Chile: reforma fiscal motiva creación de sociedad offshore

chileLa propuesta de una reforma a los impuestos en Chile que impulsa el gobierno de Sebastián Piñera ha preocupado a no pocos empresarios, porque ese proyecto incluiría un aumento de los impuestos a las grandes empresas.

De acuerdo con los expertos, la propuesta de impuestos en Chile incrementaría los cobros a la primera categoría, es decir, a las grandes empresas; además eliminaría algunos 'loopholes' (espacios para la elusión). Según el gobierno, esa reforma tributaria financiaría la reforma educacional que ha sido exigida por los estudiantes durante sus extensas protestas a lo largo de varios meses.
Los impuestos en Chile se clasifican en: impuesto a la renta; impuesto a las ventas y servicios; impuestos específicos y otros impuestos. La base de la estructura tributaria del país sudamericano es el impuesto al valor agregado (IVA), que se paga cotidianamente y genera casi el 40% de la recaudación total. Además allí se pagan los impuestos a la renta de primera y segunda categoría y, finalmente, el impuesto global complementario. Todos estos recursos los recoge el Servicio de Impuestos Internos.
Los analistas identifican al impuesto de primera categoría como el que pagan las empresas por las utilidades repartidas a sus propietarios y alcanzó en 2011 el 20%; mientras que el impuesto de segunda categoría se aplica únicamente a los trabajadores dependientes y se paga cada mes. El porcentaje del pago depende de los ingresos. Por ejemplo, aquellos que reciben hasta un poco más de 500.000 pesos chilenos mensuales (unos 785 EUR, alrededor de 1.000 USD) no pagan nada; aunque el porcentaje aumenta progresivamente hasta el 40% que pagan los que tienen ingresos por aproximadamente 5.800.000 pesos o más.
Varios analistas han señalado que los cambios en los impuestos en Chile estarían relacionados con los impuestos de primera categoría; también con el impuesto global complementario; el IVA y algunos impuestos específicos.
Esta situación ha despertado el interés de los empresarios chilenos por crear una sociedad offshore, en alguna de las naciones reconocidas como paraísos fiscales, para así disminuir el pago de sus impuestos en Chile. La elección de este tipo de naciones no es fortuita, pues allí existe un sistema tributario muy ventajoso, tanto en materia de impuestos sobre la renta que los impuestos sobre el capital. Además, crear una sociedad offshore es sencillo y, especialmente, permite disfrutar del anonimato.
Las ventajas de una sociedad offshore han sido identificadas por varios analistas que señalan como primer elemento a tener en cuenta que los empresarios chilenos que buscan crear una sociedad offshore deben saber que no podrán realizar ninguna actividad económica o comercial en el país donde decidan abrir esa sociedad offshore. Por ejemplo, si se iniciara una sociedad offshore en Panamá, el emprendedor chileno tiene que estar consciente de que Panamá será, únicamente, el domicilio legal de la sociedad.
Para los empresarios chilenos abrir una sociedad offshore les permitiría realizar adquisiciones a nombre de dicha sociedad y, como el anonimato es fundamental, su nombre nunca aparecería. Una sociedad offshore siempre estaría acogida a regulaciones fiscales muy favorables. Por ejemplo, salvo el hecho de pagar una pequeña cuota de registro anual que pocas veces supera los 200 dólares, una sociedad offshore estaría exenta del pago de impuestos sobre sociedades y también de otros pagos habituales en la mayoría de las naciones, como el impuesto sobre el IVA, el impuesto sobre actividades económicas o el pago de contribuciones sociales.
Además, los empresarios chilenos podrían emplear a una sociedad offshore para eludir el pago de los impuestos sobre personas físicas. Entre los elementos más importantes podrían citarse el impuesto de sucesiones, el impuesto de transmisiones, el impuesto sobre el patrimonio, el impuesto sobre la renta de las personas físicas o, en ocasiones, hasta los impuestos sobre vehículos.
Formar una sociedad offshore es un proceso simple y que podría concretarse en menos de 48 horas y con un mínimo de documentación. El costo de constitución no suele superar los 1500 dólares norteamericanos. A todo esto se agrega que, en la mayoría de los paraísos fiscales donde se constituye una sociedad offshore, no se exige la presentación de cuentas anuales, lo que evita costosos procesos de contabilidad y auditoría. De este modo, la empresa puede llevar su propia contabilidad o registrar sus actividades de la manera más conveniente.
Otra ventaja de una sociedad offshore, no solo para los empresarios chilenos, es la férrea confidencialidad que rodea a este tipo de sociedad offshore. En los paraísos fiscales los datos personales de accionistas y propietarios no aparecen en ningún registro público.
Ante la anunciada—y muy criticada—reforma a los impuestos en Chile, lanzada por el gobierno de Sebastián Piñera, ha crecido la preocupación entre los empresarios, porque tendrían que desprenderse, cada año, de una mayor cantidad de dinero en impuestos. Frente a esta realidad, no resulta extraño que se multiplique el interés por conocer cómo crear una sociedad offshore. Sería inteligente hacerlo, especialmente cuando la carga impositiva promete crecer y no poco.
Si necesita crear una sociedad offshore, el bufete Caporaso & Partners de Panamá podrá asesorarle.

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