Cuenta corporativa offshore más segura y confiable

bankaNo pocos expertos consideran que, en la actualidad, una cuenta corporativa offshore es mucho más útil a la hora de proteger la confidencialidad del cliente que una cuenta bancaria offshore personal. Existen múltiples argumentos que sustentan la afirmación anterior.

Desde 2005 la Unión Europea puso en práctica sus políticas directivas sobre ahorros e impuestos, en las que se aclara que la compartimentación de información y la retención de impuestos en una cuenta no se aplican en las cuentas bancarias de negocios offshore. Esto es fundamental para entender la importancia de esta modalidad y su creciente uso.
 
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Ante la crisis económica, los gobiernos han apostado por aumentar la presión fiscal sobre los ciudadanos, como medida desesperada para solventar sus enormes deudas. La persecución sobre las finanzas de las personas ha crecido y esto también se ha extendido al mundo offshore. Por tanto, ni siquiera una cuenta bancaria offshore personal parece tan segura ya, porque esta siempre estaría vinculada al nombre del cliente. No sucede así con la cuenta corporativa offshore.

Cuando la persona forma una sociedad offshore y abre una cuenta bancaria para dicha sociedad, esa es una cuenta corporativa, incluso cuando solo usted pueda controlar los fondos. El nombre del propietario no aparecería en ningún sitio. Supuestamente esa sociedad debería pagar impuestos por los ingresos, pero como las sociedades offshore no pagan ningún tipo de impuestos, ni tienen que enviar reportes de sus finanzas, entonces nunca habría que pagar impuestos en los fondos mantenidos en la cuenta corporativa offshore.
La mayoría de los clientes prefiere usar una tarjeta de débito vinculada con la cuenta bancaria offshore, para así retirar anónimamente fondos de cualquier cajero automático (ATM) o pagar en tiendas. Este es un método seguro, porque solo los bancos conocen los detalles detrás del número de cada tarjeta y estos están protegidos por las leyes de secreto bancario y no pueden revelar datos a un tercero sin una orden judicial.

Para establecer una sociedad offshore (y, por ende, abrir una cuenta bancaria offshore) los expertos aconsejan siempre recurrir a los servicios de firmas jurídicas especializadas que le dirán con cuál jurisdicción offshore (por ejemplo, Panamá) es mejor trabajar, en dependencia de los intereses del cliente y su país de residencia.

La formación de una sociedad offshore no es complicada y los costos de incorporación no son elevados. Estas jurisdicciones son libres de impuestos para las sociedades offshore y cuentan con estrictas leyes que protegen al máximo el secreto bancario.