Cómo invertir en el Reino Unido

invertir reino unidoReino Unido está compuesto por Inglaterra, Gales, Escocia (juntos comprenden Gran Bretaña) e Irlanda del Norte. La capital del Reino Unido es Londres, que también lo es de Inglaterra. La capital de Gales es Cardiff, la de Escocia es Edimburgo y Belfast la de Irlanda del Norte. Se estima que la población aproximada del Reino Unido alcanza los 63 millones de habitantes (Inglaterra: 53 millones, Escocia: 5,3 millones, Gales: 3 millones e Irlanda del Norte 1,8 millones).
 

Reino Unido tiene aproximadamente 245.000 Km.², que se extienden desde las Islas Shetland cerca de la costa norte de Escocia, hasta las Islas Sorlingas en el sudoeste británico, y a través del mar hasta Irlanda del Norte. Su geografía varía desde verdes praderas y bosques hasta ásperos páramos y montañas, siendo la más elevada Ben Nevis en Escocia con algo más de 1.340 metros.

Esta nación ostenta una historia fascinante que se remonta al año 6500 a.c. Por todo su territorio hay monumentos que recuerdan su historia, desde Stonehenge hasta el Palacio de Buckingham. Reino Unido también alberga más de 28 sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO (culturales y naturales) y siete ciudades del Patrimonio Mundial: Bath, Canterbury, Chester, Durham, Oxford, Stratford-upon-Avon (cuna de William Shakespeare) y York.  

El Reino Unido es uno de los principales centros comerciales del mundo y el destino número uno de Europa para las inversiones extranjeras, y deviene uno de los diez productores más importantes del planeta, operando las industrias más grandes del viejo continente dedicadas a las Ciencias Biológicas, a las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) y a las Industrias Creativas. En el Reino Unido se habla el idioma inglés, no obstante, también hay otros idiomas oficiales, tales como el galés, el escocés y el gaélico irlandés. La moneda es la libra esterlina y la religión más extendida el cristianismo. Sin embargo, es una sociedad multiconfesional en donde otras religiones son bienvenidas y aceptadas.
El país se rige por una democracia parlamentaria, o sea, que el gobierno es elegido por el pueblo mediante elecciones cada cinco años, encabezado por el Primer Ministro y con el apoyo de su gabinete y sus ministros. Tiene un gobierno central, y tres ‘administraciones autónomas’ para Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Ellas son responsables de numerosos asuntos de política interna, tales como la salud, la educación, la cultura, el medio ambiente y el transporte. La Reina es la cabeza de Estado del Reino Unido y al ser una monarquía constitucional, Su Majestad no ‘gobierna’ el país, pero la familia real cumple con importantes roles ceremoniales y formales relacionados con el Gobierno.

La Revolución Industrial surgió en Inglaterra, en medio de un proceso donde se produjo una gran concentración de las industrias pesadas en todo el país, como las de construcción naval, la extracción del carbón, la producción de acero y la industria textil. La extensión del Imperio creó un mercado exterior enorme para los productos británicos, permitiendo que la nación dominara el comercio internacional en el siglo XIX. Más tarde, como le sucedió a otras economías industrializadas, junto con el declive económico después de las dos guerras mundiales, Reino Unido comenzó a perder su ventaja competitiva y la industria pesada disminuyó.

Todavía hoy la industria automovilística es una parte importante del sector manufacturero, aunque ha disminuido con el colapso del MG Rover Group y actualmente la mayor parte de la industria es propiedad extranjera. La producción de aviones civiles y de defensa es liderada por BAE Systems, el mayor contratista de defensa en el mundo, y por la firma europea EADS, el propietario del Airbus. Rolls-Royce tiene un nicho significativo del mercado mundial de motores aeroespaciales. La industria química y farmacéutica también son importantes en Reino Unido, ya que las compañías británicas de GlaxoSmithKline y AstraZeneca devienen segunda y sexta empresa farmacéutica más grandes del mundo, respectivamente.

Sin embargo, durante las últimas décadas el sector terciario aumentó considerablemente y ahora produce cerca del 73% del PIB. El sector de servicios está dominado por los servicios financieros, especialmente bancos y aseguradoras. Esto hace a Londres el centro financiero más grande del mundo, ya que aquí se encuentran las sedes de la Bolsa de Londres, el London International Financial Futures and Options Exchange y el Lloyd's of London; además de ser el líder de los tres "centros de comando" de la economía mundial (junto con Nueva York y Tokio). Además, cuenta con la mayor concentración de sucursales de bancos extranjeros en el mundo. En la última década, un centro financiero rival de Londres ha crecido en la zona de Docklands, donde el HSBC, el mayor banco del mundo, y el Barclays, reubicaron sus sedes. Muchas empresas multinacionales que no son de propiedad británica han elegido Londres como el lugar para su asiento europeo o extranjero: un ejemplo es la firma estadounidense de servicios financieros Citigroup. La capital de Escocia, Edimburgo, también es uno de los grandes centros financieros de Europa y es la sede del Royal Bank of Scotland Group, entre otros significativos.
La recesión mundial de los ochentas afectó severamente el crecimiento económico de Reino Unido; sin embargo, desde mediados de 1992 su economía empezó a salir lentamente de la recesión más larga en la posguerra, registrando un modesto pero significativo crecimiento del PIB del 1,8% en 1993. A ello contribuyó la baja de los tipos de interés internos, luego de la salida británica del Mecanismo de Ajustes de Cambios y el aumento del volumen de exportaciones asociado a la devaluación de la libra esterlina.

Hoy día, la economía de la nación creció más de lo previsto en 2014, un 2,8%, situándola a niveles previos a la más reciente crisis crediticia de 2008. Las exportaciones han aumentado, los salarios también y la confianza de los consumidores británicos está al nivel más alto de los últimos doce años. “El panorama general y las perspectivas económicas para Reino Unido parecen muy optimistas. El desempleo está bajando y los salarios aumentando. Esto mantendrá fuerte la confianza de los consumidores para los próximos meses”, explica el analista de FxPro, Angus Campbell.

Entre las economías desarrolladas, la británica fue la que más creció en el 2014. Más, incluso, que la de Estados Unidos. Su Producto Interior Bruto (PIB) experimentó un avance anual del 2,8%, dos décimas más de lo estimado y el mejor registro desde 2006, según los datos publicados este martes por la Oficina Nacional de Estadística (ONS).

Economía del Reino Unido

La economía del Reino Unido es la sexta más grande del mundo con respecto a los tipos de cambio de mercado, después de la de Francia, manteniendo desde la Primera Guerra Mundial la disputa con este país y Alemania por ser la primera economía europea. Se le considera uno de los países más desarrollados del planeta.
Durante el siglo XIX Reino Unido señoreó en renta per cápita a los demás países europeos, superando ampliamente a Francia y Alemania que tenían rentas per cápita similares entre sí. Hacia 1920 la renta per cápita británica fue sobrepasada por la estadounidense aunque tras la crisis de 1929, la economía norteamericana fue más afectada que la británica, pero seguía siendo la más próspera.

Tras la Segunda Guerra Mundial y la pérdida progresiva de las colonias, el país retomó el rumbo como potente economía manteniendo una doble alianza que dura hasta nuestros días: no perdió su mirada económica sobre Europa, pero al mismo tiempo reforzó sus relaciones comerciales con Estados Unidos, que tras el conflicto ejerce como primera potencia mundial. Este papel económico le ha permitido mantener un sólido y constante desarrollo a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.
En 1960 y 1966, Reino Unido trató de incorporarse a la Comunidad Económica Europea (CEE) sin éxito, sobre todo por la oposición de Francia, hasta que en 1970 su candidatura fue admitida. En 1973, gracias a la política europea del Primer Ministro Edward Heath, ingreso en la CEE.

Durante las décadas de los cincuentas hasta los setentas, la economía británica mantuvo un alto nivel de presencia del sector público, llegando incluso a representar entre el 35% y el 40% del total del Producto Interior Bruto. La llegada de la conservadora Margaret Thatcher al poder conllevó la aplicación de políticas neoliberales que redujeron el papel del Estado y afectaron al modelo del sistema de protección social. Con posterioridad, las distintas políticas han recuperado parcialmente la situación anterior a 1979, procurando mantener una economía ágil y competitiva con unos niveles de bienestar amplios para la población.

Como en todos los países altamente desarrollados, los principales factores en contra de la economía del Reino Unido lo representan los altos salarios y la fuerte presencia en los sectores de manufacturas e industria pesada de los países emergentes, sobre todo China, Taiwán, India y Corea del Sur.

La agricultura representa únicamente el 1% del PIB y contribuye apenas con el 2% de la PPA. Profundamente mecanizada, sus principales producciones son de patatas, remolacha, trigo y cebada. La ganadería es también significativa, sobre todo la ovina y la bovina, siendo un gran productor europeo de leche y sus derivados.
La pesca, sin embargo, sufre un proceso de reconversión agudo, al igual que el resto de las flotas de los países de la UE debido a la disminución del volumen de pescado en los caladeros tradicionales. En la industria, las principales actividades son la maquinaria, el material de transporte (vehículos, ferrocarriles y aeronáutica) y los productos químicos. El alto desarrollo tecnológico y las grandes sumas destinadas a investigación hacen que la economía británica goce en estos de buena salud. Los sectores en crisis son el textil y el naval.

La minería siempre ha representado un sector muy importante en la economía. Las tradicionales minas de carbón en forma de hulla situadas en Yorkshire, Gales, Escocia y Lancashire han suministrado a las centrales térmicas británicas la energía necesaria para el desarrollo económico. Aunque en la actualidad su peso específico es menor, siguen siendo parte fundamental de la economía. No obstante, el Reino Unido es el 8º productor mundial de gases contaminantes provenientes del consumo de combustibles fósiles, por lo que como signatario del protocolo de Kyoto ha realizado un programa específico de reducción de dichos gases hasta 2017.

Por otro lado, con el descubrimiento en 1970 de reservas abundantes de petróleo y gas natural en el Mar del Norte, se inició la explotación comercial en 1975 y, en la actualidad es el segundo productor europeo, tras Noruega. En materia energética, dispone igualmente de centrales nucleares que abastecen de energía a la población y las empresas, así como aseguran el mantenimiento de su capacidad militar nuclear. Valga reconocer que Reino Unido fue el primer país del mundo en poner en funcionamiento una central nuclear para fines civiles en 1956.

El sector servicios es el que más aporta al PIB del país, destacando entre ellos la Bolsa y los servicios financieros de la banca y compañías de seguros. La Bolsa de Londres es la segunda plaza financiera mundial tras la de Nueva York, y la capital británica es la ciudad europea con más actividad en el mercado de capitales. La otra gran capital financiera e industrial del Reino Unido es Edimburgo, donde se sitúan importantes empresas del país y mundiales. Aunque integrado el país en la Unión Europea, el llamado "euroescepticismo" tradicional de los británicos le mantiene fuera de la zona euro, siendo la divisa del país la siempre fuerte Libra esterlina.

Reino Unido ha encendido la mecha del cohete de su economía y ya no hay quien detenga la recuperación. Su destino es convertirse en la más acelerada del mundo desarrollado y, por primera vez en mucho tiempo, no hace falta ser un optimista para ver el vaso medio lleno.

