Colombia: invertir en Capurganá: el último paraíso del Caribe

capurganaColombia: invertir en Capurganá: el último paraíso del Caribe
Por Franco Russo

Capurganá es el secreto mejor guardado del Caribe, una pequeña ciudad de la Colombia de solo 300 almas, gente amable, simpática y trabajadora, localizada a 10 Km de la frontera con Panamá, que se está convirtiendo en una afamada realidad de turismo de ecológico.
La facilidad con que es posible alcanzarla, a solo 50 minutos de avión bimotor desde el centro de la ciudad de Panamá, y 20 minutos de embarcación , o 1 hora de vuelo desde Medellín (Colombia), contrasta con la reservatez y la integridad naturalistica que la población local ha logrado conservar por medio de una atenta gestión del territorio. En Capurganá se ha logrado, de facto, conciliar la oportunidad del desarrollo del turismo eco sostenible con la tutela del paisaje.
La tranquilidad y la quiete ciudadana son garantizadas por la prohibición de circular en moto o en carro, necesidad a la que suplen característicos taxi locales los “burro taxi”, carrozas haladas por burros. Esta hábil gestión ha creado una mezcla de contrasto entre modernidad y tradición, a la ausencia de un cajero automático por ejemplo proveen eficazmente los dueños de las tiendas que por medio del circuito de las tarjetas de crédito ofrecen el mismo servicio. En la noche, en Capurganá hay mucha vida y los turistas se mezclan habitualmente entre la gente del lugar bailando y charlando o saboreando un buen ron en los bares que están en la orilla de la playa, hasta el amanecer.
Las primeras presencias extranjeras empiezan a verse. Alberto un simpático muchacho toscano y su novia de Cartagena, acaban de inaugurar el “bar Geco”, empezando a dar un toque europeo a las noches caribeñas.
capurgana. La presencia de hoteles de buena categoría y pensiones, asociada a las bellezas naturales está atrayendo un turismo seleccionado que evidencia sus influencias positivas en la apertura de nuevos bares y restaurantes, donde es posible degustar diferentes calidad de peces recién pescados. Los fúndales marino son un verdadero paraíso inexplorado por los apasionados de snorkeling mientras para los amantes de las excursiones, la jungla colindante ofrece muchísimos recorridos y sendero que se pueden recorrer a pie o a caballo.
La cercanía del archipiélago panameño de San Blas, 360 islas habitadas por los indios Kunas, y administradas de forma autónoma como reserva indígena, ofrece otra posibilidad de excursiones y exploraciones. Islas salvajes, escasez de hospedaje y ausencias de infraestructuras (las inversiones de los no indígenas, son prohibidas) hacen de Capurganá un perfecto puente entre la civilidad y la arcaica vida indígena.
Mientras Panamá ha elegido el aislamiento de la comarca indígena kunayala para preservar la naturaleza y la cultura ancestral, en Capurganá han logrado una feliz unión entre una vida simple sumergida en la naturaleza y la erogación de servicios esenciales como la luz eléctrica , el agua potable, el teléfono y el internet.
La economía de Capurganá está viviendo un verdadero boom económico y a pesar de que se están construyendo muchos hoteles, en los meses de alta temporada no es raro encontrar jóvenes turistas anocheciendo en la orilla de la playa de arena blanca, a causa de la actual deficiencia disponibilidad en los hoteles existentes. Un rápido crecimiento como este es sostenido por los índices económicos de Colombia que han conocido en los últimos años un fuerte desarrollo, el 4% en el 2004, el 5.2% en el 2005, el 6.8% en el 2006 y el 7.5% en el 2007 y casi el 8% en 2008, además, obviamente, a la cercanía con Panamá, cuya economía sigue siendo la con el mayor índice de crecimiento de el entero continente. Colombia es actualmente abierta a las inversiones extranjeras y no existen, particulares requisitos para la compra de propiedades por parte de no residentes, con la exclusión de algunas zonas de frontera consideradas importante para la seguridad nacional. Este hándicap se puede pero fácilmente superar comprando por medio de una sociedad colombiana. Mientras en Panamá los precios de los terrenos frente al mar van desde los 80 hasta los 250 euros al metro cuadro, y no se encuentran pequeños lotes, en Capurganá es todavía posible encontrar propiedades frente al mar Caribe, desde los 800 m2, a más o menos 25 euros al metro cuadro. Piensen que, con solo 20,000 euros, pueden comprar su terraza en el paraíso y quedarse conectados a través de internet al infierno que vivimos cotidianamente en las grandes ciudades.
 
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