evasion fiscal vaticanoLa Santa Sede parece estar muy preocupada por las operaciones offshore, a tal punto que, con un documento retrogrado 'Oeconomicae et pecuniariae quaestiones', propuso un impuesto a dichas operaciones para, supuestamente “resolver el hambre en el mundo”. Esta idea contrasta con el hecho de que los ciudadanos del Estado más pequeño del planeta no pagan impuestos y, además, el Vaticano tampoco paga tasas por las actividades comerciales de sus múltiples y millonarios negocios religiosos en países como Italia.
 
De acuerdo con la Santa Sede, los negocios offshore "se han convertido en lugares de lavado de dinero sucio, es decir, fruto de ganancias ilícitas (robo, fraude, corrupción, asociación criminal, mafia, botín de guerra). El Vaticano aseguró en un documento que la elusión fiscal representaba una “abominable sustracción de recursos a la economía real y un daño para toda la sociedad civil”.
 
El texto vaticano exigió reglas más estrictas para que todos tuvieran garantías y propuso un impuesto mundial sobre las transacciones offshore. Según la Santa Sede, este impuesto podría resolver el problema del hambre en el mundo.
 
“Frente a la inmensidad y omnipresencia de los actuales sistemas económico-financieros, nos podemos sentir tentados a resignarnos al cinismo y a pensar que, con nuestras pobres fuerzas, no podemos hacer mucho. En realidad, cada uno de nosotros puede hacer mucho, especialmente si no se queda solo”, concluyó el documento.
 
La Santa Sede aclaró que decidió intervenir porque "está en juego el verdadero bienestar de la mayoría de los hombres y mujeres de nuestro planeta (...) mientras algunas minorías explotan y reservan en su propio beneficio vastos recursos y riquezas, permaneciendo indiferentes a la condición de la mayoría".
 
Esta “intervención” resulta curiosa, teniendo en cuenta que la Santa Sede tiene servicios financieros a nivel global a través del Banco Vaticano, que ha sido acusado en varias ocasiones por corrupción. Incluso, en las revelaciones de Vatileaks apareció que varios papas fallecidos tenían cuentas a su nombre y algunos desfases contables.
 
Para la Santa Sede es necesaria una mayor regulación, pues "entre los principales motivos de la reciente crisis económica se hallan también conductas inmorales de representantes del mundo financiero".
 
En el documento, el Vaticano no hace referencia, por ejemplo, a que las inmensas posesiones que cuenta la Iglesia en toda España son libres de impuestos. La evasión legal de impuestos de la Iglesia supera los 3.000 millones de euros.
 
Entonces, esta “preocupación” del Vaticano por la manera en que se mueve el mundo financiero contemporáneo resulta poco creíble y su solicitud de establecer comités éticos, dentro de los bancos, para apoyar a los consejos de administración debería comenzar por casa.
 

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Publicado en Paraísos fiscales
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