Este torrente de positivismo -que un neófito en materia británica identificaría con un extracto del programa electoral con el que los conservadores apelarán en 2015 a la mayoría absoluta-, procede de un emisario mucho menos político y legalmente reconocido por su independencia: el Banco de Inglaterra (BoE, en sus siglas en inglés), la misma institución que, en el 2014, adoptara una inédita referencia para anticipar la evolución de la política monetaria (instrumento encargado de transmitir certidumbre a negocios y familias para consecuentemente mejorar la confianza de los mercados en Reino Unido), y que ahora hace añicos sus propias previsiones para celebrar que, por fin, la recuperación "ha prendido".

Su diagnóstico es música para los oídos de David Cameron y su fiel vasallo George Osborne. Desde que se mudaron a Downing Street, primer ministro y titular del Tesoro habían tenido que lidiar con un inagotable debate acerca de cómo la austeridad sin matices impuesta estaba no sólo asfixiando a la ciudadanía, sino a una economía ya en estado grave. En los últimos meses, sin embargo, los incipientes brotes verdes han germinado hasta poner todas las condiciones a favor de un Ejecutivo cuya cuña principal es negar la existencia de un plan B.

Hoy, Cameron ve cómo el crecimiento se ha despegado ya de la peligrosa tendencia de recaer en signos negativos. Si desde que asumió el poder había recibido la contracción después de cada Navidad, en 2014 confía que en el cuarto trimestre, por fin, el PIB le dé una alegría. Entre julio y septiembre había mostrado ya un relativamente sano 0,8%, un porcentaje suficiente para brindarle el crecimiento más robusto en tres años y confirmar la progresión: desde que Reino Unido sufriese la recesión más prolongada plasmada en los registros, no había logrado encadenar tres trimestres en positivo.

Abandonada la tendencia a la ciclotimia, ahora disfruta de una gráfica marcada por la estabilidad en paulatino modo de alza que ha llevado al BoE a elevar dos décimas las estimaciones de crecimiento y que prevé concluir el 2014 con el 2,5% de crecimiento.

Paralelamente, Londres también observa cómo la incómoda tendencia inflacionista que venía sufriendo en los últimos años, y pisa el freno con una determinación que sorprende incluso a los más acérrimos defensores de la estrategia gubernamental. Los últimos datos, trajeron un inesperado 2,2%, tan solo dos décimas por encima del objetivo del Ministerio del Tesoro. Y por si fuera poco, en una senda a la baja también continúa el desempleo, desde agosto del 2014, la gran variable macroeconómica a la que miran los mercados, puesto que, a su llegada al banco central, Mark Carney decidió fijar el 7% de paro como base a partir de la que la Comisión de Política Monetaria comenzaría a plantearse elevar unos intereses que llevan en el mínimo histórico del 0,5% desde marzo de 2009.

Sin embargo, no todo son buenas nuevas. El déficit de cuenta corriente, aunque bajó en el último trimestre de 2014, aumentó en términos anuales y alcanzó los casi 98.000 millones de libras esterlinas, resultando el más elevado en términos porcentuales desde 1948.

No obstante, otra noticia es que ya en febrero del 2015, Reino Unido registró una inflación cero por primera vez, un récord en debilidad en este país. La Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido dio a conocer esta cifra a ritmo anual que aun es menor que la de enero, cuando los precios al consumo solo habían aumentado tres décimas. Entonces, ya fue un récord histórico.

Aparte de los precios energéticos, que cayeron un 16%, la otra causa de esta inflación nula fue el descenso de los precios de los alimentos. Exactamente, un 3,4%. También hubo una bajada en los precios de mobiliarios y productos de ocio como ordenadores, libros y juguetes. Aunque en los próximos meses se prevé incluso una inflación negativa, no se cree que el país entre en deflación.

“Reino Unido crecerá 2,5% en 2015, una décima más de lo previsto hasta ahora”, dijo el ministro de Finanzas, George Osborne, en la presentación de los últimos presupuestos, y agregó: "Este es un presupuesto que lleva a Reino Unido un paso adelante en el camino que va de la austeridad a la prosperidad", aseguró el ministro conservador en el Parlamento.

"El sol está empezando a brillar y estamos arreglando el tejado", dijo un triunfalista Osborne, recurriendo al dicho de que no hay que esperar a que llueva para reparar el techo. El crecimiento será levemente superior a lo previsto también en 2016, 2.3% en vez de 2,2 por ciento. "Hoy doy cuenta de un Reino Unido que está creciendo, creando empleo y pagando las cuentas. Tomamos decisiones difíciles contra la opinión de la oposición, y funcionó".

Esta nación es el principal beneficiario de las inversiones extranjeras en la Unión Europea (UE) y detenta actualmente más de un 20% del conjunto de las inversiones extranjeras en los países de la UE-27. Globalmente, fue el segundo principal beneficiario de las inversiones extranjeras desde los años 80, por detrás de Estados Unidos lo que es muy notable dado el tamaño relativo de la economía inglesa.

Las principales razones: Reino Unido es un mercado importante pues resulta la sexta economía más grande del mundo; el mercado laboral es muy flexible y uno de los menos restrictivos en Europa; las contribuciones sociales son mucho menores que en otros países europeos; es el mejor país en Europa en el cual se puede conseguir nuevos capitales; provee una experiencia y un profesionalismo de acogida a los inversores extranjeros, y los costes de trabajo son más bajos que la media europea.
Entre sus recursos naturales sobresalen el carbón, piedra caliza, petróleo, gas natural y pescado, y en el frente agropecuario el trigo, cebada, patatas, remolacha de azúcar, ganadería (vacuna y lanar) y aves de corral. Las principales industrias británicas son de maquinaria y equipo de transporte, aéreo espacial (aviones civiles y militares, helicópteros, motores de aviación, armas teledirigidas y satélites), construcción naval, siderurgia, microelectrónica (equipos eléctricos y electrónicos, de sistematización de datos y de oficina), telecomunicaciones, tejidos, calzado y alimentos.

La nación es uno de los principales fabricantes de equipo mecánico, mercancías metálicas, vehículos motorizados y sus componentes, productos químicos (investigación en materia de fármacos y descubrimientos básicos en el dominio de los plásticos, incluso el polietileno). También es un importante productor mundial de acero; posee una de las mayores industrias europeas de metales no ferrosos y es un destacado productor de aleaciones especiales empleadas en la petroquímica y otras más. Así mismo, es el principal fabricante mundial de porcelana fina y el mayor exportador mundial de caolín. Otras relevantes actividades manufactureras son las de alimentos y bebidas, madera y muebles, imprenta y publicaciones, papel y cartón. La impresión de seguridad (papel moneda y sellos postales), las monedas acuñadas, los artículos de joyería, etc., todas ellas generadores de divisas.

El sector terciario es de gran importancia por los servicios financieros, bancarios y de seguros a nivel internacional; más de 400 entidades bancarias e instituciones financieras de ultramar están representadas en Reino Unido, además de ser el principal centro internacional para productos básicos. La bolsa de valores es la tercera del mundo y a partir de los años sesentas, otro renglón de relevancia en la generación de divisas ha sido el turismo.

Por qué invertir en el Reino Unido

¿Qué necesitan saber los inversores y las empresas antes de invertir o establecerse en Reino Unido? En este post vemos algunos de los temas a considerar: elección del tipo entidad, localización, empleo, legislación y tipo de cambio.

Esta nación sigue siendo uno de los principales destinos de las inversiones extranjeras al contar con una legislación mucho más sencilla en comparación con la de otros países europeos. Para los estándares del G8, los impuestos en el Reino Unido son bajos, y aunque su régimen fiscal puede ser más complicado que en otros países, se puede afrontar mediante una gestión cuidadosa de la posición de la entidad y, de ese modo, poder beneficiarse de todas las ventajas disponibles.

Un inversor extranjero cuenta, principalmente, con dos métodos para establecer su negocio en Reino Unido: bien a través de una sociedad de responsabilidad limitada o mediante una sucursal. Si se decide utilizar la opción de las sucursales hay que tener presente que las cuentas anuales de la compañía matriz deberán depositarse en el Registro Mercantil de Reino Unido. Además, establecer sociedades de responsabilidad limitada es cada vez más común, particularmente mediante joint ventures y de empresas de servicios profesionales. También es común para una compañía británica ser dirigida por medio de una empresa holding, normalmente establecida en cualquier país de la Unión Europea.

Reino Unido ofrece menos restricciones que otros países a la hora de constituir una filial de una entidad extranjera o la adquisición de una empresa británica o el establecimiento de una sucursal en el país, aunque es necesario obtener una autorización específica en el caso de ciertos sectores como el de los servicios financieros. El proceso para crear una nueva compañía es rápido, fácil y asequible e incluye una serie de sencillos trámites burocráticos con el Registro Mercantil y las Autoridades Fiscales del Reino Unido. Además, en el caso de una compañía con cierto tamaño se precisará una auditoria independiente.

Ya en su informe del 2012, el World Investment Report de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCYD) señalaba que Reino Unido era el séptimo destino mundial de inversión extranjera directa (IED), a pesar que luego de la crisis financiera desatada en el 2008, los flujos de IED disminuyeran considerablemente a nivel mundial.

Desde entonces, muchas sociedades del Reino Unido han sido adquiridas por la inversión extranjera directa, como por ejemplo Chivas Brothers por Pernot Ricard de Francia, Aggregate Ind por la suiza Holcim, Paladin Resources por Talisman Energy de Canadá, o Body Shop por la francesa L'Oréal, entre muchas otras, lo que ratifica el interés por invertir en Reino Unido.

Los puntos fuertes de invertir en el Reino Unido radican, entre otros, en la rapidez de los trámites, pues bastan 13 días para poner en marcha una empresa cuando la media europea es de 32 días, lo que sitúa al país a la cabeza del viejo continente y en el sexto lugar del mundo. Asimismo, es favorable para la IED gracias a la baja fiscalidad que observa el gobierno británico, sobre la base de que Londres es líder mundial de los centros de servicios financieros a partir de un determinado número de indicadores clave de rendimiento.

Entre los puntos débiles figuran la gran influencia del sector financiero en el Producto Interno Bruto (PIB), infraestructuras de mala calidad y un alto nivel de competitividad por parte de las empresas extranjeras en el sector industrial. Al respecto, el gobierno británico ha establecido diferentes medidas, como por ejemplo que las empresas extranjeras instaladas en el territorio reciben exactamente el mismo trato que las británicas. Dentro de la Unión Europea, el gobierno británico es un ardiente defensor de los derechos de todas las empresas inscritas en el registro de sociedades británicas, sea cual sea su nacionalidad o la de su propietario.
Sin embargo, Reino Unido tiene más puntos fuertes que débiles, y Londres sigue apareciendo como la capital financiera de Europa. Gran Bretaña cuenta con una moneda fuerte y es uno de los mercados europeos más importantes.

Invertir en el Reino Unido continúa siendo el primer destino de la IED europea y de buena parte del mundo. Cada año cientos de empresas optan por invertir en el Reino Unido para ampliar su mercado internacional y disfrutar de más ventajas competitivas, a la vez que deviene uno de los líderes mundiales en innovación, y segundo por detrás de Estados Unidos en cuanto a la calidad de su plataforma para la investigación.

Reino Unido tiene un marco regulador estable, ya que posee un método de consulta para la formulación de leyes, de manera que los negocios no reciben sorpresas. El gobierno británico vela por la estabilidad política y económica a favor de los negocios.

