Invertir en Panamá, colocar dinero en un país en constante crecimiento

Invertir en Panamá un país en constante crecimiento 2Invertir en Panamá continúa acaparando la atención de empresarios extranjeros, que apuestan por colocar su dinero en una de las economías más competitivas de Centroamérica y la segunda de América Latina y el Caribe. Los expertos consideran que las expectativas de crecimiento económico para Panamá en 2015 oscilarán entre un 6% y 7%.
 
El desempeño económico de Panamá ha sido impulsado por la excelente oferta y calidad de su infraestructura, especialmente puertos y aeropuertos de clase mundial. A esto se añade el clima ideal para el establecimiento de nuevos negocios. Todo esto ha contribuido a que se multipliquen los planes de invertir en Panamá.
¿Por qué invertir en Panamá?
 
 
Panamá cuenta con una plataforma multimodal de servicios que permiten posicionarse respecto a otros destinos en Latinoamérica y el Caribe, soportado por un sólido sistema financiero que permite la movilidad de capitales desde y hacia el extranjero, así como conectividad aérea, terrestre marítima y férrea. En Panamá el dólar estadounidense es la moneda de curso legal desde 1904. Entre los elementos más destacados del Istmo resaltan:
• Ubicación
• Estabilidad Monetaria
• Sistema Bancario sólido
• Circulación de Capitales y acceso a financiamiento
• Estabilidad Jurídica y orientada al fomento y promoción de la inversión
• Fortaleza económica del país
• País con perspectiva riesgo positiva
• Acceso a servicios logísticos adecuados a sus necesidades y con proyección internacional
• Acceso a zonas económicas especiales con incentivos que usted necesite
• Conectividad tecnológica
• Clima estable y baja siniestralidad
• Ciudad en crecimiento y con desarrollo de nuevas infraestructuras y facilidades
• Acceso a servicios básicos que mejoren la calidad de vida
• Mano de obra calificada
 
Sociedades offshore en Panamá
El término “offshore” no se utiliza en las leyes panameñas, ya que los impuestos solo se aplican a “bases territoriales”, es decir, únicamente los ingresos obtenidos en Panamá reciben impuestos, por tanto, una entidad que realice sus actividades fuera del territorio de ese país no está obligada a pagar impuestos. Existen en Panamá más de 120 mil entidades corporativas, la mayoría de las cuales son “offshore”.
 
La Sociedad Anónima es la forma societaria más utilizada en Panamá y es la opción más usual a la hora de realizar una operación offshore. Las Sociedades se forman en Panamá amparadas en la Ley 32, de 1927 y el Código Comercial (Decreto Ley No. 5, de 1997, artículo 5).
Una sociedad se forma por dos suscriptores como mínimo (o nominados, en caso de ausencia de los suscriptores foráneos) que ejecutan los Artículos de Incorporación ante un notario y luego los registran en la Oficina del Registro Público. Todos los negocios comerciales e industriales deben tener una Orden de Operación, para así poder ejecutar el negocio. Una vez que se haya incorporado la Sociedad, solo se necesita a un accionista. Las acciones pueden ser de varias clases, pueden tener valor par o no, pueden estar registradas o ser acciones al portador. No existe un capital mínimo, ni tampoco obligaciones de pagar, excepto con las acciones de valor no par y las acciones al portador, las que deben estar completamente pagadas cuando se emitan.
 
En la actualidad se aplican regulaciones muy estrictas a los portadores de acciones: el agente registrado debe mantener en custodia el certificado de acción al portador y debe notificar al Registrador sobre dichas acciones. Deben existir al menos tres directores y sus nombres tienen que estar en los Artículos completados; además, los cambios de director también deben recogerse. Cada Sociedad debe tener un agente residente que sea panameño (abogado), nombrado en los Artículos. Después de esto no es necesario cumplir más requerimientos, a menos que cambien los Artículos o la Sociedad se fusione o disuelva.
 
La Ley 2, de 2011, introdujo nuevos requerimientos para tener un mayor conocimiento sobre los clientes. A partir de esto, todos los agentes registrados que operan en Panamá deben mantener información sobre sus clientes, con el objetivo de que puedan ofrecer información válida si las autoridades solicitaran datos sobre el cliente. Estas nuevas leyes también contemplan la identificación y locación de los poseedores de acciones al portador.
 
