Banca Offshore 2017Las cuentas bancarias offshore son aquellas creadas fuera del país de residencia del titular en países a baja imposición fiscal o paraísos fiscales y a día de hoy siguen ofreciendo un amplio rango de ventajas para todos aquellos que deciden utilizar este instrumento financiero.
 
Una primera ventaja muy apreciable de las cuentas bancarias offshore es que aumentan la seguridad financiera de las personas, porque bajo ningún concepto se verían afectadas por las turbulencias contemporáneas que afectan a los gobiernos y que los han llevado a colocar impuestos a los depósitos bancarios, nacionalizar los ahorros de pensionados o establecer controles de capital, como ha sucedido en tantas naciones europeas y latinoamericanas. De esta forma, para su gobierno será muy difícil congelar o confiscar sus bienes y si se impusiera un control de capitales, a través de la cuenta bancaria offshore podría acceder, sin problemas, a sus fondos.
 
Otra ventaja es que los bancos offshore son mucho más confiables que la banca tradicional, ya que están situados en jurisdicciones más estables, están mejor capitalizados, tienen más efectivo disponible que los tradicionales, muchos de los cuales se han dedicado a prestar el dinero de sus ahorristas y han terminado en la bancarrota.
 
Las cuentas bancarias offshore también contribuyen a aumentar la protección de activos de las personas, ya que, por las estrictas medidas de secreto bancario que imperan en las jurisdicciones offshore, la persona queda protegida ante una posible demanda, ya que los bancos offshore no comparten la información privada de sus clientes. Además, los bancos offshore permiten tener depósitos en una amplia variedad de monedas, por lo que esto contribuye a diversificar su portafolio de riesgo y protege su poder de compra.
 
Otra importante razón para utilizar las cuentas bancarias offshore es que estos bancos suelen ofrecer mayores tasas de interés en los depósitos que los bancos tradicionales, que atraviesan por uno de los períodos con menores tasas en su historia.
 
En la actualidad los medios de comunicación han lanzado una fortísima campaña de desprestigio hacia las jurisdicciones de bajos impuestos, donde usualmente trabajan los bancos offshore. La persecución contra los llamados “paraísos fiscales” es enorme, pero, a pesar de esto, el sistema bancario offshore es completamente legal, porque no aprueba ni efectúa, ni promueve la evasión fiscal ni otras actividades penadas por la ley como el lavado de dinero, el narcotráfico o la venta de armas. Al trabajar con una cuenta bancaria offshore sencillamente la persona está tratando de disminuir el riesgo financiero, al colocar sus activos en instituciones con mucho prestigio, muy capitalizadas y con gran atención al cliente.
 
El consejo de los expertos es que ahora es el momento oportuno de abrir una cuenta bancaria offshore y mover hacia allí sus activos. Incluso si en su país todavía no se hubiera producido un control de capitales o confiscados depósitos, siempre resulta más seguro tener el dinero en un lugar estable, de bajos impuestos y donde se respeta la privacidad de las cuentas.

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BancaCentraleEuropeaUno de los grandes dolores de cabeza de los gobiernos europeos es que consideran que sus ciudadanos utilizan, cada vez con más frecuencia, las jurisdicciones offshore para así pagar menos impuestos. De acuerdo con los políticos, estas estrategias fiscales causan daños a la economía de los países que son los de más alta carga fiscal en el mundo; sin embargo, en sus andanadas de críticas parecen olvidar los casos de corrupción, la elevación del gasto militar, la privatización de los servicios públicos como causantes reales de los problemas económicos. Ahora, los gobiernos de la Unión Europea tienen otra preocupación y es que han comprobado que sus principales bancos prefieren ir al “exilio”, o sea, hacia otras jurisdicciones que sean más amigables en temas de impuestos. Antes, los dividendos de los bancos iban hacia supuestos “paraísos fiscales” en el Caribe, como Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas y Bermudas; pero, en la actualidad, los bancos más importantes del llamado “Viejo Continente” también trabajan, con mucha fuerza, en dos países europeos: Irlanda y Luxemburgo, porque ambos han incorporado políticas fiscales que resultan favorables para las grandes empresas.