Según Transparencia Internacional, Reino Unido es uno de los países más transparentes del mundo y en tal sentido está mejor posicionado que Francia, Alemania, Estados Unidos y Japón. Cuenta, asimismo, con uno de los mercados laborales más flexibles de Europa, considerado por el Banco Mundial como el segundo mejor lugar del viejo continente para contratar trabajadores, solo por detrás de Dinamarca.

Por lo general se piensa en Londres a la hora de considerar el lugar en el que realizar la inversión. “La City” (como muchos nombran a Londres) es uno de los principales centros financieros del mundo y está reconocido por contar con una fuerza laboral muy diversa y preparada, excelentes infraestructuras e industrias muy especializadas, como la de los servicios financieros.
Sin embargo, también existen otras ventajas significativas para invertir en diferentes sitios del país. La mano de obra y el suelo son significativamente más baratos fuera de Londres y existen incentivos y otras deducciones fiscales para estimular la inversión en las distintas regiones. También hay que tener en cuenta que algunas localidades son particularmente fuertes en sectores como el de la automotriz o la industria aeroespacial.

Los trabajadores cuya nacionalidad no forme parte de la UE deberán solicitar un permiso para trabajar en Reino Unido. Hay que considerar además diferentes aspectos en materia laboral como la seguridad social, salario mínimo, etc. Como norma general, las contrataciones en el Reino Unido tienen un alto coste, con un salario medio de 25.000 libras al año. Del mismo modo, los impuestos que pagan los trabajadores también son altos, llegando a superar el 50% para ingresos de más de 150.000 libras, por tanto es necesaria una planificación extremada para aprovechar todas las ventajas disponibles, especialmente en el caso de los expatriados.

Además de ser un buen lugar para hacer negocios, Reino Unido dispone de buenas infraestructuras y un marco legal y político estable. Cuenta con un régimen fiscal que favorece la creación de compañías, aunque puede resultar complejo, por lo que es recomendable contar con un asesoramiento especializado. Por otro lado, si lo que se busca es recaudar fondos, ofrece también unos sofisticados mercados capitales.

En la actualidad, Reino Unido deviene mercado para 500 millones de consumidores, mientras que un PIB de 2,4 trillones de dólares lo sitúan como la sexta economía del mundo. Para conocer las ventajas y oportunidades que existen a favor de invertir en el país, la Oficina de Negocios y Comercialización del Reino Unido -UKTI- y Ruta N organizan encuentros profesionales con empresarios locales.

Según el equipo de UKTI, el espíritu emprendedor de las compañías extranjeras y su capacidad de crear ideas de negocio e innovar son muy bien valorados en Reino Unido, y recomienda tener en cuenta estos cinco consejos: Evaluar bien la oportunidad de negocio: los emprendedores deben apoyarse en entidades como UKTI para entender bien las posibilidades en el país; No temer a dar el salto: basta con informarse bien y analizar los mercados para tomar buenas decisiones; Pensar siempre con mentalidad global: no debe enfocarse en resolver problemas locales, sino que existen productos e ideas que se pueden exportar; Buscar el talento adecuado: es vital encontrar personas con las que se pueda asociar; y Analizar todas las opciones: si está pensando en un proceso de internacionalización en Estados Unidos, América Latina o Europa, no descarte a Reino Unido como una posibilidad importante.

Inversión Extranjera Directa (IED)

El Informe Anual 2012/13 de Inversión Extranjera de Reino Unido, publicado por UK Trade and Investment (UKTI), confirma un incremento en el número de proyectos y empleos asegurados en comparación con 2011/12. El informe muestra que el último año financiero, Reino Unido tuvo 1.559 proyectos de inversión (11% más que el número registrado un año atrás). Estos proyectos significaron un estimado de 170.000 empleos (51% más que el año anterior). Alrededor de 60.000 de estos empleos fueron de nueva creación y los otros 110.000 fueron empleos salvaguardados. UKTI y sus socios participaron en casi 85% de los proyectos concretados.

El informe anual también muestra que los aumentos registrados están diseminados por todo Reino Unido y, en particular, Gales e Irlanda del Norte mostraron importantes crecimientos en los proyectos de inversión (191% y 41%, respectivamente), mientras que Escocia tuvo 16% más en el número de proyectos. En general, el número de proyectos que llegaron a Inglaterra (incluyendo Londres) tuvo un aumento de 10% para llegar a 759. También son positivos los resultados de inversiones en el plano local en Inglaterra, toda vez que la mayoría de de las juntas empresariales locales registraron incrementos en el número de proyectos en sus respectivos sectores.

El Ministro de Comercio e Inversión, Lord Green, comentó: “Reino Unido ha recibido un importante voto de confianza de los inversionistas extranjeros, lo que confirma que sigue siendo un destino de negocios líder en el mundo. La atracción de inversión extranjera directa es un importante elemento del programa económico y de crecimiento del Gobierno Británico, y UKTI seguirá trabajando con las empresas para ayudar a crear y sostener una economía atractiva globalmente, muy competitiva y verdaderamente internacional.”

La información publicada por UKTI consigna tendencias contenidas en informes independientes, como los de Ernst and Young, Financial Times y CNUCYD, cuyas cifras muestran que tuvo un muy buen desempeño también en 2014. En particular, la CNUCYD informó que, a pesar del descenso en los flujos globales de IED de 18%, Reino Unido registró un aumento de 22%, y continúa atrayendo inversiones de alta calidad de todo el mundo, lo mismo de socios establecidos de Europa, Norteamérica y Japón, y además de crecientes mercados clave como India y China.

El Reino Unido es uno de los países más industrializados del mundo. Aproximadamente el 60% de su comercio lo realiza con Europa occidental; seis de los diez mayores mercados de exportación británicos son países miembros de la Unión Europea.

Canales de comercialización: históricamente el Reino Unido ha sido uno de los países con mayor tradición y experiencia en materia de comercio internacional. Dispone de una sofisticada estructura de comercialización, en particular canales de distribución para operaciones internacionales. Los operadores británicos tienen, en general un profundo conocimiento d la estructura y funcionamiento del comercio. Se encuentran en el sistema comercial británico los mismos agentes que en otros países desarrollados, con algunas particularidades.

El intermediario comercial inglés que se conoce como "Export House", ofrece conjuntamente servicios informativos y financiamiento, adecuándolos en extrema flexibilidad y agilidad a las necesidades del cliente exportador. Este intermediario tiene un profundo conocimiento de los elementos necesarios para desarrollar una política de marketing eficaz.

Las "Trading" tienen una fuerte orientación regional, en particular hacia el Commomwealth. Justamente la herencia del período colonial les ha permitido construir una infraestructura de apoyo considerable. Algunos intermediarios comerciales están integrados con bancos y empresas de seguros. En general, la trading inglesa esta más orientada geográficamente y menos por producto que la japonesa. La trading o comercializadora se especializa en el comercio con los países del sudeste asiático y con África, y tiene participación en empresas manufactureras y cadenas comerciales como mayoristas y minoristas.

El inversionista extranjero debe conocer que los principales organismos de promoción de exportaciones británicos son: Departmen of Trade and Industry
Ashdown House; The Developing Countries Trade Agency y Bank House.

En la actualidad, los principales países abastecedores son Alemania, Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Japón, Italia, Luxemburgo, Irlanda, Suiza, Suecia y España. Principales países de destino: Alemania, Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Luxemburgo, Italia, Irlanda, España, Suecia, Suiza y Japón.
También el inversionista extranjero debe saber que las mejores zonas francas del Reino Unido están en la isla de Man y el aeropuerto Ronaldways, y de puertos libres en Southampon, Liverpool y Prestwick.

Sistema bancario del Reino Unido

El Reino Unido de Gran Bretaña lo forman Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia, e Inglaterra es el principal centro financiero de la Unión Europea y, de acuerdo con los especialistas, una jurisdicción muy interesante para abrir una cuenta bancaria offshore utilizando PayPal, Moneybookers y Google Checkout.

Sin embargo, abrir una cuenta bancaria offshore en el Reino Unido sin estar presente es una tarea muy difícil; no obstante, a través del HSBC, por ejemplo, usted puede crear una cuenta bancaria offshore en el Reino Unido de forma rápida y sencilla sin estar en el país. Tras analizar su documentación y abrir su cuenta bancaria, tendrá un manager específico para esta, donde podrá solicitar tarjetas de débito, crédito, cheques y preguntar cualquier duda que tenga con su cuenta online. También podrá solicitar cuentas en la moneda que usted desee, siempre que sea de curso legal.

Las cuentas bancarias en el Reino Unido pueden ser utilizadas para empresas residentes en el territorio constituidas legalmente y empresas que no son residentes. Para los usuarios particulares que van a desarrollar actividades de comercio electrónico y quieren ampliar su mercado en la UE, Reino Unido ofrece ventajas tales como estabilidad financiera, seguridad de las inversiones, protección fiscal y facilidad para utilizar sistemas de pago como PayPal, Moneybookers y Google Checkout. Otra de las ventajas que tiene en abrir una cuenta bancaria personal que no tendrá que pagar ningún tipo de impuesto en el país y podrá hacer cualquier tipo de negocios e inversiones en cualquier país del mundo.

Para ello requiere de un depósito mínimo de 200 euros/Libras Esterlinas, y el cliente puede abrir la cuenta bancaria en la moneda que desee, siempre que sea de curso legal internacional (Euro, Dólar Americano, Dólar Canadiense, Dólar Australiano, Libra Esterlina, Yen Japonés, Franco Suizo).

Hoy abrir una cuenta bancaria aquí no necesita de su presencia física, pues las gestiones se pueden efectuar a través de E-mail y/o correo certificado, con los siguientes idiomas soportados en los bancos: Español, inglés, alemán, francés, italiano, ruso, chino y japonés.

Como la lista de bancos ingleses prácticamente sería interminable, a continuación ofrecemos los principales bancos offshore de la City (Londres): ABN Amor Asia Securities Ltd.; Band of America International Ltd.; Barclays Bank Plc; Balrclays Stockbrokers Ltd.; Chase Manhattan International Ltd.; Capital One, Hibernia; Citibank International Plc; Citicorp International Securities Ltd.; HSBC Investment Bank Plc; Merril Lynch International Bank Ltd.; Morgan Stanley & Co International Ltd.; Bank of England,  National Westminster Bank Plc; Bradford & Bingley UK; Presidential Bank y Zurich Online Banking.

Política arancelaria del Reino Unido

Reino Unido emplea el Sistema Armonizado para la clasificación de las mercancías. El arancel incluye uno externo común -AEC- con los gravámenes aplicables a terceros países. El AEC consta de dos columnas: la autónoma y la convencional.

Los derechos arancelarios de la lista convencional son reducidos y se aplican a las importaciones de todos los países contratantes del GATT y a los que han concluido acuerdos con la Unión Europea incorporando el tratamiento de nación más favorecida. La lista autónoma se aplica a las importaciones de países no incluidos en la convencional.

En general, los gravámenes no son altos. Gran parte de las materias primas están exentas o tienen gravámenes reducidos, mientras que para los bienes manufacturados, la tasa oscila entre el 5% y el 17%.

La situación con respecto a los productos agrícolas depende del tipo de producto; mientras gran parte de este sector está sujeto al AEC, ciertos bienes están afectados por la política agrícola común, PAC, consistente en un sistema variable de precios, niveles de protección y acuerdos comerciales. Una amplia variedad de bienes destinados a la educación, ciencia y cultura o de naturaleza filantrópica, son elegibles para exención de derechos arancelarios. En general, los gravámenes son ad valorem sobre CIF, unos pocos son específicos. Documentos de importación. Factura comercial: se requiere de dos copias firmadas. Certificado de origen: una prueba de origen puede ser solicitada para ciertas categorías de textiles, de países no miembros de la UE; también puede ser requerido por el importador o carta de crédito. El documento de origen debe estar certificado por una Cámara de Comercio reconocida. Conocimiento de embarque: no hay regulaciones específicas. Lista de embarque: debe enviarse junto con la documentación, para facilitar el procedimiento aduanero.

