Entrevista del Lic. Giovanni Caporaso a Cadena Radial LA FM - RCN Radio de Colombia


Panamá no es un paraíso fiscal

Después del escándalo mediático tras el robo de información confidencial del bufete jurídico Mossack Fonseca, que se convirtió en los llamados “Papeles de Panamá”, uno de los temas más discutidos en todo el mundo es sobre si Panamá puede considerarse un “paraíso fiscal”.

Para el reconocido abogado Giovanni Caporaso, experto en el mundo offshore, no es cierto que Panamá sea un paraíso fiscal, sino tan solo un país con baja tributación. Por ejemplo, existen países donde no se paga ningún tipo de impuestos, como los Emiratos Árabes Unidos, que al ser tan ricos no quieren cobrarles impuestos a los ciudadanos, porque el gobierno recibe ingresos suficientes para suplir los gastos; además, existen países como Estados Unidos que establecen que sus ciudadanos deben pagar impuestos por lo que ganan en su país y en el exterior y está el modelo de Panamá, en el que se pagan impuestos exclusivamente por lo que se produce dentro del país centroamericanos.

Caporaso es claro al afirmar que son políticas económicas fijada por cada país, con total independencia. No son políticas hechas para favorecer a que ciudadanos de otras naciones no paguen impuestos o hagan otro tipo de actividad.

El término “sociedad offshore” probablemente sea de los más buscados en la actualidad en Internet. El bufete jurídico Caporaso & Partners tiene una amplia experiencia incorporando este tipo de sociedades, así que las explicaciones del abogado Caporaso se basan desde una experiencia de más de dos décadas. Explica Caporaso que en Panamá no hay diferencia entre sociedad local y offshore, ya que todo depende del uso que se le dé a la sociedad.

El sistema tributario de Panamá está construido de tal forma que el contribuyente, sea sociedad o persona natural, tiene que pagar los impuestos exclusivamente por lo que gana dentro de Panamá. Si forma una sociedad offshore y esta obtiene ganancias fuera del país, entonces esa sociedad no paga ningún impuesto, porque tiene un uso “offshore”.

Formar una sociedad offshore no es un proceso complicado y puede realizarse online. Caporaso explica que basta con llenar un formulario, enviar un documento de identidad nacional, una dirección postal para conocer dónde vive el cliente y con esto se constituye la sociedad. No obstante, Caporaso aclara que en Panamá hay varias reglamentaciones vigentes que establecen que el abogado tiene que saber quién es el cliente, qué tipo de actividad realiza. Todas estas informaciones las tiene que proporcionar el cliente al momento de solicitar una sociedad offshore. De cualquier forma, Caporaso aclara que ellos, como abogados, no son ni autoridad de investigación ni juez, por lo que no tienen forma de saber por qué un cliente utiliza una sociedad offshore.

Las sociedades offshore no siempre están asociadas a una cuenta bancaria. De acuerdo con Caporaso, los abogados pueden dar apoyo a los clientes que quieren abrir cuentas bancarias, pero el cliente no está obligado a utilizar la firma legal para abrir una cuenta. Si él tiene relaciones con bancos internacionales pudiera abrírsela por sí mismo.

En Panamá, según las acertadas explicaciones de Caporaso, no hay límites en el total de sociedades offshore que pueda tener una persona. La sociedad se compone de dos fundadores, que pueden ser panameños o extranjeros, estos por lo general son personas del bufete jurídico; además, tiene tres directores mínimos, que pueden ser corporativos o personales naturales y quien utiliza la sociedad offshore emplea a directores provistos por el bufete jurídico. También está la figura del accionista,  que puede ser uno o varios, cuyo nombre lo conoce solamente el agente residente, que es el abogado  que constituye la sociedad. Estos nombres no son públicos. Precisamente por este elemento de la ley panameña es que lo sucedido con Mossack Fonseca fue un robo flagrante de información confidencial, que posteriormente fue vendida a periódicos y autoridades tributarias.

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