Abrir en Cuba un negocio por cuenta propia 14En la actualidad, el sector  económico no estatal cubano lo componen las cooperativas agropecuarias o  las autorizadas en la esfera de los servicios; Unidades Básicas  de Producción Cooperativa (UBPC); productores agropecuarios no socializados  y trabajadores por cuenta propia (TCP). En cada uno de estos sectores, la  dinámica de los precios asume características particulares, en especial a  las relativas con los TCP.
 
El precio deviene expresión monetaria del valor de la mercancía, y es una  importante categoría de las relaciones monetario-mercantiles. En ese  sentido, iguala las mercancías a una cantidad determinada de dinero, y esta  relación de cambio mercancía-dinero, expresa a su vez no solo la magnitud  del valor de esa mercancía, sino también las condiciones concretas de su  realización. Todavía hoy en Cuba es muy enrevesado el laberinto  socioeconómico que conduce al encuentro del punto de equilibrio entre las  necesidades sociales y las expectativas de los productores no estatales. De  ahí que en la actualización del modelo económico cubano, los precios deben  reflejar los hechos económicos con mayor objetividad, como única vía para  estimular la eficiencia e incrementar el estímulo al trabajador por cuenta  propia y satisfacer –de modo asequible a todos los bolsillos- las  necesidades de los clientes potenciales.
 
A la hora de fijar los precios de los productos o servicios, deben  considerarse las reacciones del cliente, el nivel de competencia y el  estado general de la economía de Cuba. Ahora bien, con frecuencia los  precios bajos inspiran desconfianza y se precisa estudiar a fondo el área  donde establecerá su negocio por cuenta propia. Los emprendimientos de los  TCP no existen en el vacío, por lo que los responsables de estos negocios  deben reconocer la función de otros TCP del mismo territorio, integrados  (conscientes o no) en un sistema competitivo, lo cual influye en los  precios. La decisión del trabajador por cuenta propia de competir de manera  gradual en precios, tomando en cuenta las diferencias –aunque sean  pequeñas- con otros negocios de perfil similar, es crucial para determinar  los precios de sus mercancías.
 
En Cuba tampoco se puede perder de vista al fijar los precios en los  negocios por cuenta propia, la disponibilidad de trabajadores a partir del  2011 por reducción de plantillas, la inflación en el precio de algunas  mercancías fundamentalmente alimenticias, las políticas gubernamentales y  las posibilidades reales de inversión, influyentes todas en la capacidad de  compra de los clientes y, por tanto, en los precios. Otro factor a tener en  cuenta con los márgenes de ganancias, aspecto sobre el cual la mayoría de  los TCP tienen nociones muy vagas.
 
Por tanto, si los precios son muy bajos y no cubren gastos, o elevados al  punto de no estimular al cliente, el negocio por cuenta propia fracasa. De  ahí que en los próximos capítulos analizaremos a fondo este tema. 
 

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Abrir en Cuba un negocio por cuenta propia 11Un aspecto fundamental al  momento de abrir en Cuba un negocio por cuenta propia es la selección de  local donde emprenderá ventas al menudeo, manufacturas o servicios. La  experiencia internacional de las llamadas microempresas –familiares o no-  indica que algunas de ellas, con condiciones aparentemente similares por el  tipo de mercancía o procedimientos y promoción, eran más rentables que  otras. Incluso los negocios mejor administrados no siempre sobresalían, y  la respuesta estaba en los locales.
 
En Cuba, la errónea selección de un local para el trabajo por cuenta propia  (TCP) ha dado al traste con la aspiración del trabajador por cuenta propia  de salir adelante. La estructura competitiva del barrio en los diferentes  negocios, su declinación económica, problemas de estacionamiento y muchos  otros factores, inclinaron la balanza del lado negativo.
 
El local para el TCP puede estar en un área comercial, como también dentro  o cerca de un área especialmente diseñada para ello, como ocurre en Cuba,  donde el Estado concentra en algunos puntos de la ciudad diferentes tipos  de TCP. Asimismo pueden encontrarse en una vía principal o secundaria,  próximos al acceso de una autopista, centros educacionales y otros, aunque  todos tienen sus propias características que deben ser analizadas por  separado.
 
