Panamá: Ley bancaria estadounidense preocupa a Panamá

factaPanamá: Ley bancaria estadounidense preocupa a Panamá
Notable preocupación embarga al sistema bancario istmeño la aplicación del Foreign Account Tax Compliance Act (FATCA) de Estados Unidos, el cual entra en vigencia el 1 de enero del 2013 y que Panamá negocia aún. El FATCA (Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas Extranjeras, en español), obliga a firmar complicados y comprometedores acuerdos a más tardar el 30 de junio del 2013 para que los bancos no sean multados por el Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés) estadounidense.
De acuerdo con la ley, el IRS retendrá el 30% del monto de las operaciones que los bancos en Panamá y otros países realicen fuera de la sombrilla del FATCA con corresponsales en Estados Unidos. Dicha ley es un nuevo sistema de obligaciones informativas y de retención de impuestos que afecta principalmente a entidades del sector financiero y no financieras privadas que mantienen contacto con Estados Unidos.
Mario de Diego, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá, dijo que en el país se están realizando consultas con el IRS para intentar alcanzar un acuerdo similar al que negocian países como Alemania, Gran Bretaña, España, Japón, Italia y Suiza.
El gobierno de Washington justifica el carácter extraterritorial de la ley con el argumento de que su objetivo es identificar contribuyentes estadounidenses con cuentas financieras off-shore e impedir la evasión de impuestos, estimados en 450.000 millones de dólares anuales. De tal manera, el FATCA obliga a las instituciones financieras extranjeras ubicadas fuera de Estados Unidos a que reporten de manera automática y periódica al IRS la información que manejen sobre cuentas cuyos titulares sean contribuyentes estadounidenses.
Sin embargo, “no es el gobierno, sino las entidades financieras, a las que les corresponde establecer planes para adaptar sus modelos de negocios, políticas, procesos, contratos legales y áreas de cumplimiento para la aplicación”, explicó De Diego, y añadió: “Se trata de todo un andamiaje que, sin duda, afecta la relación de las entidades con sus clientes, particularmente con los estadounidenses”.
Recientemente Mario de Diego declaró a los medios que es potestad de los bancos decidir si aceptan o no clientes estadounidenses, pero eso no los exime de retenciones del 30% de operaciones que realicen con la banca estadounidense si no aplican el FATCA.
”Esperamos –concluyó De Diego- que Estados Unidos acepte algunas de las recomendaciones que se le han hecho y posponga muchas de las fechas que tienen previstas para implementar la medida”.
 
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