La ley panameña también permite la formación de este tipo de sociedades:
Sociedad extranjera: una sociedad extranjera puede registrarse en Panamá al depositar en la Oficina del Registro Público los siguientes documentos:
- Una copia en español, firmada por un notario, de los Artículos de Asociación
- Una declaración de la Junta autorizando el registro en Panamá
- Copia de los estados financieros más recientes
- Un certificado de un Cónsul panameño que confirme que la sociedad está organizada de acuerdo con las leyes de su lugar de incorporación
- Notificación de la localización del capital para la operación panameña
Sociedad general o limitada: una Sociedad general se permite bajo el Código de Comercio. Las partes tienen responsabilidad ilimitada.
Sociedad civil: el Código Comercial y la Ley 24, de 1966 también gobiernan sobre la Sociedad civil, la cual tiene personalidad legal, aunque la responsabilidad de los socios es ilimitada. Este tipo de sociedad es a menudo seleccionada por profesionales como abogados y contadores.
Fundaciones: La Ley de Fundaciones Privadas, de 1995, rige sobre las fundaciones privadas en Panamá. La Fundación es una entidad autónoma legal, sin miembros o accionistas. Por lo general se utiliza para la protección de activos y actividades no comerciales permitidas.
Fideicomisos: La ley panameña fue actualizada con la Ley 1 de 1984. Los fideicomisos panameños deben estar expresados por escrito, por lo que no pueden ser constructivos. Los fideicomisos pueden establecerse como revocables, pues de otra forma serían irrevocables. El que la establece, los encargados y beneficiarios no necesitan ser nacionales panameños o residir en Panamá. Un abogado panameño debe actuar como agente para el fideicomiso. El fideicomiso puede establecerse con respecto a una existente o futura propiedad; propiedades adicionales pueden ser incluidas, después de su instalación, tanto por el que la establece como por una tercera parte. A diferencia de las fundaciones, los fideicomisos no están protegidos por provisiones específicas contra las leyes extranjeras sobre la herencia, jueces o acreedores.
 
Las licencias solo son necesarias para instituciones financieras. Las sociedades no tienen que revelar al propietario que se beneficia, mientras los Fideicomisos y Fundaciones tampoco tienen que revelar los nombres de sus beneficiarios; pero las Sociedades limitadas sí tienen la obligación de declarar los nombres de sus miembros.
 
Bancos en Panamá
La industria bancaria panameña creció notablemente desde finales del siglo XX, debido a diversos factores, entre los que estuvieron la ausencia total del control de cambio, el incremento del comercio en el país, sobre todo por la Zona Libre de Colón y la puesta en práctica de legislaciones bancarias muy liberales que fortalecieron el secreto bancario.
Ante la presión de organismos internacionales, el gobierno panameño fortaleció sus regulaciones bancarias a comienzos del siglo XXI y esto hizo que algunos bancos cerraran sus oficinas en el país, pero en la actualidad permanecen casi 100 bancos con licencia, de los cuales 30 tienen licencias internacionales. En general la banca privada foránea acoge la mayor cantidad de activos, seguida por la banca privada doméstica.
 
La nueva legislación quizás haya ahuyentado a algunos bancos, pero fortaleció la imagen internacional del país. La legislación introdujo un nuevo sistema de licencias para la industria y estableció mecanismos más estrictos de control; además, luego otros decretos establecieron mecanismos para prevenir el lavado de dinero, los fraudes y la financiación al terrorismo. Todo esto contribuyó a que Panamá saliera, en 2001, de la lista negra de la FATF (siglas en inglés de la Fuerza de Acción Financiera) y, por tanto, se estableciera como uno de los centros bancarios con mejor reputación en el mundo.
 
No obstante, Panamá continuó recibiendo una fuerte presión para que adoptara estándares internacionales en la transparencia fiscal e intercambiara más información. Los expertos recuerdan que, en 2000, Panamá fue colocada en otra lista negra, esta de la OECD, que la reconocía como un “paraíso fiscal”. Luego, en 2009, después de algunas medidas para ampliar el intercambio de información bancaria, la OECD accedió a mover a Panamá a la “lista gris”, de la que finalmente salió en 2011. Panamá ha firmado ya varios tratados de Doble Imposición y de Intercambio de Información Fiscal. El más importante de estos Acuerdos fue el pactado con Estados Unidos, en noviembre de 2010.
 
Mediante este Acuerdo, las autoridades panameñas les ofrecieron a sus homólogos estadounidenses acceso a información valiosa (incluso relacionada con las cuentas bancarias en Panamá) que posibilitó el fortalecimiento de las leyes fiscales estadounidenses. El Acuerdo también permitió que Estados Unidos y Panamá intercambiaran información sobre diversos tipos de impuestos nacionales.
 
Además, Panamá también firmó numerosos acuerdos de Doble Tasación con países como: Corea del Sur, Singapur, Luxemburgo, España, Países Bajos, Catar, Portugal, Italia, Francia e Irlanda.
 