Los centros comerciales que agrupan a trabajadores por cuenta propia pueden  resultar una buena elección, pues el cliente puede efectuar sus compras en  un lugar donde confluyen diferentes tipos de productos o servicios, con la  ventaja adicional de que el cliente, aunque concurra en busca de un  determinado producto, al encontrar una oferta variada en tan reducido  espacio, puede tomar decisiones de compras adicionales no previstas con  anterioridad. Ahora bien, el TCP deberá considerar si el espacio al que le  darán acceso se halla en un sitio favorable o está alejado de las vías  centrales de circulación del centro comercial, por lo que su negocio puede  pasar inadvertido.
 
Situar su negocio por cuenta propia en una vía principal es ideal para  cafeterías, reparación de zapatos, relojes, espejuelos y otros servicios  rápidos. Incluso investigaciones sugieren que el trabajador por cuenta  propia sitúe su negocio del lado de la calle que utiliza la gente para  regresar del trabajo a su hogar, pues está comprobado que la mayoría de las  compras se realizan de regreso del trabajo. Y algo que no debe obviar: de  qué lado de la calle está su negocio, del sol o de la sombra, pues si el  lado de regreso al hogar y el sombreado no coinciden –como sucede con  muchos negocios por cuenta propia en Cuba- se puede paliar esto con un  toldo o un techo. No olvidar que en Cuba hay casi 300 días-sol anuales. 
 

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Abrir en Cuba un negocio por cuenta propia 7Antes de abrir en Cuba un  negocio por cuenta propia no debe obviar lo siguiente: Conocer las  resoluciones de los diferentes organismos en relación con la seguridad  social específicas al tipo de actividad que pretende crear (Mitrans, INAC,  Minagri, MFP), así como los decretos-leyes sobre las normas y  procedimientos tributarios e impuestos sobre ingresos personales o las  ventas. Si fuera el caso, el trámite de licencia sanitaria del Minsap.  Figuran además las relacionadas con los pagos en moneda nacional (CUP) de  los documentos vigentes, como también los mecanismos y disposiciones en  cuanto a seguros que protejan el negocio por cuenta propia contra los  diferentes tipos de riesgos.
 
Otra de las premisas iniciales de los trabajadores por cuenta propia (TCP)  es determinar si quiere fundar o adquirir un negocio por cuenta propia  funcionando, colocando sobre la balanza ventajas y desventajas.
 
Investigue por qué el dueño desea vender el negocio, y compare el costo de  este con uno nuevo. Debe priorizas el tema inventario y demás documentos  legales, y ver si el local tiene buenas condiciones higiénicas y  estructurales. Se recomienda conversar con otros TCP del área para conocer  qué opinan en relación con el negocio que le ofrecen, y tal acción debe  extenderla a los proveedores que surtían dicho negocio por cuenta propia,  consultando de ser posible a cobradores, gestores y funcionarios del  Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
 
Los temas publicidad y precios son básicos tanto para un nuevo negocio por  cuenta propia o la adquisición de uno ya establecido. En el primer punto,  debe distribuir volantes y colocar carteles en áreas cercanas, y de ser  posible, contratar un especialista que desempeño esta labor. También debe  investigar lo que otros negocios por cuenta propia cobran por los productos  que venden, y sobre todo calcular cuánto debe cobrar por cada unidad  vendida, lo que arrojará si tiene o no beneficios.
 
Resulta clave antes de abrir en Cuba un negocio por cuenta propia seguir  estas recomendaciones: Conocer qué quieren los potenciales clientes, y  saber cómo lograr que tales clientes adquieran sus productos. Para ello  debe meditar en porqué la gente lo prefiere a usted y rechaza a otros TCP  vecinos. Asimismo debe tener un plan para controlar el inventario, como  paso para saber cuándo es el momento de hacer un nuevo pedido y en qué  cuantía. Y algo vital: si ha decidido trabajar solo o contratar a uno o más  TCP, y en este caso si sabe qué tipo de persona necesita, si recibirá un  salario fijo o de acuerdo con las ganancias, pero sobre todo si usted  conoce cómo evaluar su desempeño y las técnicas vigentes para reconocerlo y  estimularlo.
 

