Sociedad offshore para reducir impuestos en El Salvador

reducir impuestoLa situación de los impuestos en El Salvador, para los empresarios, se ha complejizado, por la actuación del Ministerio de Hacienda que ha decidido vigilar más de cerca las cargas tributarias de las corporaciones. Los supuestos cargos de evasión de impuestos en El Salvador y encubrimiento, como los que se imputan a Oscar Agustín Molina, están siendo castigados con costosos juicios y penas de privación de libertad. De acuerdo con los especialistas, los principales impuestos en El Salvador son: impuestos sobre la renta, impuesto de IVA e impuestos municipales. Además, se gravan las importaciones con los respectivos aranceles. Por ejemplo, en los impuestos sobre la renta, las personas jurídicas nacionales o extranjeras tienen que pagar impuestos en El Salvador en una tasa única del 25% de sus utilidades; mientras que las personas naturales extranjeras, con permanencia física menor a 200 días, pagan el 25% sobre su utilidad. En cuanto a los impuestos en El Salvador sobre el IVA, la transferencia de bienes y servicios genera un débito fiscal del 13%, el cual se compensa contra el crédito fiscal recibido por la compra de bienes y servicios. Las exportaciones están gravadas con tasa cero por ciento. La liquidación se presenta mensualmente, mientras los créditos fiscales sobrantes pueden utilizarse en los siguientes meses. Las personas jurídicas o naturales con activos mayores a US$1, 142,857 o ingresos anuales mayores a US$ 571,429, obligatoriamente deben nombrar un auditor fiscal, adicionalmente al auditor externo. A partir de estas novedades en los impuestos en El Salvador, en 2012, la utilización de una sociedad offshore parece cada vez más una idea interesante, puesta en práctica por no pocos empresarios salvadoreños. La sociedad offshore ofrece múltiples ventajas para aquellos que sepan emplearla bien. Por ejemplo, la sociedad offshore siempre estará exenta de tasas e impuestos, así como de la obligación contable o de auditoría frente a las autoridades. Además, la sociedad offshore optimiza los beneficios del empresario, al mismo tiempo que garantiza un alto grado de confidencialidad. Con una sociedad offshore se permite abrir cuentas bancarias en los países donde estas empresas tienen su domicilio, para disfrutar de ciertos beneficios, tales como la confidencialidad y el anonimato y unas tarjetas de crédito anónimas. Una sociedad offshore debe cumplir ciertas condiciones: en primer lugar, los directores de la sociedad no deben tener su domicilio en el país de la sede social. La sociedad no podrá ejercer actividades comerciales en el paraíso fiscal donde se registró, ni utilizar la mano de obra local. No obstante, se permite tener un representante de la compañía en el sitio. La sociedad offshore no podrá utilizar la economía de los países de acogida, en particular, en materia de inversión, subsidios y transferencias bancarias.
Una sociedad offshore no necesita un capital mínimo de constitución, para ella no existe el IVA y el anonimato se asegura con el nombramiento de un director nominado (por lo que el nombre del empresario salvadoreño nunca aparecería en ningún registro público). Todo esto se complementa con el hecho de que formar una sociedad offshore es un proceso muy sencillo y poco costoso. El empresario salvadoreño interesado en una sociedad offshore solo tendría que ponerse en contacto con una firma jurídica especializada, como la del prestigioso abogado Giovanni Caporaso (Caporaso & Partners), radicada en Panamá. Si se facilitaran los documentos necesarios, que son muy pocos, entre ellos una copia del pasaporte, y el dinero que no supera los 1600 USD, la sociedad offshore podría quedar constituida en menos de 72 horas. El empresario salvadoreño, mediante el Poder del abogado, quedaría como único signatario y beneficiario de la sociedad; aunque como ya se aclaró, esta información nunca quedará en ningún registro público. El Poder solo lo conocerá el empresario y el banco donde se abrirá la cuenta bancaria offshore que permitirá también el funcionamiento de la sociedad offshore. Con el pago inicial la sociedad offshore será operativa por un período de 12 meses. Luego, el empresario tendría que pagar una renovación anual, que no supera los 600 USD. Por sus grandes ventajas, ya sean fiscales o de otro tipo, su enorme flexibilidad y la variedad de posibilidades de utilización que ofrecen, no es de extrañar que cada vez más empresarios, no solo salvadoreños, y procedentes de los más diversos sectores de la economía, utilicen a una sociedad offshore.

 

 

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