Sociedad offshore: el camino para la empresa en España

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Los más de 5 millones de parados en España muestran cuán débil es la economía de esa nación ibérica; pero los expertos aseguran que no son solo los grandes indicadores macroeconómicos, entre ellos el déficit público o la balanza de pagos, los que preocupan a la empresa en España, sino también el elevado nivel de presión fiscal, implantado por el gobierno de Mariano Rajoy. Con la nueva subida de los impuestos en España, ese país se ha colocado entre los que tienen tipos impositivos más elevados incluyendo al impuesto sobre la renta, Sociedades e IVA. En Europa, solo Bélgica, Dinamarca, Francia y Suecia tienen unos tipos impositivos más altos.
En el IRPF, el tipo marginal máximo se ha situado en un sorprendente 52%, mientras que en el caso del impuesto de sociedades, la presión fiscal que soporta la empresa en España representa un alarmante—aseguran los especialistas—30% de sus beneficios, un registro únicamente superado por Bélgica (34%), Francia (36,1%), Malta (35%) y Portugal e Italia.
Para complicar todavía más la situación de la empresa en España, ese país es uno de los que más ha elevado el IVA desde el año 2000: del 16% al 18% y el gobierno de Rajoy analiza realizar una próxima subida. En cuanto a los impuestos en España sobre la renta, estos se sitúan 8,8 puntos por encima de la media de la eurozona, que es del 43,2%. 
Por último, en los impuestos de sociedades, la empresa en España paga 3,9 puntos más que en la zona del euro. Los analistas aclaran que es una contradicción que la existencia de elevados impuestos en España no garantice elevados ingresos. Por ejemplo, España, asegura Eurostat, se mantiene a la cola en la recaudación tributaria, sin tener en cuenta a otros ingresos obtenidos de privatizaciones o de rentas generadas por el patrimonio público. De acuerdo con Eurostat, los ingresos en España apenas llegan al 31,9% y esto se encuentra por debajo del 38,9% que es la media en la Unión Europea. Otro problema identificado por los expertos para la empresa en España es que esa elevada fiscalidad se combina con una escasa libertad económica que frena el desarrollo del país. Abrir una empresa en España y desarrollar un negocio es mucho más difícil que en otras naciones europeas. Según el ranking más reciente sobre libertad económica que elabora el Instituto Frase, de Canadá, España ocupa el lugar 54 del mundo, de un total de 141 países analizados. Esta es una posición muy alejada de casi todas las grandes naciones de la Unión Europea, que aparecen entre los 30 primeros puestos. 
Esto significa que para la empresa en España, hacer negocios allí es como situarse a la altura de países del llamado Tercer Mundo en cuanto a la libertad económica. Esta falta de libertades, unido a los elevados tributos que soporta la empresa en España han impulsado el interés de los empresarios ibéricos por el mundo offshore. 
Las reticencias sobre el offshore cada vez quedan más atrás, en la misma medida en que la situación económica de España se complica. Las campañas propagandísticas en contra del offshore convencen menos y se ha multiplicado el número de emprendedores que decide recurrir a una sociedad offshore, en un paraíso fiscal, como una vía legal y segura para mejorar la planificación fiscal. Con una sociedad offshore, inscrita en un paraíso fiscal, el empresario busca dos elementos esenciales: pagar menos impuestos, a partir de las características propias de una sociedad offshore y garantizar el anonimato de sus actividades económicas, que es otra manera de perfeccionar la planificación fiscal.  La industria del offshore, reconocen los analistas, mueve casi el 60% de los capitales a nivel mundial. Desde las grandes empresas hasta los medianos empresarios podrían beneficiarse de una sociedad offshore, porque en varias jurisdicciones no existen impuestos sobre las personas físicas, ni tampoco sobre las sociedades. Si una empresa en España quisiera vender sus servicios una opción muy viable sería recurrir a una sociedad offshore, en un paraíso fiscal.  
Un elemento importante para comprender el auge de la sociedad offshore es que las firmas jurídicas especializadas, como Caporaso & Partners, garantizan el total anonimato de los propietarios de esa sociedad offshore. A partir del secreto inherente al offshore, los empresarios saben que sus actividades económicas no podrían ser supervisadas por las entidades tributarias y, de esta manera, tendrían a su disposición otro mecanismo, legal y seguro, para mejorar su planificación fiscal.

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