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Abrir en Cuba un negocio por cuenta propia 13Hay un viejo axioma que viene  como anillo al dedo al tema de abrir en Cuba un negocio por cuenta propia: “El control estatal sobre los trabajadores por cuenta propia (TCP) debe  asemejarse a como sostener una paloma en la mano: ni tan fuerte que la  ahogue, ni tan flojo que se escape”.

Un ejemplo de lo anterior. Los vendedores ambulantes no deben estacionarse  mucho tiempo en un solo lugar si no quieren ser multados. ¿Cuánto es mucho  tiempo? Sin duda es una arbitrariedad de la Ley que debe ser rectificada,  como también el otorgar licencias a diestra y siniestra, sin exigir  cumplimientos tales como la preparación específica del trabajador para  ejercerlo y la ubicación del local. En La Habana, y algunas otras capitales  de provincia, ya se advierte la saturación de los mismos servicios o de  mercancías, sin un previo estudio del volumen de la demanda.

Tal vez lo anterior responde a la apertura del TCP tras décadas donde  cualquier intento de ejercerlo era satanizado. En reiteradas ocasiones, el  presidente cubano Raúl Castro ha insistido en la necesidad “de que lo que  corresponde hacer al PCC y al Gobierno, en primer lugar, es facilitar su  gestión y no generar estigmas ni prejuicios hacia ellos, ni mucho menos  demonizarlos, y para eso es fundamental modificar la apreciación negativa  que existe en muchos de nosotros”.

Otra arista del trabajador por cuenta propia está dada en que muchos  actuaron precipitadamente, sin estar capacitados para ejercerlo. En tal sentido el  Estado cubano debe imitar la experiencia denominada “modelo nórdico” de  desarrollo, aplicada en Suecia, Finlandia o Alemania, donde antes de  desvincular al trabajador, primero lo preparan para reorientar con más  éxito su vida.

Pero no todo son abrojos en el desempeño del trabajador por cuenta propia.  Gracias a la instrucción no. 7 del Decreto-Ley 288 del Ministerio de  Finanzas y Planificación (MFP) que rige el TCP, las empresas estatales y  las sociedades mercantiles de capital totalmente cubano pueden contratar a  trabajadores por cuenta propia, al que se asignarán los mismos principios  que los valederos a cualquier otro sector, de acuerdo con las normas  establecidas.

La instrucción no. 7 (junto con el paquete de resoluciones del Banco  Central de Cuba dando una base legal a los contratos, o sea, las 99, 100 y  101), eliminó el antiguo límite de hasta 100 pesos moneda nacional (MN), y  dejó el monto del trabajo o servicio realizado al criterio de las partes,  aunque las entidades estatales no podrán exceder el tope establecido en el  presupuesto para cada actividad. Determinar esta cifra es clave y no debe  dejarse al arbitrio de las entidades reguladoras ni tampoco al buen juicio  de las empresas, sin que estas tengan un bien delimitado umbral de control. 

Lea otro artículo de nuestra serie: Abrir en Cuba un negocio por cuenta propia (1)

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Abrir en Cuba un negocio por cuenta propia 17Durante más de 50 años, el modelo económico cubano se basó  en lo que algunos economistas nombraron “estadolatría”, o sea, que el  Estado devino responsable de la educación, la salud, la actividad laboral,  etc., de todos sus ciudadanos, generando un denso y complicado aparato  administrativo (mejor dicho, burocrático) que obstaculizaba cualquier cosa  que no estuviera “orientada”. No existía, pues, un equilibrio entre el  pensamiento y la acción, y sabido es que lo que no está bien pensado, muy  pocas veces puede ser bien ejecutado.

Así las cosas, las disposiciones jurídicas para ordenar el trabajo por  cuenta propia (TCP) desataron un flujo legislativo casi continuo, pues  algunas normas jurídicas una vez emitidas, eran sustituidas por otras en un  breve lapso, lo cual, por encima de todo, evidenció la voluntad del Estado  cubano para rectificar sus decisiones en el menor tiempo posible.