Entre las disposiciones aduaneras especiales figuran: Procedimiento de admisión: Desde el 1º de enero de 1994 se implementó el Código Común de Aduanas que rige para todos los países de la UE. Consiste en una ley aduanera uniforme que asegura tratamiento igual para las importaciones de todos los miembros; Sobrecargos de aduanas e impuestos indirectos: el impuesto al valor agregado se aplica sobre todos los bienes importados, con una tasa general del 17.5%. Los alimentos y algunos bienes esenciales, como alimento para animales, medicinas, vestuario y zapatos para niños, libros, periódicos y combustibles están exentos del IVA.

El proceso de unificación del IVA comunitario se inició en octubre de 1992 con la adopción de un impuesto de valor agregado del 15%, al cual deben ajustarse todos los miembros. Las muestras sin valor comercial importadas en cantidad razonable y para promover ventas, están exentas de gravamen. Las importaciones de muestras con valor comercial se admiten temporalmente, bajo constitución de una garantía o precio el pago de un depósito, el cual será reembolsado en el momento de reexportar la mercancía, en el término de un año.

Los libros impresos están exentos del pago de derechos. El material publicitario impreso sí causa pago de derechos; sin embargo, los catálogos, listas de precios y avisos comerciales tienen exención de gravámenes.

Reino Unidos también es signatario de la Convención Aduanera para la Importación Temporal de Bienes, mediante el uso del carné ATA, documento internacional de aduanas que puede ser utilizado para la importación temporal de muestras con valor comercial, mercancías para ferias y exposiciones y equipos profesionales: El carné permite la entrada temporal sin tener que diligenciar documentos o efectuar depósitos para abortar los derechos de aduana y otras tarifas.

Barreras no arancelarias (BNA): Control de divisas: no hay control de cambios. Los pagos por importaciones pueden hacerse libremente. Las medidas no arancelarias que emplean los países de la Unión Europea se concentran en sectores particularmente vulnerables a la competencia externa; como por ejemplo a la mayoría en los sectores agrícola, textil y siderúrgico.

En la agricultura el grueso de las BNA se aplica en el marco de la `política agrícola común PAC´, que afecta casi el 75% del valor de las importaciones agrícolas de la UE. Se utilizan los gravámenes y los derechos variables a los precios de referencia (cuyo incumplimiento puede ocasionar la imposición de derechos compensatorios), las licencias y las restricciones voluntarias de las exportaciones.

Los precios de referencia se imponen a productos como frutas y legumbres, vino, semillas y pescado. Las restricciones voluntarias de las exportaciones corresponden sobre todo a las compras comunitarias de carnes ovina y caprina; se han concertado acuerdos con Argentina, Chile y otros países que, a cambio de limitar los envíos, reciben preferencias arancelarias.

Los productos tropicales resienten en particular los impuestos interiores selectivos y las restricciones cuantitativas. Este es el caso del banano, cuyas exportaciones de Centroamérica y Sudamérica, a Francia y Reino Unido sobre todo, se sujetan a cuotas que reservan un acceso preferente a las exportaciones de los países del Caribe y África (ACP). Las importaciones comunitarias de flores cortadas están sometidas a medidas de vigilancia y requieren licencias de concesión automática.
Las BNA en el sector textil se aplican en el marco de convenios bilaterales que imponen límites cuantitativos a las importaciones de ciertas categorías de productos, y constituyen un mecanismo de consulta para otras.

Por razón del Acuerdo Multifibras se han establecido acuerdos de restricción a las exportaciones de muchas naciones productoras, entre ellas varias latinoamericanas como Argentina, Brasil, Perú y Uruguay. También se suscribieron acuerdos de cooperación administrativa con Colombia, Guatemala, Haití y México, para evitar perturbaciones del comercio recíproco de productos textiles.

Para las importaciones comunitarias de hierro y acero rigen "precios básicos de importación", acuerdos bilaterales con los principales países abastecedores y medidas de vigilancia de las adquisiciones. Tales restricciones afectan el 40% de los envíos siderúrgicos latinoamericanos y el 56% del valor de esas exportaciones. El requisito de licencias de concesión automática se aplica a cerca del 75% de los productos y a casi la totalidad en términos de valor.

Disposiciones antidumping: las medidas antidumping y compensatorias, así como las de salvaguardia, se aplican en varios sectores. La Comisión de la Unión Europea investiga los casos de importaciones subvencionadas y de dumping, mientras que el Consejo del organismo tiene facultades para imponer sanciones propuestas por la Comisión. En primer lugar se fijan derechos oficiales de la UE, lo que permite a los exportadores presentar propuestas para solucionar la situación anómala. Si la comisión acepta la propuesta, se da por terminada la investigación sin que se impongan sanciones definitivas.

Las medidas de salvaguardia pueden ser de diversos tipos. En la práctica, las instituciones comunitarias suelen recurrir a acuerdos de restricción voluntaria en las exportaciones. El comercio afectado por derechos antidumping y por medidas de salvaguardia ha registrado un notorio aumento.

Disposiciones sanitarias y fitosanitarias: se exige certificado sanitario para las importaciones de grasas frescas o procesadas, carnes preparadas o en conserva y derivados, aves de corral destinadas al consumo humano, etc. El documento debe ser expedido por un veterinario en el país donde el animal fue sacrificado. Las plantas y sus partes, frutas frescas, tomates, etc., pueden ser importadas solo si se certifica la inspección oficial por parte del servicio fitopatológico del país de origen, para dejar constancia de que no hay plagas ni contaminación. Una certificación especial rige para las importaciones de productos forestales como coníferas, maderas, suaves, eucaliptos y otras especies.

Invertir en Edimburgo (Escocia), Irlanda, Isla de Man y el Bailiazgo de Guernsey

Capítulos apartes merecen cuatro de los territorios que conforman al Reino Unido sobre la base de su importancia económica: Escocia, la República de Irlanda, la Isla de Man y el Bailiazgo de Guernsey.

Escocia es la más septentrional de las cuatro naciones constituyentes de Reino Unido. Junto con Inglaterra y Gales, forma parte de la isla de Gran Bretaña, abarcando un tercio de su superficie total; además consta de más de 790 islas. Limita al norte y oeste con el océano Atlántico; al este con el mar del Norte, al sur con Inglaterra y al suroeste con el canal del Norte y el mar de Irlanda. El territorio escocés abarca 78.772 Km.², y su población se estima en 5.116.900 habitantes, lo que da una densidad de población de 65 habitantes por Km.². La capital es Edimburgo, mientras que Glasgow es la ciudad más grande, y su área metropolitana concentra un 40% del total de la población escocesa.

El Reino de Escocia fue un estado independiente hasta 1707, fecha en la que se firmó el Acta de Unión con Inglaterra, para crear el Reino de Gran Bretaña. La unión no supuso alteración del sistema legal propio de Escocia, que desde entonces ha sido distinto del de Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte, por lo que es considerada en el derecho internacional como una entidad jurídica distinta. La pervivencia de unas leyes propias, y de un sistema educativo y religioso diferenciado forman parte de la cultura escocesa y de su desarrollo a lo largo de los siglos.

Surgido en el siglo XIX, el independentismo escocés ha ganado influencia desde finales del siglo XX, representado por el Scottish National Party (SNP, Partido Nacional de Escocia), que aboga por la independencia de Escocia y obtuvo la mayoría absoluta en el Parlamento escocés en las elecciones de mayo de 2011, aunque en 2014 el plebiscito arrojó que casi el 70% de los habitantes desean continuar bajo la égida de Reino Unido.

Desde comienzos del siglo XXI, Escocia tiene una economía mixta abierta similar a la del resto de Europa y del mundo occidental. Tradicionalmente, la industria estaba dominada por la industria pesada, apoyada por los astilleros, la minería (especialmente de carbón) y las industrias siderúrgicas. El petróleo extraído en el Mar del Norte también ha sido una importante fuente de ingresos y de ocupación, especialmente desde los años setentas, en el noreste del país. La “desindustrialización” desencadenada entre los años 1970 y 1980, provocó un giro hacia los sectores de servicios y las industrias tecnológicas, especialmente en lo que se conoce como Silicon Glen.

En la actualidad, Edimburgo es el centro de las finanzas en Escocia, y el sexto centro financiero más importante de Europa después de Londres, París, Frankfurt, Zurich y Ámsterdam, por ser el centro de firmas como Royal Bank of Scotland, HBOS (dueños del Bank of Scotland) o Standard Life.

Desde hace años, las exportaciones totales de Escocia (incluyendo las exportaciones al resto de Reino Unido) superan los 20.000 millones de libras, un 75% de los cuales proviene de productos manufacturados. Las principales exportaciones escocesas son el whisky, los productos electrónicos y los servicios financieros, siendo sus principales clientes internacionales Estados Unidos, los Países Bajos, Alemania, Francia y España. El Producto Interior Bruto (PIB) de Escocia supera los 90.000 millones de libras.

Aunque el Banco de Inglaterra es el banco central de Reino Unido, tres bancos escoceses todavía tienen la potestad de producir sus propios billetes: el Bank of Scotland, el Royal Bank of Scotland y el Clydesdale Bank. El valor de los billetes escoceses en circulación se estima en unos 1.500 millones de libras, y pese a que oficialmente no es una moneda de curso legal en ningún lugar de Reino Unido, en la práctica estos billetes son intercambiables con los producidos por el Banco de Inglaterra. Pese a esta equivalencia, los billetes emitidos en Escocia son en ocasiones rechazados en Inglaterra y Gales, y no siempre son aceptados por otros bancos y oficinas de cambio de divisas fuera de Reino Unido. Esto es especialmente cierto con el billete de 1 libra que todavía emite el Royal Bank of Scotland, y que es el único billete de 1 libra que permanece en circulación en todo Reino Unido.

La capital de Escocia desempeña un papel más que importante en los campos de ciencia y tecnología, servicios financieros, educación y humanidades. Edimburgo disfruta de una calidad de vida sin rival y resulta un fantástico lugar para las inversiones. Es una de las ciudades británicas más productivas, y además una de las que está creciendo a mayor velocidad y por consiguiente la ciudad más próspera del Reino Unido después de Londres. No obstante, los costes de mano de obra y propiedad son mucho más reducidos que en Londres y en el sureste británico. La tasa de desempleo sigue siendo baja y el índice de actividad económica es más alto que la media escocesa.

Edimburgo es uno de los principales ejes mundiales de manejo de fondos y uno de los más importantes centros europeos de gestión global de activos. Más de la mitad de las 20 primeras organizaciones financieras del planeta realizan operaciones de importancia en Escocia, siendo Edimburgo y sus alrededores uno de los principales focos de actividad.

La región de la ciudad de Edimburgo es famosa internacionalmente por su investigación académica y su historial de comercialización y transferencia tecnológica. Entre las áreas de especialización se encuentra la investigación de células madre y la medicina regenerativa, la biotecnología, la ingeniería, la microelectrónica, la informática, la genómica, la optoelectrónica y las energías renovables.

