Invertir en Bélgica, el quinto país más innovador de la UE

belgicaSegún un estudio de la Comisión Europea, Bélgica es el quinto país más innovador de toda la Unión Europea (UE). Esta clasificación se realiza en base a 24 indicadores del sector de investigación y compara los logros en materia de innovación de los 27 países miembros del bloque comunitario. Así, ocupa una posición destacada gracias a su ambiente de investigación puntero y su excelente sistema educativo, ideal para invertir en Bélgica.

Bruselas, la capital belga, deviene centro neurálgico del país y también de la UE, participa en la economía nacional con un 15,4% del Valor Añadido Bruto y es la primera exportadora del país por habitante.

Lea además: Conozca los principales bancos offshore de Europa
 
Bélgica clasifica entre los países que atraen una mayor cantidad de inversión extranjera directa (IED) del mundo. En su informe anual sobre inversiones mundiales del 2011, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCYD) sitúa a Bélgica en cuarto lugar por detrás de Estados Unidos, China y Hong Kong en cuanto a flujo recibido de IED. Sin embargo, desde la recesión de 2009 este flujo ha caído y al término del 2012 aún no se había recuperado.

Invertir en Bélgica resulta atractivo dada su posición geográfica en la encrucijada de los principales mercados europeos, sus infraestructuras de calidad en materia de transporte, logística y comunicaciones, su comercio especializado en el suministro de bienes intermedios y semielaborados, una mano de obra políglota y cualificada y un alto poder adquisitivo, verdaderos ganchos para la inversión extranjera directa.

Para invertir en Bélgica, la legislación sobre la empresa reconoce la sociedad comercial bajo diversas formas. Las más comunes son: Sociedad de Responsabilidad Limitada por acciones (S.A. /N.V.), Sociedad de Responsabilidad Limitada Privada (S.P.R.L. / B.V.B.A.), Sociedad Cooperativa, Agrupación Europea de Interés Económico (A.E.I.E.)

Las sociedades que tengan como objetivo constituirse en Bélgica podrán decidir entre operar a través de una sucursal (constituida según la ley belga), o de una agencia (constituida según las leyes de un país extranjero).  

La inversión extranjera directa en Bélgica tiene como puntos fuertes: mano de obra bien formada, productiva, políglota y flexible; infraestructuras de primer nivel para las empresas; localización estratégica en el corazón de Europa; tradición de apertura al comercio internacional; y buena calidad de vida, mientras que como puntos débiles figura el coste elevado de los salarios y un sistema financiero dañado.

Ante esto último, el gobierno belga ha introducido recientemente el interés nocional.
Se trata de una nueva medida importante en el ámbito de la legislación fiscal internacional por la que todas las empresas sujetas al pago del impuesto de sociedades belgas podrán deducir de sus ingresos imponibles un importe igual al interés que habrían pagado sobre su capital en caso de financiamiento mediante préstamo a largo plazo. Además, los gastos de inscripción del 0,5% sobre la aportación de capital han sido abolidos, otra de las claves para invertir en Bélgica.

Respecto a la crisis financiera, la reacción de las autoridades fue rápida, con el endurecimiento de las condiciones de los créditos en el mercado interbancario. En el futuro, el gobierno belga tendrá que desarrollar y aplicar estrategias para evitar que el Estado no conserve a largo plazo su participación en el sector bancario.