Invertir en República Dominicana, puertas abiertas a la economía de mayor crecimiento en Latinoamérica

Republica-Dominicana-invertir2Invertir en República Dominicana se ha convertido en uno de los principales intereses para no pocos inversores en los últimos años. Atraídos por las grandes posibilidades económicas del país caribeño y su riqueza cultural, no pocos de los que invierten también optan por vivir allí.

Uno de los elementos más atractivos para invertir en República Dominicana es su crecimiento económico. En 2014, la economía dominicana superó las expectativas y proyecciones de crecimiento, al alcanzar un alza del 7,1% del PIB, el mayor aumento en América Latina. Este crecimiento resultó ser 6 puntos porcentuales por encima del promedio de 1.1% estimado por organismos internacionales para la región.
 

Entre las actividades económicas que más crecieron en República Dominicana en 2014 estuvieron: Agropecuario (5.2%), Minería (20.9%), Manufactura Local (5 %), Construcción (11.4%), Comercio (4.7%), Hoteles, Bares y Restaurantes (7.9%), Intermediación y Servicios Financieros (8.6%), Enseñanza (8.4%) y Salud (7.6%), entre otras.

El turismo continuó en ascenso. La llegada de turistas (extranjeros y dominicanos no residentes) alcanzó la cifra récord de 5 140 650, para un crecimiento del 9.6% con respecto a 2013. El ingreso de divisas para el país por este concepto ascendió a la suma de US$5600 millones (crecimiento de un 10.6%).

El ritmo de generación de nuevos puestos de trabajo durante los últimos dos años apunta a que el Gobierno, presidido por Danilo Medina, podrá cumplir la meta de contribuir a la creación de 400 000 empleos netos durante sus cuatro años de gestión.

La generación de empleos asociada al crecimiento de la economía se tradujo en una reducción de la tasa de desocupación abierta de 7 % en octubre 2013 a 6 % en octubre 2014. Además, la inflación de 1.58% al cierre de 2014 es la segunda más baja de América Latina, luego de la economía dolarizada de El Salvador. Esta inflación estuvo influenciada en gran medida por las bajas presiones inflacionarias de origen externo. En este sentido, la caída en los precios del petróleo y en el precio interno de los combustibles y del gas licuado de petróleo, ha repercutido favorablemente en el presupuesto de las familias dominicanas, ya que el ahorro en combustibles y transporte, genera más posibilidades para satisfacer otras necesidades de los hogares.

Las Reservas Internacionales Brutas de República Dominicana cerraron 2014 en US$ 4861.8 millones y las Netas en US$ 4650.4 millones, aumentando US$ 161.2 y US$ 263.9 millones respectivamente, con respecto a 2013.

En el caso de las importaciones totales registraron un crecimiento de 2.4% durante 2014. Dentro de las mismas, las importaciones no petroleras aumentaron en US$ 810.8 millones (6.5%), lo que es consistente con el crecimiento económico del país. Asimismo influyó en los resultados de la Balanza de Pagos, la reducción de US$ 415 millones de la factura petrolera, incidiendo principalmente en esto último la disminución de los precios internacionales del petróleo.

¿Quiénes invierten en República Dominicana?
Por lo general, los inversores en República Dominicana provienen de España, pero también abundan los estadounidenses, italianos y alemanes. Una de las principales motivaciones para invertir y vivir en República Dominicana tiene que ver con la riqueza natural que posee la nación, con destinos turísticos de fama mundial como Bavaro Punta Cana, Bayahibe, Puerto Plata, La Romana y Samaná.

Entre las formas de vacacionar, los turistas prefieren las llamadas vacaciones con todo incluido. Este es el mayor generador de visitantes y los turistas se quedan entre 1 y 2 semanas, por lo general en la zona de Bavaro Punta Cana. También están los que optan por los viajes de aventura, una modalidad que ha ido ganando terreno en los últimos tiempos, porque han llegado nuevas inversiones a República Dominicana que han traído paquetes turísticos más completos.

Junto al turismo, otro de los sectores que más facilidades ofrece a la inversión extrajera en República Dominicana es el de las zonas francas. En la actualidad existen allí más de 500 y este sector ofrece trabajo a cerca del 7 % de los obreros dominicanos.

Las crecientes inversiones en las zonas francas se explican por las facilidades que ofrecen las autoridades dominicanas a los inversores y a los que deciden vivir en República Dominicana, pues las empresas de las zonas francas tienen derecho a la exención de un gran número de impuestos.

Un elemento importante para entender el crecimiento y el interés por invertir en República Dominicana es que este país forma parte del Tratado de Libre Comercio (con Estados Unidos) y de la Convención de Lomé, por lo que tiene un acceso preferencial al mercado estadounidense y también al europeo.