La fama de Edimburgo en cuanto a la calidad de su mano de obra está reconocida internacionalmente. Sus habitantes se encuentran entre los mejores cualificados de Reino Unido: 45,3% de la población activa tiene una carrera universitaria o un título profesional, mientras que la media británica se sitúa en el 28,5%.

Edimburgo es un centro internacional de la creación y la cultura, cuna del mayor festival de las artes del mundo y primera Ciudad de la Literatura de la Unesco. La región también cuenta con dos lugares declarados patrimonio mundial por la Unesco. Edimburgo recibe regularmente el galardón de mejor lugar de vacaciones de turismo interior del Reino Unido y tiene fama de ser uno de los destinos turísticos más atractivos del mundo.

Por ejemplo, la economía de Edimburgo, en constante crecimiento, unida al importante papel de la ciudad en sectores tan clave como los servicios financieros y las ciencias de la vida, su mano de obra altamente cualificada y la excelente calidad de vida, hacen de la capital de Escocia un magnífico lugar para las inversiones extranjeras en Reino Unido.

Edimburgo ofrece una gran variedad de nuevas oportunidades para la inversión y la promoción inmobiliaria. Entre las propiedades comerciales disponibles se incluyen desde edificios de altas prestaciones en el principal centro de negocios urbano hasta opciones más económicas en los barrios de Leith y Edinburgh Park, pasando por propiedades más especializadas como las del centro de investigación de la Universidad Heriot-Watt y el llamado triángulo de la ciencia de Edimburgo.

Las mejores oficinas del centro de Edimburgo costaban aproximadamente en 2014 unas 290 £/m ² al año (unos 387 €/m ² al año). En la zona occidental de Edimburgo los precios bajan a 200 £/m ² (unos 267 €/m ² al año), y en zonas de la periferia es posible conseguir hasta 100 £/m ² (unos 133 €/m ² al año). Los alquileres industriales oscilan entre las 50 £/m ² (66 €/m ² al año) y las 90£/m ² (unos 120 €/m ² al año), según la ubicación y las especificaciones del espacio.

Interspace es una iniciativa que proporciona oficinas e instalaciones a pymes y empresas noveles para que puedan colaborar, crecer y tener éxito en una de ciudades del Reino Unido con condiciones más favorables para los pequeños negocios. Si necesita más información sobre el tema, puede consultar el Pack de apoyo a inversores en Edimburgo.

El Ayuntamiento de Edimburgo y sus socios de la red Joined Up for Jobs colaboran con empresas para identificar iniciativas de apoyo a necesidades de contratación de personal, de formación y de crecimiento empresarial. Trabaja con varias agencias de contratación locales, por lo que puede recomendar qué asesores utilizar. Entre las agencias de contratación locales y tablones de trabajos comerciales recomendados se incluyen: Eden Scott, Hudson (Edinburgh), Michael Page, PRG Recruitment, Search Consultancy, S1jobs.com, Scotsman Jobs y Totaljobs.com.

Hoy día, los negocios de reciente instauración en la ciudad reciben ayuda práctica, asesoramiento y apoyo a través de toda una gama de redes empresariales y asociaciones comerciales, entre las que se incluyen: Scottish Development International (SDI), que fomenta el comercio internacional y puede ayudar a las empresas a encontrar subvenciones y apoyo económico en Escocia. Asimismo, Edinburgh Chamber of Commerce es una dinámica organización gestionada por sus mismos socios. El objetivo de esta Cámara de Comercio es apoyar a la comunidad empresarial de Edimburgo.

Existen además varias asociaciones empresariales y redes de apoyo para negocios de todos los sectores e industrias en cualquier nivel de desarrollo: Scottish Financial Enterprise es el organismo que representa a la industria de los servicios financieros de Escocia. Sus socios son muy variados, desde organizaciones internacionales hasta pequeñas empresas de apoyo locales.

El Edinburgh Science Triangle, deviene triángulo de la ciencia y es un proyecto de colaboración pionero entre gobierno, universidades, institutos de investigación, la seguridad social británica y parques tecnológicos de la región de Edimburgo. Por su parte, el Scottish Renewables es una sociedad cuyo objetivo es proporcionar el mejor entorno empresarial posible para permitir el crecimiento del sector de las energías renovables en Escocia.

Entre tanto, el Creative Edinburgh promueve el talento creador de la ciudad y ofrece un programa centrado en el fomento de las relaciones laborales entre los distintos sectores de la comunidad de empresas creativas.

Edimburgo es el segundo centro financiero más grande de Reino Unido, y además cenit de la gestión y atención de activos y sede de la entidad bancaria UK Green Investment Bank. El sector es muy variado, aunque gran parte de la actividad se centra en la banca, seguros de vida y pensiones, así como la gestión de activos y de inversiones. Radica en el territorio una respetada comunidad de servicios profesionales que lo apoyan y que incluye abogados, contables, expertos en finanzas empresariales, agentes inmobiliarios especializados en locales comerciales y proveedores de servicios informáticos.

La región de la ciudad de Edimburgo cuenta con una de las congregaciones de las ciencias de la vida mayores de Europa. Hay investigadores realizando estudios sobre medicina regenerativa, diagnóstico por imagen, bioinformática y bienestar animal. La combinación de los mejores investigadores académicos, empresas innovadoras y parques tecnológicos crea un entorno de colaboración que ha servido para atraer a numerosas compañías deseosas de establecer vínculos con Edimburgo y acelerar sus descubrimientos.

En cuanto a tecnología y software, la capital escocesa es sede de empresas tecnológicas líder y cantera de talentos que trabajan en una variada gama de sectores. Compañías internacionales como Amazon y Microsoft han sentido el atractivo de la ciudad, pero muchas de las firmas de más éxito han dado sus primeros pasos y han crecido de hecho aquí. Dicho éxito se debe principalmente al personal altamente cualificado procedente de las universidades de la ciudad, como la Escuela de Informática de la Universidad de Edimburgo.

De igual modo se encuentra a la cabeza del sector escocés de la energía renovable debido a su experiencia en investigación en los campos de la ciencia y la tecnología y a ser una ciudad líder en ingeniería. En la capital escocesa se ha instaurado toda una gama de empresas, desde promotores de parques eólicos hasta instaladores autónomos de paneles solares. Entre las actividades empresariales que lleva a cabo este sector en Edimburgo se incluyen funciones de sede principal, fabricación y encargos.

En cuanto al turismo, Escocia es un destino sobradamente asentado. De la actividad de este sector dependen 200.000 empleos, principalmente en el sector servicios, generando un negocio anual superior a 5.000 millones de libras. Los turistas procedentes de Reino Unido constituyen el grueso de visitantes.

Lo anterior se apoya en que la imagen de Escocia es la de un paraíso limpio y no contaminado, con hermosos paisajes y una historia rica y fascinante, con miles de sitios históricos y atracciones: círculos de piedra, Menhires, cámaras funerarias prehistóricas y abundantes restos de la Edad del Bronce, la Edad del Hierro y la Edad de Piedra. Existen también numerosos castillos históricos, mansiones, campos de batalla, ruinas y museos. Igualmente la cultura escocesa atrae a numerosos visitantes.

Las ciudades de Edimburgo y Glasgow se contemplan cada vez más como una alternativa cosmopolita al paisaje rural escocés. Dichas urbes reciben visitas de forma continuada durante todo el año, pero es entre los meses de abril a octubre cuando se registra una mayor afluencia. Además de todo esto, la agencia nacional de turismo, VisitScotland, ha llevado a cabo una estrategia centrada en los nichos de mercado buscando explotar, entre otras cosas, los atractivos de Escocia para el golf, la pesca y el turismo gastronómico, temas donde hoy la inversión extranjera puede desempeñar un papel mutuamente beneficioso.

Inverness es el centro administrativo de las Highlands (Tierras Altas), cerca del famoso Lago Ness y su mítica serpiente marina de proporciones gigantesca, y sirve como nudo de transportes para esta zona, con varias líneas de autobús y tren que parten de aquí hacia el norte y el oeste de las Highlands. Es un destino muy popular para aquellos que desean explorar el norte de Escocia.

Edimburgo, la capital, está considerada como una de las ciudades más bellas de Europa. Tanto la Ciudad Vieja como la Ciudad Nueva han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, a la vez que deviene mayor destino turístico escocés y el segundo mayor del Reino Unido después de Londres. Entre las principales atracciones destacan el castillo de Edimburgo, el Zoo, el Palacio de Holyrood, el Parque de las ciencias Our Dynamic Earth y la Royal Mile (la milla de oro). Hay tres universidades, incluyendo la Universidad de Edimburgo, fundada en 1583.

Glasgow es la mayor ciudad del país y el segundo destino turístico después de Edimburgo. Entre sus principales atractivos están la Burrell Collection, la catedral de Glasgow, el Glasgow Science Centre y el Museo Kelvingrove. Además, muchos turistas visitan Glasgow atraídos por su arquitectura victoriana y gótica y por las compras. En Glasgow también hay tres universidades, sobresaliendo la Universidad de Glasgow.

Invertir en Irlanda del Norte
El primer ministro británico, David Cameron, declaró en Belfast a finales del 2014 que Irlanda del Norte es una "zona muy especial" del Reino Unido donde "tiene sentido invertir en su exitosa economía, tras 15 años de avances en su proceso de paz”. Cameron efectuó esas declaraciones al comienzo de una conferencia internacional impulsada por el Gobierno autónomo norirlandés para atraer a inversores extranjeros, aprovechando la publicidad positiva que generó la celebración el pasado junio de la cumbre del G8.

"Creo fervorosamente en la capacidad de las empresas para crear empleo y crecimiento. Y creo fervorosamente en todo lo que Irlanda del Norte puede ofrecer. Invertir en Irlanda del Norte tiene sentido desde el punto de vista empresarial", aseguró el dirigente tory.

La República de Irlanda es miembro de la Unión Europea (UE), y ocupa la mayor parte de la isla del mismo nombre. Su capital es Dublín, situada al este de la isla, y tiene una única frontera terrestre con Irlanda del Norte, uno de los estados constituyentes del Reino Unido. Tiene una superficie de 70.273 Km.² y 4.600.200 habitantes.
Irlanda tuvo un crecimiento económico espectacular en las dos décadas del periodo 1980-2000, en que pasó de ser un país pobre a uno con el PIB por habitante más alto del mundo. Esto estuvo relacionado con la llegada de innumerables macroempresas mundiales que establecieron su sede en la isla, como por ejemplo la multinacional Canon o la franquicia PC World.

La República de Irlanda era una economía pequeña, moderna y dependiente del comercio con un crecimiento que alcanzó en promedio un robusto 10% en el período 1995-2000. La agricultura, que alguna vez fue el sector más importante, se encuentra actualmente empequeñecida por la industria, la cual representa un 38% del PNB, alrededor del 80% de las exportaciones y emplea a 28% de la fuerza laboral. A pesar de mantener su robusto crecimiento fundamentalmente a base de exportaciones, la economía está siendo beneficiada también por una subida en el consumo y la recuperación de las inversiones en negocios y la construcción. Irlanda es uno de los mayores exportadores de bienes y servicios relacionados con el software en el mundo. De hecho, mucho software extranjero, y en ocasiones música, se filtra a través de la República para sacar ventaja de una política basada en no cobrar impuestos sobre gabelas y regalías de bienes con copyright.

