SID, un nuevo Gran Hermano fiscal

defensa-fiscal1Sus siglas podrían parecer “inofensivas”: SID; sin embargo, detrás de esas tres letras se esconde uno de los mayores mecanismos de control implementados en el siglo XXI: el sistema de intercambio de datos de sistema, creado, supuestamente, para localizar a los evasores fiscales. En una sociedad cada vez más vigilada—las revelaciones de Edward Snowden sobre dos programas de espionaje secreto de la NSA lo demuestran—ya poco sorprende, aunque, lógicamente, las personas protestarán ante este “Gran Hermano Fiscal”.

Desde el 24 de junio ya está en vigor el SID, el cual tiene la capacidad de observar los saldos y movimientos, cuentas corrientes, cajas de seguridad, cuentas de valores, gestión patrimonial, tarjetas de débito/crédito fiduciarias. Nada parece escaparse de “este ojo que todo lo ve”.

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Además, nadie queda fuera, pues los servicios postales, las sociedades fiduciarias y, especialmente, los bancos tendrán la obligación de enviar a SID los datos de millones de sus cuentas. De esta manera, la agencia tributaria podrá conocer, perfectamente, el saldo de la cuenta al final del año, así como la cantidad total de cargos y créditos. Hasta antes del 24 de junio, la agencia de impuestos o la policía tributaria tenían el derecho de acceder a información confidencial si existía una investigación financiera previa; pero con SID todo esto cambia y se vulnera, una vez más, la confidencialidad de la información privada, pues esa misma agencia y la policía podrá utilizar la información para crear listas de contribuyentes que representan “un mayor riesgo de evasión”.

Las informaciones relacionadas con los activos de 2011 tendrán que ser comunicadas a SID antes del 31 de octubre de 2013, mientras, las de 2012 tendrán fecha límite de entrega el 31 de marzo de 2014; luego, los datos de los años siguientes deberán entrar en la base de datos antes del 20 de abril.

La agencia tributaria ha reconocido, en varias ocasiones, que no “cometerá excesos” en la consulta de los datos disponibles en SID; pero esto cae en un limbo legal que preocupa, y con razón, a los ciudadanos por lo que es imprescindible adoptar determinadas precauciones. Los expertos recomiendan que, teniendo en cuenta el volumen de información disponible por la agencia, será útil mantener los documentos del Banco, para así identificarla fácilmente si fuera necesario. Esto funcionará para confirmar o desmentir los llamados cruces de información “en riesgo”.
En los casos de préstamos o donaciones (incluso aquellos realizados a parientes o conocidos) es mejor trabajar con las transferencias que sean trazables (cheques o transferencias bancarias) y, en todo momento, evitar el efectivo. Esto se cumple también para el pago de los salarios. A partir de esta misma idea, es preferible evitar los movimientos extra-cuenta. Estas ideas no son complicadas; pero sí podrían influir notablemente, ya que con SID en marcha, en caso de algún movimiento sospechoso, el contribuyente tendrá que demostrar que no es un evasor.
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