240 aeropuertos, pero los de mayor envergadura son los de Estocolmo-Arlanda, a 40 Km. al norte de la capital, el de Gotemburgo-Landvetter y el Aeropuerto de Estocolmo-Skavsta. También en su territorio radican las dos autoridades portuarias más importantes en Escandinavia: la del puerto de Gotemburgo y la transnacional de Copenhague-Malmö.
Para acceder a Suecia los nacionales de la Unión Europea, Noruega, Islandia, Liechtenstein y Suiza les basta presentar el documento nacional de identidad o pasaporte en vigor. Si es por vía aérea, prestigiosas compañías de la IATA realizan vuelos regulares a Suecia, como por ejemplo SAS, Lufthansa, KLM, Swissair y Air France.
Si prefiere arribar por vía marítima, a lo largo de su larga costa tiene diversos puertos en perfecto funcionamiento. La mayoría de las importaciones y exportaciones expedidas en buques normales y de contenedores, se hacen por los puertos de Malmö, Helsingborg, Gotemburgo y Uddevalla en la costa occidental y desde el puerto de Estocolmo. En la mayoría de puertos existen unas excelentes posibilidades de almacenamiento. Suecia está conectada con todos los puertos del mundo por medio de líneas marítimas, ya sean directas o a través del continente europeo.
Hoy día Suecia también es un país de referencia para el turismo, sobre todo el especializado en esquí, pues cuenta con más de 200 estaciones, entre la que sobresale la de Are, con 44 ascensores y una de las mayores del planeta. Las actividades deportivas y de aventura en Suecia van en función de las estaciones del año y cambios naturales, pues tanto la primavera y el verano llegan a la Laponia sueca más tarde que en la zona central y meridional del país. Tanto es así que es posible que los apasionados del golf estén ya lanzando pelotas en algunas de los mejores campos de toda Europa situados en las provincias meridionales de Halland y Escania en abril y mayo mientras las pistas de esquí aún permanecen abiertas en el norte.
En Suecia, durante el periodo invernal se puede disfrutar esquiando, patinando sobre hielo, paseando en trineo tirado por perros y practicando otros deportes de invierno. Además, llegada la primavera y el verano, puede descubrir la costa occidental en kayak, hacer senderismo por las rutas del Parque Nacional de Abisko en la Laponia sueca y pegarte unas vacaciones haciendo el descenso de ríos en una balsa de troncos en la provincia de Värmland.
Las montañas suecas pertenecen al tipo caledonio y alcanzan una altitud de 2.000 m en la zona del círculo ártico. Por lo tanto, ofrecen unas excitantes pendientes pronunciadas para aquellos aficionados al montañismo.
Otro de los atractivos para el turista es practicar ciclismo urbano. Las principales ciudades de Suecia como Estocolmo, Gotemburgo y Malmö están repletas de ciclistas para ir de compras, recorrer los sitios más llamativos o bien para salir por la noche.
También resulta de interés visitar la isla de Gotland, situada en el mar Báltico, enfrente de la costa sudeste de Suecia. En ella el visitante descubre su "exótica" y exclusiva belleza natural, la ciudad amurallada medieval de Visby (Patrimonio Mundial de la UNESCO) y los numerosos acontecimientos y festivales que tienen lugar durante todo el año en esta isla.
Por si no bastase, Suecia tiene un rico legado histórico y cultural, que el país demuestra a través de la celebración de numerosos eventos culturales y de numerosos enclaves históricos de notable relevancia, como museos, galerías de te, conciertos y obras teatrales repartidos por todo el país. Estocolmo, Gotemburgo y Malmö son las ciudades suecas que mayor acopio hacen de toda esta demostración de cultura, legado histórico, eventos artísticos y antiguos enclaves. No obstante, el país cuenta con otros lugares menos notables donde puede admirarse el pasado, presente e incluso futuro de Suecia. Además, Suecia cuenta con 14 sitios considerados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
También en Estocolmo el turista descubre por qué esta ciudad se considera como la capital más moderna de la península escandinava y por qué todos admiran la cultura sueca y el estilo de vida a la manera de Estocolmo. Si desea llevar un recuerdo único y entrañable de Suecia, aprovecha su estancia y adquiera una obra de artesanía sami. Artistas y galerías de arte en Österlen abren sus puertas para recibirle, conocerle y, por supuesto, con la esperanza de venderle alguna de sus obras.
Finalmente, la gastronomía sueca es sencilla y siempre ha estado bajo la influencia del clima y los recursos disponibles en las diferentes regiones del país. Como la de otros países escandinavos (Dinamarca, Finlandia y Noruega). El pescado (particularmente el clupea), la carne y las patatas son los ingredientes básicos para elaborar la mayoría de las típicas recetas suecas. Entre los platos más famosos del país destacan las albóndigas suecas, tradicionalmente servidas con salsa, papas hervidas y mermelada de arándanos rojos; los panqueques, el lutfisk y el smörgåsbord. Además, también existe una gran tradición en producción de lácteos: el queso, leche ácida, el yogur espeso, la leche cuajada y la nata agria). El brännvin (un término que agrupa bebidas alcohólicas como el aquavit y el vodka) es muy popular en el país, al igual que la cerveza, todos imprescindibles en los eventos sociales tradicionales. Otras bebidas comunes son el café, la leche y el agua carbonatada.