Durante los años noventas el gobierno irlandés puso en marcha una serie de programas económicos diseñados para frenar la inflación, aliviar la carga impositiva, reducir el gasto del gobierno como un porcentaje del PNB, incrementar las habilidades de la fuerza laboral a base de formación y promover las inversiones extranjeras. El Estado se unió a la iniciativa del euro en enero de 2001 (abandonando la libra irlandesa) junto con otras diez naciones de la Unión Europea. Este período de elevado crecimiento económico llevó a muchos a bautizar la República de Irlanda como el Tigre Celta. La economía sintió el impacto de la desaceleración global en 2001, particularmente en el sector de exportación de tecnología avanzada, donde la tasa de crecimiento fue reducida prácticamente a la mitad, pero a partir de entonces y hasta el 2014, se repuso.

Según el informe World Investment Report publicado por la CNUCYD, Irlanda se situaba en el doceavo lugar en la clasificación de países receptores de IED en 2014, dando un descomunal salto del lugar 169 al 19 en la clasificación mundial de los países inversores.

Para Irlanda, el tejido de la IED ha cambiado, ya que se han reducido las actividades con escaso valor añadido en beneficio de las prestaciones de I+D y de gama alta (ingeniería, tecnología de la información y la comunicación, industria farmacéutica, tecnologías médicas). Entre los puntos fuertes del país destacan un atractivo marco legal y fiscal, una mano de obra cualificada y multicultural y fuertes vínculos con Estados Unidos. Además, la crisis ha disminuido el costo de la mano de obra y del sector inmobiliario, factor que atrae a los inversionistas.

Los datos más recientes del flujo de IED en Irlanda del Norte (2013) señalan que ascendió a más de 35.500 millones de USD, con una provisión de IED de 377.696 millones de USD. (Fuente: UNCTAD)  

Ahora bien, ¿por qué invertir en Irlanda del Norte? Los puntos fuertes son: una red industrial y terciaria densa y competitiva; el impuesto sobre sociedades más bajo de Europa; una mano de obra joven y cualificada; una economía competitiva; e infraestructuras desarrolladas.

Como todo en la vida, presenta sus puntos débiles, a saber: un mercado interno limitado; y costes de la mano de obra en aumento.

Sin embargo, el gobierno irlandés viene promoviendo activamente desde hace años la inversión extranjera directa (IED). Irlanda ofrece un marco fiscal atractivo para la inversión extranjera, sobre todo al presentar uno de impuestos sobre sociedades más bajos de la Unión Europea. Esta estrategia ha llevado a un crecimiento económico sólido desde finales de los noventa.

En los últimos años, el gobierno se ha centrado en la competitividad internacional de Irlanda incitando a las empresas que cuentan con inversión extranjera en aumentar las actividades de investigación y desarrollo (I+D) y a crear mercancías y servicios con un importante valor añadido.

Hay varios organismos públicos que promocionan la entrada de inversiones: La oficina nacional para la promoción y el desarrollo de la inversión extranjera directa (IDA); el Enterprise Ireland, organismo encargado del desarrollo del comercio y la tecnología; y la autoridad de las regiones de lengua gaélica (Údarás na Gaeltachta).
Una de las esferas donde el gobierno irlandés hace énfasis entre los inversores extranjeros es en las posibilidades de comprar un terreno o un edificio industrial o comercial. Los ciudadanos de otros países (aparte de Irlanda y de los miembros de la UE) pueden adquirir terrenos para su residencia privada o para su proyecto industrial. Según los términos de la Sección 45 de la legislación territorial de 1965, todo ciudadano no europeo tiene que obtener un consentimiento de la Comisión territorial antes de adquirir intereses de un terreno agrícola, si bien es cierto que muchas caballerizas y recintos de competiciones ecuestres en Irlanda, pertenecen a extranjeros. No existen restricciones para la adquisición de terreno urbano.

Los riegos de expropiación son casi nulos. La expropiación de una propiedad privada, en general, no se realiza por motivos públicos y de forma no discriminatoria, según los principales fundamentos del derecho internacional. Las condenas de estado de propiedades se realizan según los principios reconocidos del procedimiento oficial.
En cuanto a la ayuda a la inversión, Irlanda mantiene competencias significativas para dar una ayuda a la inversión extranjera según una nueva carta de ayuda regional aprobada por la comisión europea, para el periodo 2007-2013 y que debe prolongarse unos años más.

En ella figuran los siguientes ámbitos privilegiados: Las regiones Border Midlands y del oeste se clasifican como "regiones de desarrollo económico" y tienen derecho a una ayuda regional. El sureste (Wexford, Waterford, Kilkenny, Carlow y Tipperary Sud) se califica también para la ayuda regional, sobre la base de los criterios de paro especificados por la comisión europea.  

Zonas francas: La Shanon duty-free Processing Zone reúne a las empresas que operan en la zona franca de Shanon, que tienen derecho a las siguientes ventajas: mercancías importadas de países no comunitarios para depósito; manipulación o tratamiento exentos de jurisprudencia; no aplicación de aranceles sobre mercancías exportadas de Shanon a países no comunitarios; evacuación ilimitada para mercancías exentas de impuestos; documentación aduanera y formalidades mínimas; exención de IVA en las mercancías importadas -comprendiendo el material de equipamiento-; derecho a aplicar impuestos de importación de productos no comunitarios sobre su valor real a la llegada o sobre su precio de reventa.

Asimismo, las empresas extranjeras en la zona franca de Shanon tienen las mismas oportunidades de inversión que las sociedades irlandesas. La exención de impuestos también está disponible para las empresas que operan en aguas profundas irlandesas del puerto principal de Ringaskiddy, en County Cork.

Irlanda del Norte tiene excelentes oportunidades de inversión en los siguientes sectores económicos clave: Bienes de consumo y domésticos, medicamentos y productos farmacéuticos, sistemas de generación eléctrica, materiales de construcción, franquicia, equipamiento médico, programas informáticos, sector agrícola.
Ahora bien, como sectores con alto potencial clasifican los procesos de fabricación desarrollados en el TIC, los productos farmacéuticos y biofarmacéuticos, las tecnologías médicas, los sectores de la ingeniería y los productos de consumo, como también los servicios internacionales de fuerte valor añadido, sectores de software, de servicios compartidos y de actividades de asistencia al cliente.

Aunque Irlanda no tiene un programa formal de privatización, el gobierno privatizó en septiembre del 2005 la compañía aérea del estado Aer Lingus. Por otro lado, en el caso de licitaciones, proyectos y adquisiciones públicas, el inversionista extranjero puede dirigirse a Etenders y a Tenders Info. Asimismo puede consultar las siguientes Agencias de ayuda a la inversión: Arthur Cox (derecho de empresas y sociedades, expertos en fusión, adquisición y finanzas de empresas) y KPMG.

Actualmente, abrir una cuenta bancaria offshore en Irlanda resulta beneficioso, tomando en cuenta que la banca irlandesa no es burocrática y cada sucursal tiene una gran autonomía de decisión, incluso más que en otros países de la UE, tanto para facilitar, autorizar o negar un crédito. Para nativos o extranjeros, por lo general resulta una diligencia personal, que lo puede realizar una persona a partir de 18 años: debe presentar el pasaporte si es extranjero y un documento que acredite que reside en Irlanda, como el PPS Number o un recibo de factura (electricidad, gas, teléfono fijo) donde aparezca su nombre. En caso de vivir alquilado y no tener facturas a su nombre se aconseja llevar una carta escrita por el propietario que certifique que usted reside en esa dirección. Incluso, es mejor abrir una cuenta bancaria antes de moverse por Irlanda, de esta manera es posible transferir los fondos y también es importante guardar una cuenta abierta en el país de origen para distribuir los billetes y solventar los gastos inesperados.

Desde que Irlanda forma parte de la Unión Europea, las regulaciones en actividades bancarias para los residentes o no residentes comunitarios son las mismas, inclusive para los de ciudadanía de estadounidense. Sin embargo, la mayoría de los bancos ofrecen cuentas de ahorros para no residentes, en los cuales es posible depositar dinero y virtualmente hacer la mayoría de las actividades bancarias, sin incurrir o tener cargos administrativos.

Adicionalmente hay tipos de cuentas bancarias offshore en Irlanda para quienes no van a residir en el país más allá de 12 meses. En ocasiones hay incluso ofertas especiales para los no residentes, para lo cual solo es necesario la identidad o una referencia bancaria actual.

Varios son los bancos donde abrir cuentas bancarias offshore en Irlanda, y los más populares son el Bank of Ireland, con 320 sucursales, y el Allied Irish Bank, conocido por sus iniciales AIB Bank, que tiene 300 sucursales. Le siguen el Ulster Bank (114 sucursales) y el National Irish Bank (62 sucursales), que entre ambos constituyen la Asociación de Bancos, porque ellos proveen del sistema de transparencia a las demás entidades. Los siguientes cinco bancos en orden de importancia son el Trustee Savings Bank (83 sucursales), First Active, antes the First National Building Society, (65 sucursales), ACC Bank (49 sucursales), ICC Bank (5 sucursales) y Permanent TSB.

Por último, en aras de buscar información para crear un negocio en dicha nación, puede consultar fuentes muy útiles como la Agencia del desarrollo industrial de Irlanda; el Ministerio de Empresa, comercio y inversión de Irlanda del Norte (inglés) y en las Guías del inversor: Departamento de la Empresa, del Comercio y de la Inversión y la Guía de Negocios de Irlanda-Buy USA.

Invertir en la Isla de Man
La Isla de Man, es una dependencia de la Corona británica con gobierno autónomo formada por una isla principal y algunos islotes situados en el Mar de Irlanda, entre ésta y Gran Bretaña. El soberano de la isla es la reina Isabel II, en calidad de Señor de Man, representado este último por un Gobernador General. La isla no es parte de Reino Unido, pero su representación internacional, defensa y buen gobierno son responsabilidad de dicha nación.

El territorio ha estado habitado desde 6500 a.n.e. y recibió influencia celta a partir del siglo V d.n.e., pasando a ser un reino vikingo en la Edad Media, sumiso a la influencia anglosajona. En el año 979 se estableció el Tynwald, el parlamento democrático en existencia continua más antiguo del mundo.

La isla de Man se encuentra en el noroeste del continente europeo, con una extensión aproximada de 22 kilómetros de ancho y 52 kilómetros de largo, y un área total de 572 Km.². Posee un total de 160 kilómetros de costa, sin tener ningún cuerpo de agua de tamaño significativo dentro de la misma. El terreno de la isla es variado. Hay áreas montañosas en el norte y en el sur, dividas por un valle central, que corre entre las ciudades de Douglas y Peel. El extremo norte es excepcionalmente plano, consistiendo principalmente en depósitos aumentados por la deposición de avances glaciales. Hay playas de grava, depositadas más recientemente, en la Punta de Ayre. El punto más alto es el monte Snafell, que alcanza 621 metros de altura en la cúspide. Según un antiguo dicho popular manés, en un día despejado se pueden ver seis reinos desde su cumbre: La isla de Man, Escocia, Inglaterra, Irlanda, Gales… y el cielo.

La isla de Man se separó de las islas de Bretaña e Irlanda hace aproximadamente 8.500 años. El aumento del nivel de mar y el retroceso de los glaciares permitió un tiempo relativamente corto para que la isla fuera colonizada por especies de plantas y animales. Su deforestación total durante la Edad Media contribuyó aún más al deterioro ambiental. Sin embargo, se han establecido en tiempos recientes varias áreas protegidas, como el Parque de Vida Silvestre Curraghs en el norte de la isla, que resguarda numerosas especies y recibe apoyo económico de varios sectores del gobierno manés. La isla cuenta con una gran variedad de especies de aves.