En general se reconocen diversos tipos de zonas francas, todas abiertas a la inversión en República Dominicana. Ellas son: las industriales, es decir, aquellas especializadas en la producción de bienes como vestimenta, calzados, electrodomésticos, cigarros, joyas; las fronterizas que por estar ubicadas en zonas menos ventajosas reciben más incentivos, como la exoneración de impuestos por 20 años, así como la reducción de tarifas en los alquileres de las instalaciones. Otro tipo de zonas francas son las llamadas “digitales”, consideradas importantes centros tecnológicos y que fueron creadas por el gobierno dominicano, de conjunto con empresas e inversionistas foráneos que optaron por colocar su dinero en este tipo de negocios para la producción de hardwares, software y otros negocios de Internet.

Invertir en República Dominicana continúa reportando ganancias para los más audaces y aunque un gran porciento de las inversiones quedan en el turismo y las zonas francas, en realidad la nación caribeña ofrece muchas más oportunidades para los emprendedores.

Uno de los sectores que más ha atraído la atención para invertir en República Dominicana es el de la minería. La producción minera se concentra en el Cibao, donde existen grandes yacimientos de ferroníquel y la mina de cielo abierto más grande del continente. También se exporta sal gema, yeso y mármol.

LEY DE INVERSIÓN EXTRANJERA
La inversión extranjera ocupa un lugar importante en los planes de desarrollo de la República Dominicana y la Ley No. 16-95 de Inversión Extranjera es muestra de ello. Esta ley, promulgada el 20 de noviembre de 1995, busca atraer capitales extranjeros, así como también incentivar la transferencia de tecnología, el fomento del empleo y la generación de divisas, la tecnificación y modernización de los métodos de fabricación, mercadeo y procesos de dirección de las empresas.

Transferencias internacionales de fondos
Para obtener los beneficios que brinda la nueva ley es necesario que los inversionistas extranjeros cumplan con algunos requisitos relativos al sistema de cambio de divisas y el registro de las inversiones en el Banco Central. La regla vigente es que todo inversionista debe convertir en pesos dominicanos las divisas que va a invertir y debe hacerlo a través de los bancos comerciales autorizados, a la tasa de cambio oficial.

Procedimiento de registro en el Banco Central
El inversionista debe obtener del Banco Central un Certificado de Registro de una Inversión Extranjera Directa por medio de una solicitud escrita, describiendo en ella qué tipo de inversión se ha realizado y cuál es el monto de la misma. Debe presentar, además, los documentos que demuestren que dicha inversión se ha hecho y presentar los documentos constitutivos de la compañía. En el caso de que se trate de una filial extranjera, deberá proveerse de domicilio legal en República Dominicana.

Modalidades de inversión permitidas
Las inversiones en capital de una sociedad comercial pueden hacerse en dinero cuantificable por la cantidad, también pueden hacerse en naturaleza, esto es, aportando una o varias cosas que podrán utilizarse en ella (ejemplos de estas: plantas industriales, maquinarias nuevas y reacondicionadas, equipos nuevos y reacondicionados, repuestos, partes y piezas, materia prima, productos intermedios y bienes finales), este es el caso también de los aportes de la tecnología.

