invertir en cubaLa inversión extranjera se ha convertido en una prioridad  para el gobierno cubano, en un contexto en el que, en 2017, su economía  decreció en 1.6%. El Gobierno en La Habana ha asegurado que necesita al  menos 8 mil millones de dólares de capital foráneo, para comenzar a crecer.  Para atraer a los inversionistas, Raúl Castro lanzó, en 2014, entre sus  reformas, una nueva ley de inversión extranjera, con importantes incentivos  fiscales y la creación de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel.

Cuba resulta atractiva  para los inversionistas, porque tiene estabilidad política y social, una  mano de obra muy calificada, una excelente posición geográfica e  interesantes recursos naturales.

Antes de invertir en Cuba es importante conocer al menos 10 detalles  importantes sobre cómo funcionan las cosas allí, porque, incluso con la  nueva ley de inversión extranjera (número 118), hay elementos muy  peculiares en el proceso inversionista.

1) Una de las principales dudas sobre invertir en Cuba está relacionada con  la seguridad del dinero invertido, sobre todo porque en el pasado han  existido problemas en este tema. En la nueva ley de inversión extranjera se  ofrecen garantías plenas a los inversionistas. Las inversiones extranjeras  en Cuba no pueden ser expropiadas, salvo por motivos de utilidad pública o  de interés social, de acuerdo con la Constitución del país, con los  tratados internacionales suscritos por Cuba y con la legislación vigente y,  siempre, con la debida indemnización por su valor comercial establecido de  mutuo acuerdo entre las partes.
Además, Cuba ha suscrito 62 acuerdos bilaterales para la Promoción y  Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) y tiene firmados múltiples  convenios de doble imposición y evasión fiscal.

2) Otra de las dudas es si los inversionistas pueden adquirir una propiedad  en Cuba. En realidad, solo los extranjeros con residencia permanente (se  obtiene solo por matrimonio o hijos) en Cuba pueden tener una vivienda a su  nombre; aunque se puede negociar la compra de un inmueble a otros  extranjeros que tengan una vivienda de una inmobiliaria oficial cubana sin  categoría migratoria específica. Otra opción es realizar la compra de un  inmueble a una inmobiliaria oficial. Mediante este paso se obtiene el  derecho a la residencia inmobiliaria, una categoría especial concedida por  el gobierno de Cuba. Además, en los últimos dos años, varios emprendedores  extranjeros han encontrado diferentes modos de adquirir más de una vivienda  en Cuba por medio de prestanombres o testaferros.

3) En la nueva ley de inversiones se aclara que es posible invertir en Cuba  en todos los sectores, menos en la educación, salud, medios de comunicación  y en el Ejército. La Habana prioriza varios sectores, entre ellos el  agrícola y forestal, la industria alimentaria, el sector energético y  minero, la industria azucarera, la sideromecánica, la química y  electrónica, la sanitaria, la relacionada con la farmacéutica y  biotecnológica, la industria de envases, la construcción, el turismo y el  transporte. La Habana busca grandes inversiones, siempre millonarias, y  todavía mantiene cerrada la presencia extranjera en pequeños negocios.

4) Es posible invertir legalmente en Cuba en tres modalidades: la empresa  mixta, el contrato de asociación económica internacional y la empresa de  capital totalmente extranjero. Otra forma es hacer inversiones a nombre de  cubanos, prestanombres o testaferro. La empresa mixta es la compañía  mercantil cubana en la que participan como accionistas uno o más inversores  nacionales, y uno o más extranjeros; mientras, el contrato de asociación  económica internacional es el acuerdo entre inversores nacionales y  extranjeros sin constituir persona jurídica distinta a las partes. Por  último, la empresa de capital totalmente extranjero es aquella entidad  mercantil con capital extranjero en la que no existe ningún inversor  cubano. Este tipo de empresa se puede vender o transmitir tanto al Estado  como a un tercero.

5) Como lo aclara la Ley de inversión extranjera, para una persona natural,  cubana, le resulta imposible asociarse con capital foráneo, al menos de  manera legal; aunque, en la práctica, sobre todo en los pequeños negocios,  es evidente que el capital procedente del extranjero está detrás de la  creación de restaurantes, la reconstrucción de viviendas para alquiler y  otros emprendimientos surgidos dentro de las reformas de Raúl Castro.

6) Aquellos interesados en invertir en Cuba y que deseen abrir una oficina  en el país deben saber que, para lograr su objetivo, necesitarán cumplir  con varios requisitos.

7) Los inversionistas extranjeros pueden contratar personal cubano o  extranjero con residencia permanente en el país; aunque la Ley de inversión  también les permite traer al país a personal extranjero que vaya a ocupar  cargos de dirección.

8) Una de las grandes ventajas de la Ley para la inversión extranjera en  Cuba está en las rebajas fiscales. En el país se aplican ocho tasas: el  impuesto sobre utilidades -tipo general del 35 %-; el que tasa la fuerza de  trabajo; el impuesto sobre las ventas -5% en mayoristas y 10 % en  minoristas-; sobre los servicios -10 %-; el impuesto especial a productos y  servicios, el ambiental, el de contribución territorial y el impuesto  aduanero, que se fija en el Arancel de Aduanas.

9) Cuba le ha puesto un especial interés a la Zona Especial de Desarrollo  de Mariel, que tiene como objetivo el desarrollo de proyectos de alta  tecnología que contribuyan a incrementar las fuentes de empleo y las  exportaciones. Allí se aplica un régimen especial tributario que exonera el  pago durante diez años del impuesto por el uso de fuerza de trabajo y del  pago sobre utilidades. Además, se libera el pago impositivo aduanero por  medios para inversiones y del impuesto sobre las ventas y servicios en el  primer año de operaciones. Tampoco se paga la tasa de contribución  territorial para el desarrollo local.

Para invertir en Cuba en el Mariel los trámites son mucho más sencillos.  Como documentación solo hay que presentar: un escrito que fundamente los  motivos de interés del proyecto en esta zona, las escrituras de la sociedad  interesada, las últimas cuentas presentadas ante el Registro Mercantil, un  certificado del Registro que acredite la existencia de la sociedad, un  poder de representación del solicitante, un estudio completo de  factibilidad técnica, financiera y económica y una previsión de mercado,  aunque en la practica el proceso es bastante tedioso.

10) Una de las mayores preocupaciones de los empresarios al invertir en  Cuba es la repatriación del capital. En la Ley de inversión extranjera se  recoge que el Estado cubano garantiza la libre transferencia al exterior,  sin pago de tributos o de otro gravamen de los dividendos o de los  beneficios que obtenga el inversor por sus operaciones en el país.
Entre los consejos más útiles para invertir en Cuba resalta uno: no espere  llevar a cabo una negociación rápida. Cuba sigue tardando mucho en aceptar  un proyecto inversionista extranjero, pero, una vez superada las trabas  burocráticas, es posible establecer un buen negocio en el país y sacar  provecho de las ventajosas condiciones que allí existen.

OPM Corporation puede asistir los inversionistas extranjeros en todos los  procesos.

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