Este pequeño territorio mantiene una de las economías con mayor crecimiento en Europa, y a lo largo de los últimos 30 años ha mostrado un crecimiento continuo. Aún durante la crisis económica surgida en el 2008, la isla creció un 2,5% anual en términos reales, luego de atraer negocios gracias a su política de bajos impuestos, alto apoyo gubernamental a las empresas, excelente infraestructura y buena regulación financiera. Varias instituciones externas a la isla, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), han afirmado que las defensas de la isla contra el lavado de dinero cumplen con los más altos estándares mundiales y que coopera completamente en la lucha contra el crimen financiero internacional.

La isla de Man es una economía de bajos impuestos, donde no se cobra impuestos sobre el patrimonio, los actos jurídicos documentados o las herencias, y donde el impuesto sobre la renta tiene un máximo de 20%. La cantidad máxima que un individuo puede pagar de impuestos en la isla es de 100.000 £ o 200.000 £ para una pareja si esta decide que se le cobren los impuestos en conjunto.

El sector financiero es el más desarrollado en la isla. Las actividades bancarias, aseguradoras, financieras y de negocios constituyen por sí solas el 36,67% del PIB de la isla, equivalentes a miles de millones de libras.

La empresa Canonical Ltd., creadora de la distribución de GNU/Linux Ubuntu, tiene su sede central en la capital de esta isla, al igual que Pokerstars, compañía que ostenta su licencia de la Comisión de Supervisión del Juego de la isla de Man.

La isla dispone solamente de un aeropuerto comercial, el de la propia isla en Ronaldsway, que da servicio a todo el territorio. El aeropuerto ofrece servicios regulares a la isla de Man desde aeropuertos regionales en Gran Bretaña: Manchester, Liverpool, Dublín, Belfast, Londres (en los aeropuertos de Gatwick, Luton y London City) y Birmingham., así como a algunos aeropuertos en Francia, Países Bajos, España y Suiza.

Hoy las claves de la economía isleña son el turismo, la industria y las operaciones bancarias extraterritoriales, la tecnología de punta y las instituciones financieras. La isla deviene permanente lugar privilegiado para las “holdings“ y para las compañías comerciales radicadas en Europa, al igual que para el e-commerce de fondo de inversión y de inversiones con una infraestructura financiera bien desarrollada. También desde el 2001, la isla de Man comenzó a proponer licencias de juego en línea y a favorecer la industria cinematográfica.

Invertir en el Bailiazgo de Guernsey
El Bailiazgo de Guernsey es una dependencia de la Corona Británica en el Canal de la Mancha, al oeste de las costas de Normandía. Aunque la defensa de las Islas del Canal es responsabilidad de Reino Unido, Guernsey no forma parte de este, siendo su estatus el de una dependencia de la corona, y por lo tanto no forma parte de la Unión Europea.

El Bailiazgo de Guernsey es una Dependencia de la Corona Británica ubicada en el Canal de la Mancha, al oeste de las costas de Normandía, Francia. El territorio comprende la isla de Guernsey, la mayor, sus vecinas Alderney, con 2.400 habitantes, Sark, con 610 habitantes y Herm, con apenas 60 habitantes, además de otras islas muy pequeñas, como Jethou, Brecqhou, Burhou y Lihou, por citar solo otras. En total tiene una población de 62.431, con capital en Saint Peter Port, y se hablan los idiomas inglés y francés. Su moneda es Libra esterlina.

El jefe de gobierno es un administrador elegido llamado Bailiff o Bailío, y el jefe de Estado es el Teniente Gobernador, designado por la Reina Isabel II de Inglaterra. Esta dependencia de la Corona Británica se separó de Normandía en el año1204, y fue liberada de la Alemania nazi el 19 de mayo de 1945.

Guernsey es un Paraíso Fiscal en el que están domiciliados todo tipo de sociedades offshore, fondos de inversión, bancos offshore, compañías aseguradoras y fideicomisos, entre otros.

Desde su debut como centro financiero en 1950, el Bailiazgo de Guernsey estableció un régimen fiscal para empresas propiedad de no residentes, que tradicionalmente pagaban una tasa anual fija de 500 libras. La legislación reciente ha convertido a todas las empresas offshore en corporaciones residentes sujetas a los impuestos actuales. Además, las sociedades offshore también pueden beneficiarse de total exención de impuestos si cumplen ciertos criterios establecidos por una ordenanza sobre el impuesto por ingresos. Entre los requisitos para obtener el estatus de sociedades offshore exentas de impuestos, deben efectuar la solicitud antes del 31 de marzo del año para el que se tramita, pagar una tasa de 500 libras y entregar a la Administración una relación completa de los accionistas y beneficiarios.

En este sentido, las compañías exentas de impuestos se perfilan como una solución fiable para la planificación fiscal, inversión en acciones, bonos y letras del Estado, inversiones inmobiliarias, embarcaciones deportivas, etc. Las empresas que cumplen con estos requisitos no pagan impuestos por los ingresos generados fuera de la jurisdicción fiscal.

El Paraíso Fiscal Bailiazgo de Guernsey resulta muy atractivo para la creación de filiales y sociedades offshore, debido a su proximidad con Londres, pues se rige por la misma zona horaria que la mayoría de las Bolsas europeas, además de ser política y económicamente estable. Las empresas offshore controladas desde fuera de la jurisdicción fiscal, deben pagar 20% únicamente de los ingresos obtenidos dentro de Guernsey, si así ocurriere.

En el caso de particulares no residentes, el Paraíso Fiscal de Guernsey estableció en 2003 una retención del 15% sobre los intereses y beneficios generados para ciudadanos de la UE. La directiva entró en vigor en el año 2005, y posteriormente en el 2008 se incrementó la tasa a 35%. Esta tasa también se aplica a no residentes de otros países no miembros de la UE como Andorra, Liechtenstein, Mónaco, San Marino y Suiza. El Paraíso Fiscal Bailiazgo de Guernsey tiene acuerdos de doble imposición con Reino Unido y otros estados, algo a tener en cuenta a la hora de crear una estructura financiera eficiente para neutralizar los impuestos.

Otros territorios del Reino Unido ventajosos para las IED

Ahora bien, Reino Unido tiene bajo su égida otros territorios donde también la inversión extranjera directa (IED) puede establecer negocios mutuamente ventajosos.
Por ejemplo, Anguila forma parte del Territorio Británico en Ultramar, y deviene principal isla del archipiélago del mismo nombre en el Caribe, caracterizada por ofrecer una amplia variedad de servicios offshore para empresas internacionales y personas físicas no residentes. La jurisdicción fiscal de Anguila permite la creación de fideicomisos, fundaciones, IBCs (International Business Companies), LLCs (Limited Liability Companies) y bancos offshore.

Como otros países y jurisdicciones fiscales caribeñas, la jurisdicción fiscal de Anguila se perfila como un paraíso fiscal reuniendo todos los requisitos de privacidad, confidencialidad y secreto bancario, y ausencia de impuestos o tributación muy baja. Los beneficios empresariales, dividendos y demás ingresos obtenidos por las compañías offshore fuera de la jurisdicción también están exentos de impuestos, y mediante políticas fiscales, apoya y estimula el sector offshore banking, no aplicando impuestos sobre las ganancias de dichas cuentas bancarias.

Así, las LLCs no pagan impuestos por las actividades económicas realizadas fuera de la isla, al igual que los fideicomisos y las fundaciones. Se protege la privacidad de los titulares de cuentas offshore y propietarios de IBCs mediante leyes que prohíben expresamente compartir estos datos sin el consentimiento de los titulares.
Para crear una sociedad offshore en Anguila se requiere un mínimo de un accionista y un director, que puede ser la misma persona. Los nombres de los beneficiarios no aparecen en ningún registro público y no precisa la presentación de cuentas anuales, lo cual brinda un alto grado de anonimato. La jurisdicción fiscal de Anguila no tiene acuerdos de doble imposición con ningún gobierno en la actualidad, garantizándose de este modo la integridad del centro financiero y su estatus de paraíso fiscal. Tampoco existe restricción de nacionalidad para crear una empresa offshore o abrir una cuenta bancaria.

Reconocida mundialmente por su Peñón, Gibraltar tiene el estatus de territorio Británico de Ultramar habiéndose unido al Reino Unido en 1973, aunque también forma parte de la Unión Europea (UE), pero con un estatus especial y singular: está fuera de la unión aduanera de la UE, no destina ingresos de aduanas a la UE y está excluido de la Política Agraria Común y de la armonización del IVA vigentes en la Unión Europea.

El tratado de Lisboa de 2007 establece que Gibraltar es un territorio europeo cuyas relaciones exteriores son responsabilidad de Reino Unido. Debido a la exclusión de la armonización del IVA, es considerado como país externo a la UE en relación con el comercio de bienes e ideal para constituir una empresa.

Las instituciones financieras basadas en el Peñón pueden prestar servicios en toda la UE sin tener que solicitar licencias o autorizaciones en los Estados miembros en los que operan, algo que lo distingue como Paraíso Fiscal. Por ejemplo, muchos casinos online instalados en la UE están basados en Gibraltar, donde la carga financiera es significativamente inferior.

Una de las formas jurídicas bajo la cual se puede constituir una empresa en Gibraltar es la Private Limited Company (Ltd) que está exenta de impuestos si realiza sus actividades fuera de Gibraltar y sus beneficiarios son no residentes. Aún así, la empresa podrá ser controlada desde Gibraltar o contar con directores locales. Para las empresas exentas hay una tasa anual fija de entre £200 y £300 en función del tipo de actividad y estructura. Las empresas domiciliadas en Gibraltar pueden servir para optimizar los impuestos en varios ámbitos como rentas e inversiones inmobiliarias, inversiones en bolsa o comercio internacional, pero sobre todo están supervisadas por el Banco de Inglaterra. Hoy día operan unos 20 bancos internacionales que ofrecen una amplia gama de servicios bancarios offshore para no residentes e inversores.

Los principales bancos offshore de Gibraltar son los siguientes: Bank Jacob Safra; Barclays Bank PLC; Abbey National Treasury International Limited; Algemene Bank Gibraltar; Banco Atlántico Ltd; Banco Santander Central Hispano; Credit Suisse Ltd; Lloyds TSB Bank plc; EFG Bank; SG Hambros Bank & Trust Limited; Gibraltar Savings Bank; Jyske Bank Limited; Lombard Odier; NatWest Offshore Limited; y SG Hambros Bank Limited.

Isla Mauricio: es un país insular situado en el Océano Indico, al este de Madagascar. Está compuesto por la isla principal del mismo nombre, así como las islas menores de Brandón, Cargados, Rodrigues e Islas Agalega. Tras un breve establecimiento de los holandeses, el país fue colonizado por los franceses a partir del año 1715, quienes lo perdieron en favor del Reino Unido en 1814. La independencia la obtuvo en 1968, convirtiéndose en República en 1992, aunque permaneciendo dentro de la Commonwealth.

La estrategia de desarrollo llevada a cabo por el gobierno se centra en la inversión extranjera. Mauricio ha atraído a unas 9.000 sociedades offshore, de las que la mayoría se dedican al comercio en la India y África del Sur, y en el sector bancario se han realizado inversiones por más de 1.000 millones de dólares.  
Crear una cuenta bancaria offshore en Isla Mauricio es legal, pues la ilegalidad surge cuando el beneficiario de dichas cuentas no ha informado a las autoridades de su país la apertura de esta.