Las cifras, aportadas por diferentes estudios, entre ellos uno muy crítico de Oxfam, son concluyentes: hoy los 20 principales bancos europeos obtienen el 26% de sus beneficios en sociedades offshore incorporadas en jurisdicciones de bajos impuestos. Estos bancos, al ser empresas multinacionales, aprovechan los marcos legales de esos países para mover hacia allí los dividendos obtenidos en diferentes partes del mundo y, como en esas jurisdicciones el pago de impuestos por ingresos obtenidos fuera de ese país es muy bajo, pues entonces crece la rentabilidad de los bancos. No hay nada ilegal en esto.

Al utilizar sociedades offshore en jurisdicciones de bajos impuestos, los 20 bancos más importantes de Europa lograron dividendos valorados en 25.000 millones de euros. Su partida hacia el exilio es tan evidente que, tan solo en 2015, los bancos europeos obtuvieron al menos 628 millones de euros en beneficios en países de bajos impuestos en los que ni siquiera tenían un empleado. Las bajas cargas fiscales han funcionado como incentivos que han utilizado, por ejemplo, Irlanda y Luxemburgo para atraer a grandes empresas. Un claro ejemplo es el de Barclays, considerado el quinto banco más grande de Europa, que reportó 557 millones de euros en beneficios en Luxemburgo, el año pasado, y por ellos pagó un impuesto efectivo de solo el 0,2%.

Esta realidad contrasta con lo que sucede en Europa, donde no pocos bancos han reportado pérdidas económicas, a partir de los altísimos impuestos que fijan los gobiernos, como le sucedió al Deutsche Bank, que tuvo pérdidas en Alemania; sin embargo, generó beneficios de 1897 millones de euros en jurisdicciones offshore.

Otro detalle interesante y que muestra el éxodo de los bancos y su predilección por jurisdicciones de bajos impuestos es que el 59% de las filiales en Estados Unidos de bancos en la Unión Europea han establecido su domicilio legal en Delaware, que es el Estado con políticas fiscales más favorables.

Antes no pocos acusaban a los bancos de ocultar información fiscal, para así evadir impuestos; sin embargo, desde 2013 está en vigor una directiva de la Unión Europea, conocida como CBCR (por sus siglas, country-by-country) que establece que los grandes bancos que actúan en la Unión deben publicar toda la información (país por país) relacionada con sus actividades financieras, incluidas sus obligaciones fiscales. De esta forma, aunque persisten las críticas hacia los bancos, este sector dio un paso al frente, en pos de la transparencia y mostró dónde pagaban más y menos impuestos. No es casualidad que exista una diferencia abismal entre los impuestos que pagan en países europeos (con la excepción de Irlanda y Luxemburgo) y los que pagan en otras jurisdicciones, fuera de Europa, con políticas fiscales más inteligentes y que buscan atraer a grandes empresas, como los bancos.

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doble cara de los bancos europeosLos principales bancos europeos cada vez trabajan más en las jurisdicciones con políticas fiscales más abiertas, como un mecanismo legal para pagar menos impuestos. Las cifras son concluyentes: los 20 bancos europeos con mayores dividendos obtienen el 26% de sus beneficios anuales, valorados en 25 mil millones de euros aproximadamente, en estas jurisdicciones.

Esta realidad se da en un contexto en el que desde la Unión Europea ya se exige que los bancos hagan públicos los beneficios e impuestos que obtienen y pagan en cada jurisdicción, por tanto, en un ejercicio de transparencia, que no es seguido por otros sectores económicos, los bancos europeos muestran exactamente cómo funcionan. Muchos los critican, pero los directivos aseguran que ellos actúan en el marco de la legalidad y el uso que hacen de las sociedades offshore en jurisdicciones de bajos impuestos, que la prensa sensacionalista suele llamar “paraísos fiscales”, es perfectamente legal.

Los bancos, al igual que las grandes transnacionales, deportistas, artistas y políticos lo que hacen es trasladar sus beneficios desde países donde existen tasas impositivas extraordinariamente altas y que es donde tienen sus mayores volúmenes de negocios hacia otros países, con políticas fiscales mucho más amigables.

Durante mucho tiempo Suiza fue el sitio preferido de los bancos europeos. Ese país siempre ha mantenido su posición neutral y se hizo famoso mundialmente por el estricto apego al secreto bancario. Esto ya no es así, pues Suiza se plegó a las demandas de los gobiernos que más altos impuestos sitúan a empresas y ciudadanos y adoptó una serie de medidas para compartir información confidencial de todos sus clientes. Solo en 2015, los 20 principales bancos de la Unión Europea reconocieron pérdidas en Suiza estimadas en 248 millones de euros. Por tanto, ese país perdió la confianza de no pocos bancos que optaron por trabajar con dos países con políticas fiscales más ventajosas, como Luxemburgo e Irlanda, además de mantener el trabajo con las sociedades offshore formadas en jurisdicciones del Caribe, sobre todo Islas Caimán.

