paradise papersEl Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) vuelve a atacar a los paraísos fiscales. Si dos años atrás esta organización publicó información robada al bufete panameño Mossack Fonseca en el escándalo llamado “Panamá Papers”, ahora el modus operandi parece ser el mismo: extraer hasta 1,4 Terabytes de datos de dos firmas jurídicas, Appleby, en islas Bermudas y Asiaciti Trust, en Singapur, publicar decenas de reportes en diferentes medios de comunicación y culpar a los paraísos fiscales de los problemas económicos mundiales. Al nuevo escándalo lo llaman “Paradise Papers”. En el primer robo quedó demostrada la presencia de dinero de Estados Unidos y podría suceder exactamente lo mismo ahora.

La supuesta investigación afecta a los registros mercantiles de 19 jurisdicciones: Antigua y Barbuda, Aruba, Bahamas, Barbados, Bermudas, Islas Caimán, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Isla de San Vicente y Trinidad y Tobago; Islas Cook, Islas Marshall, Samoa y Vanuatu; Malta, Líbano y Labuán, territorio federal de Malasia.
Los que no demoraron en responder a la “investigación” fueron varios de los países de la Unión Europea, que son los que más carga fiscal imponen a sus ciudadanos. Los ministros de Finanzas de la Unión exigieron la elaboración de una lista negra de paraísos fiscales, una medida que  forma parte de una campaña contra la evasión de impuestos.
Los “Paradise Papers” han involucrado a varias personalidades famosas, del mundo del espectáculo y de la política. La cantante Shakira está domiciliada en las Bahamas y la “investigación” presenta esto casi como un crimen y parece que es un problema que ella gestione 31.6 millones de euros en Malta y Luxemburgo, un dinero obtenido por los derechos de autor de sus canciones. Además, el líder de la banda U2, Bono, apareció en la “investigación” por tener participación en una empresa de Malta que habría comprado un centro comercial en Lituania.

Mientras, el Príncipe Carlos, heredero de la corona británica, compró acciones en una sociedad offshore que supuestamente se beneficiaría de un cambio de políticas climáticas por las cuales el príncipe hacía campaña. Otro implicado es el tetracampeón de la Fórmula 1, Lewis Hamilton, al que lo “acusan” de utilizar una sociedad offshore de Isla de Man para ahorrar hasta 4 millones de Euros en la compra de un jet privado valorado en 18 millones de euros.

Grandes multinacionales también se han visto involucradas. Ahora critican a Apple por utilizar al territorio británico de Jersey, de la misma forma que lo señalaban antes por emplear a Irlanda, que tuvo, hasta 2014, cuando fue cercado por las presiones internacionales, una política fiscal muy amigable con las empresas.

Lo que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación no acaba de entender es que el hecho de que persona o empresa tenga dinero en un país de bajos impuestos mediante una sociedad offshore no es un delito, siempre y cuando el capital no provenga de actividades ilícitas y la persona no cometa un fraude fiscal. Quizás en lugar de continuar robando información privada, el Consorcio debería centrarse en revelar qué hacen los países que más impuestos colocan a sus ciudadanos con ese dinero. La corrupción y no el uso de los paraísos fiscales es la verdadera causa de la gran mayoría de los problemas económicos existentes en la actualidad.

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Publicado en Paraísos fiscales
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