Recordemos que una de las principales características de la jurisdicción offshore son la privacidad y no revelación de información fiscal de sus clientes, salvo causas mayores.

Todo esto lo encuentra usted al crear una cuenta bancaria offshore en Isla Mauricio, donde sus entidades bancarias pueden ofrecerle, entre otros, los siguientes beneficios: Impuestos bajos o nulos tanto para personas residentes como no residentes; secreto bancario y comercial establecido por ley (su quebrantamiento se castiga con pena de cárcel y elevadas multas); legislación financiera y comercial no excesivamente sofisticada ya que se necesitan pocos requisitos para crear una cuenta bancaria offshore; no hay control de cambios y sí gran libertad en el movimiento de capitales; poca regulación bancaria y sistema jurídico flexible, así como notable estabilidad política y económica como corresponde a una jurisdicción offshore, pues de surgir algún tipo de conflicto, la fuga de capitales sería extremadamente perjudicial.

El territorio tampoco tiene convenios de intercambio de información fiscal con los países de alta tributación, posee muy buenas comunicaciones y sobre todo telecomunicaciones, así como el personal de la banca online es multilingüe: ingles, francés, alemán, español, ruso y chino con servicios de apertura las 24 horas de los 365 días del año.  

Situada muy próxima al Mar de los Sargazos, el archipiélago de las Bermudas forma parte del Territorio Británico de Ultramar, y en este territorio no hay impuestos sobre los beneficios, ingresos o dividendos, impuestos sobre beneficios del capital y tampoco retención fiscal sobre las ventas: resulta ideal abrir cuentas bancarias offshort en las Bermudas.
En las Bermudas los inversores no residentes pueden comprar o vender acciones y participaciones de fondos de inversión sin estar sujetos a impuestos, y existen todo tipo de facilidades para los trusts, que también están exentos de tributación. Entre los principales tipos de inversión que se realizan a través de las Bermudas figuran los fondos de inversión, fondos de alto riesgo, depósitos bancarios y operaciones bursátiles. De ahí que sea asiento de numerosas empresas de asesoramiento financiero directamente relacionadas con el mercado de valores.
Los bancos que operan en la isla ofrecen facilidades para todo tipo de inversiones para los no residentes y se pueden abrir cuentas bancarias offshore, así como cuentas de ahorro y otros productos financieros a través de Internet o mediante una asesoría profesional. Ahora bien, muchos países gravan impuestos sobre los ingresos de sus residentes en cualquier parte del mundo, de modo que en algunos casos y aunque en Bermudas no existen, es posible que tenga que pagarlos en su país de residencia.
Para abrir cuentas bancarias en las Bermudas se debe especificar ante todo un motivo razonable. Por ejemplo, solicitudes tales como “mejores tipos de interés”, “inestabilidad financiera en el país de origen”, etc., suelen ser denegadas. También las autoridades bancarias requieren a la hora de abrir cuentas bancarias, la presentación de un documento de identidad, copia del pasaporte y prueba de que el dinero a invertir no proviene de fuentes ilegales.
Bancos que operan en Bermudas: Bank of Bermuda/HSBC; Butterfield Bank Limited; Bermuda Commercial Bank Ltd (BCB); Capital G Bank Limited; The Bank of N.T.; Butterfield & Son Ltd; y Banque SCS Alliance SA.

Islas Vírgenes Británicas: El archipiélago de Islas Vírgenes Británicas, que forma parte de la Mancomunidad Británica, está constituido por unas cuarenta islas, de las cuales solo once son habitables. Las más grandes son Tórtola, Virgen Gorda, Anegada y Jost Van Dyke. La población del archipiélago es de 27.800 habitantes, residiendo 23.000 en la isla de Tórtola, cuya capital es Road Town.

Este archipiélago caribeño de apenas 153 Km.² ha dado un salto hacia el ranking de los principales destinos de inversión extranjera directa (IED) en el último quinquenio, acogiendo capitales de hasta 92.000 millones de dólares por concepto de IED, lo que la sitúa en el cuarto lugar internacional en esta casilla.

En la actualidad, más de 750.000 empresas offshore están registradas en el territorio, deviniendo importante centro financiero offshore, considerado Paraíso Fiscal por las legislaciones de muchos países y organizaciones. Sus ventajas fiscales atraen mucho capital británico a través de los fondos de inversión y bancos offshore que operan en uno y otro país, pagando menos impuestos y reportando así más beneficio a los inversores británicos.

La jurisdicción fiscal de International Business Company (BVI) es muy atractiva para aquellos negocios offshore que quieran neutralizar los impuestos y beneficiarse de la ausencia de gravámenes.

Para crear una empresa offshore aquí basta una única persona como accionista y director, no existen límites de capital social y están exentas de impuestos locales. Tampoco se requiere una auditoria anual y no se graban los beneficios del capital. Otra de las ventajas de las Islas Vírgenes Británicas es que permite la emisión de acciones al portador, que deben ser custodiadas por un registrador autorizado dentro del país. Tiene acuerdos fiscales para evitar la doble imposición con Suiza y Japón y la vía jurídica más empleada a la hora de crear una sociedad en las Islas Vírgenes Británicas es la IBC, también llamada BVI IBC, creada bajo el marco legal internacional de International Business Act 1984, International Business Companies (Amendment) Act 1990, International Business Companies (Amendment) Acts of 2003 and 2004. Este tipo de empresas offshore gozan de máxima confidencialidad, los accionistas y los directores no aparecen en ningún fichero público, se permite el nombramiento de director nominado y la sociedad puede disponer de cuentas bancarias en cualquier parte del mundo.

Las características de la BVI IBC en las Islas Vírgenes Británicas son ningún impuesto sobre sociedades offshore, no divulgación de los beneficiarios y permite la migración del domicilio, así como que las sociedades offshore deben incluir, en cualquier idioma, los sufijos Limited o Ltd, Corporation o Corp, Incorporation o Inc, Sociètè Anonyme o SA. Entre los requerimientos corporativos aparecen un mínimo de 1 accionista y 1 director (puede ser persona jurídica o nominado), con capital estándar de 50.000 dólares y solo 1 dólar de capital desembolsado. Las acciones al portador deben ser custodiadas en BVI IBC. Para los requerimientos locales basta con un agente registrador, y la Tasa gubernamental es una licencia anual de 350 dólares.

Antigua y Barbuda: Aunque en 1960 se promulgó una constitución según la cual Antigua y Barbuda podía autogobernarse, no fue hasta 1981 que este país situado al este del Mar Caribe obtuvo el estatus de miembro independiente de la Mancomunidad de Naciones. Su jurisdicción offshore tiene un marco legal y fiscal que favorece la creación de sociedades offshore o International Business Companies (IBC), y está considerado un Paraíso Fiscal por muchos países debido al bajo tipo impositivo, secreto bancario y ventajas de tipo fiscal para las operaciones financieras extraterritoriales. Entre los beneficios fiscales para las IBC figura la exención total de impuestos directos respecto de cualquier forma de comercio internacional, la inversión o actividad comercial.

Debido a factores geográficos (franja horaria), Antigua y Barbuda tiene especial importancia en el sector de los centros financieros offshore, pues se encuentra en la misma franja horaria que New York, facilitando de este modo el desarrollo de un sector financiero formado por muchas empresas relacionadas con la Bolsa y la gestión de patrimonio a través de activos financieros. El capital suscrito estándar para crear una IBC en Antigua y Barbuda es de 10.000 dólares, aunque no se requiere un capital desembolsado.

Las IBC están exentas de impuestos y únicamente han de abonar una tasa de licencia anual de 300 dólares. El número mínimo de accionistas en las IBC es uno, que puede ser de cualquier nacionalidad. No existe registro público de accionistas y los beneficiarios de dichas empresas no son revelados al gobierno. Todas las IBC en Antigua y Barbuda deben tener una oficina registrada y un agente residente en el lugar. Esta función se realiza regularmente por la institución fiduciaria o el profesional que realiza el proceso de registro.

Todos los bancos offshore en Antigua y Barbuda son regulados y supervisados por la Comisión Reguladora de Servicios Financieros (FSRC, por sus siglas en inglés), y tienen una oficina en el país, con un oficial residente que lo represente y trabaja solo para él. Antigua y Barbuda no está incluida en ninguna lista negra, porque ha cumplido todas las exigencias impuestas por los países del G8 e incluso la Organization for Cooperation in Economic Development (OECD) destacó la cooperación de esa nación caribeña en la prevención del lavado de dinero.

Principales bancos offshore en Antigua y Barbuda: Barrington Bank Inc.; Banco Privado PKB; Banco ABI; Banco Global de Comercio; Banco Real de Canadá; Banco Comercial Antigua; Overseas Antigua Ltd.; y Banco Caribeño Occidental Fusionado.  

Por último, en esta relación aparecen las Islas Turcas y Caicos, que forman parte del Territorio Británico de Ultramar dependiente de Reino Unido, y desde 2005 el Gobernador de las islas, designado por la Reina, deviene jefe de Estado y supervisa las labores de un Consejo Legislativo elegido por sufragio universal.

Las Islas Turcas y Caicos constituyen una jurisdicción fiscal offshore especialmente diseñada por Reino Unido para ser un centro financiero a nivel mundial. En consecuencia se implantó una legislación adecuada incluyendo leyes sobre la confidencialidad o secreto bancario, para atraer todo tipo de entidades como bancos offshore, compañías de seguros, fideicomisos y empresas offshore. Entre las ventajas existentes para crear empresas offshore figuran su estabilidad política y económica al ser gobernadas bajo leyes británicas; excelente infraestructura y red de telecomunicaciones; dólar estadounidense de curso legal e idioma inglés; no tiene un banco central ni restricción sobre movimientos monetarios, amén de aplicar severas penas ante la violación de la privacidad.

La jurisdicción fiscal offshore de las Islas carece de tratados de intercambio de información fiscal con otros Estados; es un centro financiero regulado sin impuestos directos sobre ingresos, ganancias del capital, dividendos corporativos, inmuebles, herencia y sucesión; ofrecen una garantía de ausencia de impuestos durante 20 años, así como inmunidad para posibles incrementos de tasas; y transferencia de empresas offshore internacional sin restricciones desde otra jurisdicción fiscal hacía las Islas.

Su jurisdicción fiscal offshore permite la creación de varios tipos de empresas, como por ejemplo las exentas de impuestos del tipo Internacional Business Company (IBC), Limited Life Company (LLC), sociedades extranjeras, empresas normales para operar dentro de la jurisdicción y trusts. La forma más empleada son las empresas offshore exentas de impuestos o Ingreso Base de Cotización (IBC), que puede ser usado como un vehículo para gestionar bienes personales.

Las tasas para crear empresas offshore y su mantenimiento son: empresa exenta con un capital nominal inferior a 5.000 dólares: 325 dólares; empresa exenta con un capital nominal superior a 5.000 dólares: máxima de 1.025 dólares; tasa anual para empresas exentas: 300 dólares; concesión del gobernador para exención de impuestos durante 20 años o una futura imposición: 500 dólares y un % de 150 dólares anualmente.

Finalmente, los principales bancos offshore que operan en las Islas Turcas y Caicos son el Barclays en Grand Turk, Providenciales y South Caicos, y el Scotiabank también en Grand Turk y Provo. Las restantes islas no disponen de bancos.
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