La enorme variedad de actividades –que ya se acercan a 200-, como por  ejemplo alquiler de viviendas, artesanos, transportistas, peluqueras y  barberos, paladares, vendedores ambulantes de viandas y frutas, y  “quemadores” de CD musicales o fílmicos, entre otras, implican figuras  laborales diversas aunque dirigidas todas a reducir el presupuesto estatal.  Todo esto conlleva implicaciones sociopolíticas, de gestión de conocimiento  y de desarrollo organizacional; o dicho en otras palabras: no pueden quedar  brechas a la improvisación y la superficialidad.

En tal sentido, todavía hoy persiste la arbitraria manipulación de los  precios, sobre todo entre los distribuidores de productos agropecuarios y  algunos artículos denominados de primera necesidad, así como otras formas  de trato abusivo expresado, por ejemplo, en una suerte de monopolio de  mecánicos de autos particulares y servicios electrodomésticos, que irrita  sobremanera a amplios sectores poblacionales.

Sin embargo, fuentes estatales cubanas confiables admiten que en los  próximos años más de un millón de personas deberán transitar hacia las  áreas de trabajo no estatal. De  ahí la imperiosa necesidad de avanzar hacia nuevas modalidades del TCP,  pues ya hoy algunas dan señales de saturación (alquiler de inmuebles,  gastronómicas o transportistas, fundamentalmente).

En la actualidad, en la capital cubana como en algunas provincias clave – Holguín, Cienfuegos, Villa Clara o Ciego de Ávila- algunos TCP manejan con  soltura conceptos de marketing, recursos humanos y análisis de mercado, y  se valen de Internet y Facebook para contactos internacionales que  contribuyan al desarrollo de sus negocios, asociados generalmente a  familiares residentes en el exterior, algo que resulta impensable en  cualquier entidad estatal.

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Lunes, 25 Diciembre 2017 19:52

¿Cómo invertir en Cuba?

logo invertir cubaEn la actualidad, no son pocos los que buscan opciones para  aprovechar el proceso de apertura en la Isla, pero muchos todavía temen que  el negocio no les funcione. Cuba sigue siendo un país complicado para  invertir, pero, con una correcta asesoría, es posible obtener ventajas de  la buena posición geográfica y el alto capital humano de esa nación.

 En la actualidad existen  3 posibilidades de invertir en Cuba. La primera variante es como persona  natural, pero es difícil, ya que legalmente es necesario tener una  residencia permanente en el país, la cual se obtiene a través de matrimonio  o de hijos. La fórmula que se puede utilizar para hacer la inversión  personal es mediante un ciudadano cubano o un residente extranjero  permanente que funja como fiduciario.

Además, resulta oportuno añadir que,  en esta fórmula para invertir en Cuba, otro sistema es participar  personalmente o con un prestanombre en una cooperativa no agropecuaria, que  es una modalidad muy parecida a la pequeña empresa privada. Las  cooperativas tienen personalidad jurídica y pueden importar y exportar  materiales y hacer inversiones un poco más grandes.

Para crear una  cooperativa es necesario tener, como mínimo, cinco socios y OPM Corporation  puede proveer los fiduciarios para esto. En las consultas que ofrece OPM  Corporation se explican todas las garantías legales de invertir a través de  cooperativas. En este momento, la aprobación de nuevas cooperativas está  detenida, porque se está implementando un nuevo proyecto de ley que permite  crear pequeñas y medianas empresas privadas en Cuba. No se sabe cuánto  tiempo puede demorar la reglamentación de nueva ley; pero lo aconsejable es  comenzar ya a realizar el trámite de conformación de la cooperativa, de  forma tal que cuando se produzca el desbloqueo de permisos esté totalmente  encaminada la solicitud. Otra opción es hacer contrato entre una empresa  extranjera y una cubana. Esto permite vender productos a una empresa o  hacer algún tipo de inversión desde el exterior con empresas cubanas. Es  importante resaltar que todas las empresas cubanas son estatales.

La  tercera variante para invertir en Cuba es crear una empresa mixta, por  ejemplo, para la construcción de hoteles, cadenas de tiendas, etc. En este  caso es necesario crear una empresa en el exterior (o ya tenerla creada),  realizar un contrato con una empresa cubana del sector y, con esto,  desarrollar la inversión con un plan de negocios bien detallado.

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