Las cifras indican que los 20 principales bancos de la Unión Europea lograron el 8,4% de sus beneficios totales en Luxemburgo e Irlanda. Por ejemplo, en el Gran Ducado de Luxemburgo los bancos obtuvieron 4.900 millones de euros de dividendos en 2015. Allí, los bancos no prestan servicios a clientes locales, porque las leyes son claras en este aspecto, sino que trabajan con grandes empresas multinacionales que colocan sus dividendos en cuentas en esos bancos en Luxemburgo y así minimizan sus costos fiscales. Entre las ventajas fiscales que ofrece el Gran Ducado aparecen: un impuesto muy bajo (en ocasiones hasta cero) sobre royalties o intereses, un trato preferencial a la tributación de los beneficios derivados de la propiedad intelectual y un gran número de instrumentos de inversión (empresas y fondos) que pueden emplearse para diseñar la estructura fiscal de las empresas. Además, en el Gran Ducado los bancos llegan a acuerdos privados con las autoridades tributarias para reducir los tipos nominales efectivos en el impuesto de sociedades).

Estas ventajas han incidido en que Luxemburgo maneje el 12% del mercado de servicios financieros offshore en el mundo y hoy sea considerado el principal centro de banca privada y gestión de activos en la Eurozona y el segundo en el mundo para fondos de inversión. Mientras que, en Irlanda, con una facturación de 3.000 millones de euros en 2015, los bancos lograron una rentabilidad de más de 2.300 millones de euros. La razón por la cual los bancos optan por mover sus beneficios a Irlanda es porque allí el impuesto de sociedades nominal, aunque por ley está en 12,5%, en realidad la gran mayoría de los bancos paga apenas el 6%.

Irlanda, además, ofrece otros incentivos fiscales a la investigación y el desarrollo, la propiedad intelectual y los bienes intangibles, además de un tratamiento ventajoso para las empresas gestoras de carteras. Este país europeo tiene un marco legal muy abierto, que promueve la formación de empresas de propósito especial, que permiten a los bancos hacer negocios potencialmente muy lucrativos, de manera segura. De acuerdo con la Sección 110 de la ley tributaria de Irlanda, muchas de estas empresas pagan poco o ningún impuesto.

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Jueves, 27 Julio 2017 06:00

Las cuentas bancarias anónimas en 2017

tipos de cuentas bancarias offshore¿Existen cuentas bancarias totalmente anónimas en 2017? Un rotundo no, pero sí existen varias jurisdicciones con bajos impuestos que tienen leyes muy estrictas para proteger el secreto bancario. No obstante, es importante aclarar que si alguno de los bancos de esas jurisdicciones recibiera una orden judicial, por un presunto mal empleo de las cuentas bancarias, entonces esa institución de seguro entregará los datos personales del cliente.

Por lo general las personas que buscan cuentas bancarias anónimas recurren a los bancos privados. En realidad, muchos de los grandes bancos aseguran dirigir bancos offshore que ofrecen servicios de banca privada; pero estas llamadas unidades offshore son bancos onshore, así que allí tampoco se aplicaría por completo el secreto bancario.

Otra opción que atrae a muchos es buscar una cuenta numerada, en un banco de Suiza. En otras palabras: una cuenta que solo sea un número y no aparezca el nombre de la persona. Esta variante tampoco es tan efectiva en la actualidad, porque Suiza ha perdido gran parte de las ventajas que antes tenía, porque ha firmado múltiples acuerdos de intercambio de información con los países que más impuestos cobran en el mundo.

Existe un tercer camino hacia una cuenta bancaria anónima y es ir directamente a un banco offshore, registrado en un paraíso fiscal. Estos bancos suelen garantizar una mayor privacidad que las llamadas “unidades offshore” de los grandes bancos.  Por último, está la opción más recomendable: emplear, por ejemplo, a las billeteras electrónicas offshore, entre las que sobresale PAYOPM. Esta billetera electrónica no es un banco, sin embargo, sí facilita recibir y enviar transferencias bancarias con anonimato; además, también es posible enviar remesas a familiares y amigos y solicitar tarjetas de crédito Visa y MasterCard.
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