Precisamente fue el Acuerdo de Doble Tasación con Francia lo que impulsó a la OECD a sacar a Panamá de su “lista gris”, pues el país llegó a 12 Acuerdos, el número mínimo exigido por la organización internacional.
 
Zona Libre de Colón, un sitio ideal para invertir en Panamá
Los últimos gobiernos panameños han aprovechado la estabilidad económica del país para ofrecer diversas reducciones impositivas a las sociedades que quieran establecerse en el creciente número de “zonas de libre comercio” que proliferan en Panamá, en sitios donde antes estuvieron bases militares estadounidenses.
El mejor ejemplo de esto es la Zona de Libre Comercio de Colón, situada en la parte norte del final del Canal de Panamá, muy cerca de los mayores puertos de la costa caribeña. En esa Zona, las sociedades reciben exenciones fiscales, tanto a los movimientos de importación como de exportación.
 
Las sociedades en la Zona Libre de Colón o en otras Zonas de procesamiento de exportaciones son tratadas de la misma forma que si fueran sociedades con operaciones externas, es decir, están exentas de impuestos a los ingresos en operaciones externas. Además, tampoco tienen que pagar impuestos a las ventas, a las importaciones y al municipio. No obstante, a partir de una ley que entró en vigor en 2009 se eliminó una exención para los impuestos por dividendos en las sociedades que operan en la zona libre, por tanto, deben pagar un impuesto de franquicia anual de PAB 300.
 
Además, las sociedades en la Zona Libre se benefician de la ausencia total de determinados requerimientos burocráticos como licencias y garantías. Este generoso régimen de incentivos ha atraído a cerca de 2500 empresas que generan exportaciones y re exportaciones, estimadas en más de 16 mil millones de dólares al año.
Panamá se ha convertido en uno de los destinos preferidos de los inversores extranjeros en Latinoamérica. Su clima tropical, sin preocupaciones por terremotos o huracanes, la infraestructura de telecomunicaciones, la estabilidad política, el desarrollo de un sistema fiscal muy flexible que puede apreciarse en las Zonas Libres, como la de Colón, son elementos que permiten comprender el constante crecimiento económico panameño y su consolidación ante los empresarios como un sitio donde se puede invertir y vivir.
 
Legislación migratoria en Panamá
La práctica internacional establece que todo extranjero que desee viajar a otra nación debe solicitar una Visa de Turista, la cual le permitirá una estancia en Panamá de 30 días. Durante ese tiempo en el país, el turista no podrá ejecutar actividades lucrativas. Si intentara hacerlo, entonces deberá solicitar antes una Visa para el ingreso como Residente temporal o Permanente. Como el gobierno panameño ha firmado varios convenios internacionales sobre la supresión de la Visa de Turista, entonces no pocos visitantes entran sin tener esta visa en su pasaporte.
 
Los que pretendan viajar a Panamá para trabajar, estudiar o participar en intercambios culturales, someterse a tratamientos médicos, reunificar su familia o invertir en Panamá, estarán obligados a solicitar una Visa en un Consulado, sea para Residente temporal o Permanente. Una vez que sean admitidos, tendrán que presentarse ante el Servicio de Migración.
 
La legislación migratoria panameña, a diferencia de lo que ocurre internacionalmente, obliga al visitante extranjero a solicitar su Permiso de Residencia, después de haber ingresado al territorio nacional como turista.
 
Además, la práctica internacional establece que el trámite de la solicitud de cualquier tipo de visa debe realizarse ante un Consulado. Esto aumenta la seguridad y posibilita una mayor agilidad en los trámites migratorios, porque cada Consultado tiene la potestad de expedir las Visas, sean estas de turista o de residente temporal o permanente. Con esto también se evita la concentración de múltiples solicitudes en una sola oficina y disminuyen los costos para el solicitante.
 
En la legislación migratoria panameña se aclara que, con la excepción de la Visa de Estudiante, la de Rentista y la de Pensionado, el extranjero debe solicitar el Permiso de Residencia en Panamá. Los analistas han criticado mucho esta regulación, porque consideran que contribuye a aumentar el número de personas que permanecen de manera irregular en el país y, además, concentra las solicitudes y trámites en una única oficina.
 
La legislación migratoria panameña tiene una peculiaridad y es que obliga a realizar las solicitudes de Permisos de Residencia a través de abogados. Varios analistas consideran que la actuación de los abogados en el trámite de las solicitudes de los Permisos de Residencia en Panamá debe ser opcional, porque si el extranjero cuenta con el dinero suficiente para contratar a un profesional del Derecho, de seguro lo hará para evitarse más complicaciones burocráticas.
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