Las inversiones pueden hacerse:
• Mediante la constitución de una nueva compañía o adquiriendo acciones de una ya existente.
• En bienes inmuebles ubicados en República Dominicana, siempre respetando las reglas que sobre la adquisición de inmuebles posee el país para los extranjeros.
• Mediante la adquisición de activos financieros de acuerdo con las normas dictadas por la Junta Monetaria.
Sectores de inversión
Se puede invertir en empresas de servicios públicos, mineras, constructoras de infraestructura; son sectores asequibles también: la banca, seguros privados, telecomunicaciones, transporte y la agricultura.
Áreas restringidas a la Inversión Extranjera
La inversión extranjera está abierta a prácticamente todas las áreas de la economía, tanto en el sector público como privado, y se realiza siguiendo las normas comúnmente establecidas por las leyes sustantivas y regulaciones del sector al que se destinará la misma. Sin embargo, la Ley 16-95 restringe el acceso de la inversión extranjera a los sectores siguientes:
- Disposiciones y desechos de basuras tóxicas, peligrosas o radioactivas no producidas en el país;
- Actividades que afecten la salud pública y el equilibrio del medio ambiente del país, según las normas que rijan en tal sentido;
- La producción de materiales y equipos directamente vinculados a la defensa y seguridad nacional, salvo autorización del Poder Ejecutivo.
Áreas en que la inversión Extranjera está controlada o limitada.
Existen además ciertas áreas de la economía de República Dominicana en las cuales la inversión extranjera, aunque no prohibida, está limitada a un cierto porcentaje. Estas son:
- Transporte terrestre y aéreo interno: La Ley 505 sobre Aeronáutica Civil, promulgada el 11 de noviembre de 1969, prohíbe que accionistas extranjeros posean una participación superior a 50% en una línea aérea dominicana que transporte pasajeros, carga o correspondencia, excepto con la aprobación de la Junta de Aeronáutica Civil. Esta restricción se aplica igualmente a otros servicios aéreos, tales como los taxis aéreos y la fumigación de cultivos.
- Bancas comerciales y de inversión, y otras instituciones financieras: La Ley 708 sobre el régimen legal de los bancos, promulgada el 19 de abril de 1965, estipula que los bancos extranjeros o los bancos dominicanos cuyos activos pertenezcan en su mayor parte a personas no residentes en la República Dominicana deben tener un capital de un millón de pesos dominicanos (RD$ 1,000,000.00), más reservas que asciendan a por lo menos 20%;
- Pesca: La Ley 5914 del 22 de Mayo de 1962 dispone que la participación de los dominicanos en toda empresa pesquera debe ascender a por lo menos 50% de su capital;
- Seguros: La Ley 126 del 22 de mayo de 1971, sobre Seguros Privados, estipula que el 51% de las acciones con derecho a voto de las compañías dominicanas de seguros o reaseguros deben pertenecer a ciudadanos dominicanos;
- Explotación agrícola, avícola y ganadera.
Repatriación de Dividendos Anuales y del Capital Invertido
La Ley No. 16-95 regula lo referente a la libre repatriación de dividendos y establece que:
a) Todo inversionista podrá enviar al exterior, en monedas libremente convertibles, y sin necesidad de autorización previa:
b) Dentro del plazo de sesenta días después de realizar la transacción, es necesario presentar al Banco Central los documentos siguientes:
• Declaración de los dividendos remitidos al exterior.
• Documentos probatorios de la liquidación de las obligaciones tributarias correspondientes.
ZONAS FRANCAS
Las zonas francas se definen como áreas geográficas en las cuales se permite la instalación de empresas nacionales o extranjeras, cuya producción o servicios son destinados al mercado internacional bajo el otorgamiento de incentivos necesarios para fomentar su desarrollo. Dichas áreas son sometidas a controles aduaneros y fiscales especiales.
Las actividades que mayormente se han desarrollado dentro de las zonas francas son las de confección textil, encontrándose el país en el primer lugar en volúmenes de exportación de este renglón al mercado de Estados Unidos, dentro de los países del Caribe y Centroamérica. Otras actividades de importancia dentro del sector son la fabricación de calzados, manufactura de joyerías, ensamblaje de componentes electrónicos, procesamiento de tabaco, telecomunicaciones, entre otras.
Factores que explican el interés por las Zonas Francas
Dentro de las razones del éxito alcanzado por el sector de zonas francas en República Dominicana se pueden señalar las siguientes:
1. Estabilidad política y social, caracterizándose el país por tener una democracia sólida y duradera.
2. Excelente ubicación geográfica, en el centro del Caribe, a 1:45 minutos de Miami y Caracas, lo que sitúa al país cerca del Centro, Norte y Sur América y de manera especial, del mercado estadounidense.
3. Abundancia de mano de obra calificada a precios competitivos y con una alta productividad.
4. Excelentes servicios de transporte marítimo y aéreo.
5. Excelentes servicios de telecomunicaciones.
6. Moderna red de carreteras y autopistas que facilitan el movimiento de mercancías de un punto a otro del país.
7. Adecuado soporte gubernamental a la inversión extranjera.
8. Atractivo programa de incentivos fiscales.
9. Acceso Preferencial a diferentes mercados internacionales, a través de diferentes esquemas de comercio.
Incentivos a las Zonas Francas
La Ley 8-90 de incentivo a las zonas francas, otorga a las empresas de zonas francas un 100% de exención, por un período de 15 años, sobre lo siguiente:
a. Del pago del impuesto sobre la Renta.
b. Del pago de impuesto sobre la construcción, los contratos de préstamos sobre el registro y traspaso de bienes inmuebles a partir de la constitución de la Operadora de Zona Franca correspondiente.
c. Del pago de impuesto sobre la constitución de sociedades comerciales o de aumento de capital de las mismas.
d. Del pago de impuestos municipales.
e. De todos los impuestos de importación, arancel, derechos aduanales y demás gravámenes conexos que afecten las materias primas, equipos, materiales de construcción, partes de edificaciones, equipos de oficina, etc., todos ellos destinados a: construir, habilitar u operar en las zonas francas.
f. De todos los impuestos de exportación y re exportación existentes.
g. De impuestos de patentes sobre activos o patrimonios, así como el impuesto de la transferencia de bienes industriales y servicios.
h. De los derechos consulares.
i. Del pago de impuestos de importación relativos a equipos y utensilios necesarios para la instalación y operación de comedores económicos, servicios de salud, asistencia médica, guardería infantil, de entretención, o amenidades y cualquier otro tipo de equipo que propenda al bienestar de la clase trabajadora.
Invertir en República Dominicana cada vez interesa más a empresarios (pequeños, medianos y grandes) de diversas partes del mundo. El favorable clima de negocios, la estabilidad política, las facilidades fiscales, combinadas con la riqueza socio-cultural de la nación caribeña permiten entender el fuerte crecimiento en el total de proyectos para invertir en República Dominicana.

 

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